Los culpables de la eliminación de Estados Unidos rumbo a Rusia 2018

Un poco más de sal en la herida. Papelón que costará mucho tiempo asimilar
Los culpables de la eliminación de Estados Unidos rumbo a Rusia 2018
Jugadores como Michael Bradley y Tim Howard pudieron jugar su último partido con Estados Unidos. EFE
Foto: EFE

El fútbol en Estados Unidos sufrió un duro golpe el martes con la eliminación de la selección mayor en el hexagonal de la CONCACAF rumbo a Rusia 2018.

Estados Unidos cayó 2-1 con Trinidad y Tobago mientras vio como Honduras y Panamá vencían a México y Costa Rica. Los panameños se quedaron con el cupo al Mundial mientras que Honduras jugará repechaje contra Australia. La selección Estados Unidos había asistido a todos los mundiales desde Italia 1990.

Antes de analizar lo que pasará con el futuro del fútbol en Estados Unidos vale la pena revisar lo que fue este proceso de eliminatorias. Estos son los responsables de un fracaso que pocos vieron venir.

Sunil Gulati: El presidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos es el principal responsable. Le dio control total a Jurgen Klinsmann de las selecciones de Estados Unidos sólo para tener que despedirlo por malos resultados en pleno hexagonal. El alemán es un buen trabajador, fue a un Mundial, pero su ciclo debió terminar antes. A Gulati le faltó autoridad.

Jurgen Klinsmann: El alemán prometió llevar a Estados Unidos al siguiente nivel pero fracasó en el intento. No hizo recambio generacional entre Brasil 2014 y Rusia 2018. Klinsmann además se aferró a los jugadores de en Europa sin que demostraran que eran mejor que los locales.  Uso jugadores en las posiciones equivocadas. Muchas promesas y pocas acciones.

Bruce Arena: El veterano entrenador no pudo apagar el incendio. Sus métodos fueron predecibles más allá de las goleadas contra Honduras y Panamá. Uso jugadores que ya venían con el ciclo vencido desde Klinsmann. Sólo confió en Christian Pulisic entre los más jóvenes. Su arquero fue Tim Howard, prácticamente un exjugador.

El joven Christian Pulisic (der.) fue lo único destacado del ciclo. Ashley Allen/Getty Images

El patriotismo: No voy a culpar a Donald Trump, pero el falso patriotismo que se destilaron medios de comunicación, figuras del fútbol estadounidense y grupos de aficionados le hizo daño a la selección. Cuestionar si los nacidos en otros países sentían la camiseta estadounidense o quejarse de las ciudades con diversidad étnica terminaron dividiendo a la nación futbolística e impactaron al grupo.

Los jugadores: Ellos son los que juegan, no los técnicos. Tenían ventaja sobre Honduras y Panamá, y enfrentaban a un Trinidad y Tobago en reconstrucción. No hay disculpas. Salvó Pulisic, Clint Dempsey y Jozy Altidore, más de uno no debe volver a ponerse la camiseta de la selección. Como dijo Alexi Lalas: son unos millonarios tatuados.

México: Esta vez fue el gran gigante de la CONCACAF. Fue competitivo y no dio ventajas. Sólo perdió cuando Estados Unidos necesitaba que sumara.

Bonus track: Los New York Mets con su mensaje de buena suerte. Pura mufa.