Marcaron en el brazo a voluntarios por el riesgo de muerte en los rescates

La solidaridad continúa entre los mexicanos tras el terremoto de 7.1
Marcaron en el brazo a voluntarios por el riesgo de muerte en los rescates
Diego González, un estudiante voluntario marcado por el riesgo que corría en los rescates.

MEXICO – Poco a poco la Ciudad de México comenzó a reanudar las actividades laborales y escolares (103 planteles de 8,482 ) mientras que en  algunos de los edificios intentaban concluir la búsqueda de cuerpos con rescatistas especializados y civiles dispuestos a arriesgar su vida por ayudar igual que el primer día del sismo que cumple casi una semana.

Durante todos los días de rescate, cuando cientos de miles de ciudadanos se volcaron a las calles a pedir ayuda, las autoridades determinaron que permitirían la ayuda bajo el propio riesgo del voluntario y siempre y cuando fueran marcados con ciertos datos en el brazo.

El domingo, Diego González, un estudiante de Ciencias de la Comunicación, llegó al predio ubicado en la calle de Álvaro Obregón 286 para participar como removedor de escombros en cubetas, la actividad a la que fueron asignados los voluntarios sin conocimientos especializados en rescates.

Mientras esperaba en la fila, personal de protección civil le marcaron el casco con su el tipo de  actividad que realizaría sobre las ruinas y el brazo con tinta indeleble negra con su nombre y número teléfono por si acaso ocurría un accidente en las labores y quedaba mal herido o caía mortalmente.

“Yo sabía de los riesgos, pero me sentía muy mal si sólo me quedaba en casa sin hacer nada“, dijo a este diario en cuanto bajó de los escombros alrededor del medio día (dos horas de espera y dos de trabajo). “Por eso vine con mis primos y mi mejor amigo: todos tomamos el riesgo“.

Diego vio desde lo alto del cascajo que los ingenieros y técnicos dirigían  las maniobras mientras en la cima soldados y rescatistas de otros países esperaban un equipo especializado procedente de Alemania llamado Motion Tracker que con un sector de acción de hasta 25 metros podría detectar sobrevivientes bajo los escombros.

Diego podía caer en cualquier momento pero aguantó como otros cientos de miles que ayudaron. Hasta el momento no se tiene registro de ningún accidente en los rescates.

El saldo del temblor de 7.1 grados en la escala de Richter es hasta el momento de 324 muertos, según la cifra más reciente de protección civil, 38 edificios derrumbados y 1,496 afectados inhabitables.