Avión repleto de ayuda humanitaria despega de Chicago con rumbo a Puerto Rico

FEMA lidera los esfuerzos humanitarios en la isla, pero el gobernador de Puerto Rico asegura que la isla necesitará más ayuda de EEUU
Avión repleto de ayuda humanitaria despega de Chicago con rumbo a Puerto Rico
Activistas comunitarios de Chicago recaudaron casi $70,000 para enviar ayuda humanitaria a Puerto Rico. Foto: "Agenda Puertorriqueña"
Foto: Agenda Puertorriqueña

WASHINGTON.- Ante la grave crisis humanitaria que afronta Puerto Rico tras el paso del huracán “María”, líderes de la comunidad puertorriqueña enviaron este lunes un avión repleto de ayuda humanitaria para los damnificados en la isla, mientras líderes demócratas del Congreso exigen una respuesta más contundente del gobierno federal.

El envío de suministros básicos es apenas el comienzo de una serie de esfuerzos que la “Agenda Puertorriqueña” en Chicago (Illinois) ha programado para colaborar con la reconstrucción en la isla.

En declaraciones a este diario, Cristina Pacione-Zayas, copresidenta de la “Agenda Puertorriqueña”, explicó que, gracias a la intercesión del congresista demócrata por Illinois, Luis Gutiérrez, la aerolínea United Airlines aceptó llevar el cargamento sin costo alguno.

“Al solo escuchar la noticia del paso del huracán nos reunimos para formular un plan, para recaudar fondos con la ayuda de artistas, y así logramos juntar el viernes pasado casi $70,000”, dijo Pacione-Zayas, cuya organización aglutina a líderes de la comunidad boricua en Chicago.

Gutiérrez se reunió el sábado pasado con el alcalde de Chicago, Rahm Emmanuel, para discutir “la gravedad” de la situación, y posteriormente logró que el principal ejecutivo de United Airlines, Oscar Muñoz, se comprometiera a donar el costo del vuelo hacia San Juan.

Un breve video divulgado por la “Agenda Puertorriqueña” muestra un camión de carga de “Custom Tracking Company”, trasladando los cargamentos hacia el Aeropuerto Internacional de O´Hara.

Ayuda para damnificados

El vuelo llegará previsiblemente al mediodía hora local a San  Juan, donde será recibido por la alcaldesa Carmen Yulín Cruz, quien junto a otros alcaldes en la isla liderará los esfuerzos de distribución de la ayuda, principalmente en albergues, hospitales y centros de rescate.

Estamos procurando conseguir otro avión de Boeing, y también seguimos recaudando más fondos para enviar más ayuda a Puerto Rico… al principio queríamos esperar una evaluación de las áreas más afectadas, pero ajustamos el plan al ver la enorme necesidad”, enfatizó Pacione-Zayas.

Con los fondos recaudados en el Centro Segundo Ruiz Belvis, los activistas de la Agenda llenaron 36 palés, o grandes contenedores, con artículos como pañales, papel higiénico, comida para bebés, productos femeninos, baterías, y otros productos básicos. También están enviando 12 palés de agua embotellada.

Activistas ayudan a trasladar ayuda humanitaria a un camión de carga. Foto: “Agenda Puertorriqueña”

Es que las necesidades son muchas, para un país ya de rodillas por la crisis fiscal: no hay suficiente agua potable ni combustible, encontrar medicina es un lujo en muchos sitios, el servicio de luz eléctrica es inexistente en buena parte de la isla, y los servicios de telefonía celular son intermitentes donde los hay. 

La desesperación es tal que varios puertorriqueños, desconectados de sus seres queridos en la isla, han sugerido que el gobierno de EEUU organice una evacuación aérea de los más perjudicados, para que puedan reunirse con sus familiares en este país.

Pese a que los puertorriqueños tienen la ciudadanía estadounidense, Pacione-Zayas duda mucho que esa idea tenga eco en Washington,  debido a la política migratoria de la Administración Trump.

“EEUU necesita hacer algo porque Puerto Rico está sufriendo demasiado, y con la crisis fiscal la infraestructura de la isla ya era débil. Estos dos huracanes (“Irma” y “María”) casi eliminan la isla”, observó Pacione-Zayas, al referirse a los enormes daños a la infraestructura, que han dejado intransitables las carreteras y han profundizado el aislamiento de los damnificados en muchas zonas.

