Brainternet, la conexión del cerebro a Internet en tiempo real

Biomédicos de la Universidad de Witwatersrandn en Johannesburgo es quienes están llevando a cabo este proyecto
Brainternet, la conexión del cerebro a Internet en tiempo real
El gran desafío de Brainternet es encontrar una alternativa al lenguaje binario.
Foto: YouTube

Un grupo de ingenieros biomédicos de la Universidad de Witwatersrandn en Johannesburgo, Sudáfrica, ha conseguido hacer algo que pareciera ser propio y exclusivo de la ciencia ficción: conectar un cerebro humano a Internet en tiempo real.

Este trabajo ha sido bautizado como Brainternet y tiene como fin transmitir ondas cerebrales a la red, lo cual hace que el cerebro se convierta en un nodo de Internet de las Cosas (Internet of Things o IoT) dentro de la World Wide Web.

“Brainternet una nueva frontera en los sistemas de interfaz cerebro-computadora. Hay una falta de datos fácilmente comprensibles acerca de cómo funciona un cerebro humano y procesa la información. Este sistema trata de simplificar la comprensión de una persona de su propio cerebro y el cerebro de los demás a través de la supervisión continua de la actividad cerebral, así como permitir una cierta interactividad. En esencia, simplificar la comprensión de una persona de su propio cerebro y el cerebro de otros”, explicó Adam Pantanowitz, líder del proyecto.

Brainternet funciona mediante un encefalograma y una computadora llamada Raspberry Pi. Lo primero que se hizo fue registrar la actividad bioeléctrica cerebral de una persona a través de un electroencefalograma, mismo que se obtuvo con un casco Emotiv EEG; posteriormente, la actividad registrada se envió al Raspberry Pi y este lo replicó en un programa informático que se funciona en una pagina web a la que puede acceder cualquiera.

“Brainternet puede mejorarse de tal manera que clasifique las grabaciones a través de una aplicación de smartphone que proporcionará datos para un algoritmo de aprendizaje automático. En el futuro, podría haber información transferida en ambas direcciones -entradas y salidas al cerebro-“, agrega Pantanowitz.

De momento, este experimento solo puede monitorearse en la intrantet de la Universidad de Witwatersrand pero se prevé que esté disponible para todos, aunque de momento, el principal problema es superar el lenguaje binario de las computadoras para poder representar de forma más sencilla la actividad cerebral.