Editorial: La verdad sobre la reforma fiscal

Nueva York, California e Illinois pagan más impuestos
Editorial: La verdad sobre la reforma fiscal
Trump anuncia su reforma tributaria en Indianapolis. BRENDAN SMIALOWSKI/AFP/Getty Images

La reforma impositiva propuesta por el presidente Donald Trump parece un ajuste de cuentas con los contribuyentes de los Estados que no votaron por él. Es un injusto castigo a quienes ya contribuyen a las arcas federales mas dinero del que reciben.

Todavia se desconocen muchos detalles de la iniciativa para reducir los impuestos, la cual se convirtió en la gran prioridad de la administración Trump y el Congreso Republicano. Por lo que ahora se ha visto, los grandes recortes de impuestos para las corporaciones, Wall Street y los mas adinerados seran abonados con la eliminación de las deducciones a los impuestos locales y estatales que pagan los contribuyentes.

Esto quiere decir que los residentes de los estados que tienen los impuestos internos más elevados, como California, Illinois y Nueva York, deberán pagar mas gravámenes. Asi de fácil.

Bueno, no son todos. La mas afectada será la clase media con ingresos de alrededor de US$100 mil dólares anuales por hogar. El alto costo del nivel de vida no hace que estos hogares sean de los más ricos.

Los mas pudientes de esos Estados tendrán otros recursos para reducir sus impuestos que no están al alcance de todos, como en el caso del neoyorquino Donald Trump.

Se critica usualmente a los Estados con impuestos elevados por ser los más liberales para aceptar un alta tasa impositiva. Al mismo tiempo, los conservadores se jactan de los bajos impuestos de los Estados republicanos y ven al gobierno federal como el gran enemigo.

La realidad es otra, si se deja atrás la fantasía para ver friamente las cifras.

Por ejemplo, California , Illinois y Nueva York, pagan más dinero en impuestos al gobierno federal de lo que reciben en beneficios.

En cambio, los Estados como Louisiana, Mississippi, Alabama, Carolina del Sur y hasta Florida, celebran su economía conservadora de impuestos estatales bajos, pero ellos son los principales beneficiarios de los dólares federales. Ellos reciben más en beneficios de Washington de lo que envian.

La parte de la reforma impositiva que elimina la deducción de los impuestos estatales y locales castiga a los que actúan con responsabilidad, a los que contribuyen. Mientras que celebra al parásito hipócrita que vive de los demás, al tiempo que los critica y se mofa de ellos.

El debate sobre los impuestos recien comienza.

En 1986 también se quiso eliminar sin éxito esta deducción. Ahora tampoco hay que permitir la eliminación de la deducción al pago de la hipoteca inmobiliaria. Eso tambien tendria un fuerte impacto en los estados con precios altos en las propiedades, como los tres mencionados.

En términos generales, la propuesta inicial impositiva deja mucho que desear. Su base es una idea que ha demostrado aumentar la disparidad económica y alentar la especulación financiera, dejando atras la inversión productiva que dice promover.