Respuesta de FEMA

La Administración ya ha dado los primeros pasos para responder a la crisis generada por “María” en Puerto Rico y las Islas Vírgenes.

El Departamento de Energía ya ha comenzado las tareas para evaluar los daños y restablecer el servicio eléctrico, en coordinación con las autoridades de Puerto Rico, la Administración federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) y de Nueva York  y apoyados con el uso de aviones no tripulados y helicópteros.

FEMA, que  lidera las operaciones humanitarias, tiene previsto enviar teléfonos satelitales a la isla, donde más de la mitad de las municipalidades se quedó a oscuras por el derribo del tendido eléctrico.

La reapertura del puerto en San Juan ha permitido el ingreso de once barcos con contenedores de agua potable, 23,000 catres, generadores y alimentos, y se prevé la llegada de más naves en los próximos días.

Piden suspensión del “Acta Jones”

La “Agenda Puertorriqueña” apoya la idea que promueven los congresistas de origen boricua, como Gutiérrez y la congresista demócrata por Nueva York, Nydia Velázquez, de que el gobierno de EEUU asuma la totalidad de los costos de reconstrucción y suspenda también, por un año, el “Acta Jones”.

Esa ley de cabotaje, en pie desde 1917 y que rige las operaciones marítimas, dicta que solo se pueden utilizar naves con bandera estadounidense para el envío de bienes, ayuda humanitaria o combustible a Puerto Rico.

Sus detractores aseguran que eso incrementa los costos y perjudica a los negocios en la isla,  y una medida presentada en julio pasado por el senador republicano de Arizona,  John McCain, para eliminar la ley aún no tiene fecha de voto.

El huracán “María” ha dejado tras su paso  una ingente labor de rescate, limpieza y reconstrucción. Velázquez ha vaticinado que el costo de la reconstrucción podría rondar los $10,000 millones.

Velázquez fue seleccionada por el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, como copresidenta del “Esfuerzo de Rescate y Reconstrucción para Puerto Rico”, del estado, días después de que ambos viajaran juntos a la isla para evaluar de primera mano los daños y entregar ayuda humanitaria.

“Esta es una catástrofe de proporciones históricas y requerirá coordinación en todos los niveles del gobierno. Yo estaré abogando a nivel federal por pasos adicionales, incluyendo la rápida reparación y reconstrucción del tendido eléctrico en Puerto Rico, ayudas para la reconstrucción de negocios, y respuestas al inminente abismo del Medicaid”, prometió Velázquez.

“Los puertorriqueños son americanos. Han luchado casi en cada gran conflicto, derramando sangre y sacrificando sus vidas por el resto de nosotros. No podemos darles la espalda, y no lo haremos”, enfatizó Velázquez.

Su colega demócrata por Nueva York, José Serrano, envió una carta el pasado 22 de septiembre a la Casa Blanca en la que pidió la creación de un Grupo de Trabajo para coordinar los esfuerzos humanitarios en Puerto Rico, y más ayuda para el desarrollo económico de la isla a largo plazo.

Ya antes del desastre natural, su deuda fiscal de más de $72, 000 millones -y las medidas de austeridad para hacerle frente, dentro de la ley “PROMESA”- habían desatado un éxodo hacia EEUU.

Esa crisis no desapareció con el huracán y amenaza con ahondar la inestabilidad financiera: el gobernador Ricardo Rosselló ha dicho que pedirá a la junta fiscal que supervisa las finanzas de Puerto Rico fondos adicionales por encima de los mil millones aprobados, porque en el próximo mes la isla dejara de recaudar impuestos. 

“Aún necesitamos más ayuda. Esto claramente es un desastre crítico para Puerto Rico. No es algo que se pueda minimizar… el peligro acecha”, advirtió anoche Rosselló.

La idea de un “puente aéreo” para escapar de la calamidad tiene prácticamente nulas posibilidades de salir a flote, pero eso no frena que muchos puertorriqueños compartan en las redes sociales sus planes para huir hacia EEUU.