Madre latina y activista enfrenta desalojo en L.A.

Inquilina cuenta que su alquiler ya subió dos veces; que siempre ha mostrado buen comportamiento; ahora no sabe dónde irse
Madre latina y activista enfrenta desalojo en L.A.
Delmy y su hija Gladys Pereira. / Foto: Jacqueline García

Delmy Pereira, de 46 años de edad, se suma a un sinnúmero de inquilinos que hoy son desalojados de sus viviendas en Los Ángeles.

Esta madre soltera dijo que a principios de enero recibió una carta de su arrendador diciendo que su alquiler aumentaría en $225. Ella lo aceptó puesto que ha vivido en el mismo apartamento por 10 años.

“Lo que no acepté es cuando en menos de seis meses me aumentaron otros 150 dólares”, dijo preocupada la madre latina quien originalmente pagaba 1,450 dólares por el lugar de dos recámaras. Luego todo subió a 1,825 dólares.

“A mí no me alcanza para pagar esa cantidad. Mis muchachos que estaban en la escuela a tiempo completo se tuvieron que conseguir un trabajo de tiempo medio”, dijo.

Los Pereira fueron parte de un grupo de 10 familias que recibieron el incremento. Al principio todos se reunieron y decidieron organizarse pero poco a poco las familias fueron abandonando el complejo habitacional y ahora solo quedan tres, incluyendo a los Pereira.

Miembros de la Union de Vecinos de Los Ángeles se unieron a la familia Pereira para pedir que les aplacen el desalojo. / Jacqueline García

Delmy Pereira dijo sentir que su desalojo se da por ser activista y luchar por los derechos de los inquilinos. “Me están dando tres días para irme”, dijo preocupada.

Su hija, Gladys Pereira, de 23 años, dijo que la tensión es latente en el hogar. “Mi hermano y yo estamos ahí para nuestra mamá, queremos que esté bien, pero no sabemos qué hacer”, dijo la joven.

Activistas del sindicato de inquilinos de L.A. se reunieron el miércoles frente a la vivienda de Pereira para pedirle a Lewis Shomer, dueño del lugar, que considere los desalojos de familias de bajos ingresos.

“Las personas son forzadas a salir de la ciudad de Los Ángeles, tienen que irse a vivir a ciudades desérticas”, dijo Elena Popp, directora ejecutiva de Eviction Defense Network y representante legal de Pereira.

“Pedimos al dueño que por lo menos la dejen hasta el primero de noviembre”, dijo la abogada. Explicó que el dueño está en su derecho de incrementar el alquiler ya que el edificio no es parte del control de renta.

Pero que “no es correcto desalojar a Pereira sin razón alguna”. Los activistas dijeron que Shomer es miembro de la mesa directiva de fideicomisarios de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP), pero que no está trabajando en el beneficio de este grupo.

Al intentar obtener una declaración, Shomer colgó el teléfono cuando nos identificamos como el periódico La Opinión. Al intentar comunicación nuevamente dijo: “I hanged up on you [Yo te colgué el teléfono]” y colgó de nuevo.