Cinco técnicas para excitar a una mujer sin necesidad de tocarla

Este trabajo no solo se logra con las manos. Un par de detalles y buenas palabras lograrán que tu chica acepte el ir "más allá"
Cinco técnicas para excitar a una mujer sin necesidad de tocarla
Con imaginación, todo es posible.
Foto: Pexels

Para tener un encuentro íntimo exitoso, además de mucha pasión, lo que se necesita es que ambas partes estén en el mismo canal, concentrados en lo que están haciendo y sobre todo, que haya mucha motivación para hacer todo lo que esté al alcance para generar el mayor de los placeres.

Una de las herramientas de las que todos echan mano para motivar al otro a “ir más allá” son las caricias. Si sabes recorrer tus manos por los sitios adecuados, seguro que te anotarás un 10; sin embargo, las manos no son siempre el vehículo perfecto para lograr este cometido.

Aquí te dejamos cinco buenas opciones para lograr que tu pareja se excite, sin necesidad de recurrir a esta técnica tradicional:

Seducción previa. Esto debe ir haciéndose gradualmente. Quizá debes citar a tu pareja en un lugar determinado, en un sitio que esté acondicionado para tener intimidad. Previamente, puedes enviarle mensajes de texto o de voz un tanto eróticos, que pueden ir subiendo de intensidad con algunas fotografías, sí lo crees conveniente.

Crear un ambiente erótico. Si llevaste a cabo el primer consejo, entonces puedes aplicar este. El lugar que escojan para tener relaciones sexuales lo puedes ambientar para crear un sitio cómodo pero a la vez, candente. La luz debe ser tenue, ya sea con velas o con lámparas de poca intensidad. Puedes también tener lista una cena romántica que incluya algún alimento afrodisíaco. Elige un perfume suave y fresco, con toques de madera, esto la hará sentir más que especial.

Platica antes de sus cosas. No quieras ir directo al grano, previamente entabla conversación con ella acerca de las cosas que le interesan, de cómo fue su día. Decirle muchos cumplidos y hacerla sonrojar es señal de que estás logrando el objetivo.

Déjale en claro lo mucho que la deseas. Si los anteriores pasos han sido un éxito, entonces es momento de hablar de cuánto la deseas, sobre lo bien que le sienta el vestido que lleva puesto, su peinado. Realiza muchos halagos a su físico.

Cuéntale todo lo que quieres hacerle. Es momento de echar a volar la imaginación para que puedas decirle todo lo que quieres hacer con ella, en dónde y cuántas ganas tienes de, como por ejemplo: “Llevo toda la noche queriendo quitarte el labial de tu boca”, “Me encantaría poder acariciar todo tu cuerpo”, “No sabes cuánto he resistido para no quitarte ese precioso vestido que llevas puesto”.