Centros de salud piden una aprobación de financiamiento al congreso

Expertos afirman que habrían varios afectados

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Centros de salud piden una aprobación de financiamiento al congreso
East Valley Pomona, sería una de las clínicas afectadas por la falta de fondos del gobierno federal.
Foto: Suministrada

Ya ha pasado una semana desde la fecha límite que el congreso de Estados Unidos falló para autorizar el financiamiento para los centros y programas de salud del país. Los pacientes no lo han notado, pero representantes dicen que si no se aprueba un presupuesto pronto, tanto pacientes como empleados podrían resultar gravemente afectados.

En el sur de Los Ángeles, el St. John’s Well Child & Family Center tiene alrededor de 100,000 pacientes que asisten a consulta en un promedio de tres veces al año.

“Si el presupuesto no se aprueba podemos perder los $8 millones del gobierno federal”, dijo Jim Mangia, presidente y director ejecutivo de St. John’s. Esto equivale a aproximadamente 70% del subsidio que permite consultas a bajo costo para los pacientes.

Mangia dijo que las comunidades más vulnerables serán las más afectadas. En St. Johns casi 98% de los pacientes son de comunidades latinas y afroamericanas.

El St. John’s Well Child and Family Center tiene unos 100,000 pacientes. (Suministrada)

En el Valle de San Gabriel, Alicia Mardini, directora ejecutiva de East Valley Community Health Center dijo que sus cinco clínicas sufrirían sin los $5 millones del gobierno federal.

“Es un 70% [de nuestro presupuesto] y nos afectaría porque no podríamos mantener a doctores y personal”, dijo Mardini.

Los pacientes con Medi-Cal y seguros de salud no serán afectados pero si quienes no cuentan con algún seguro médico.

“Si a un paciente se le cobra $150 por una consulta médica, con el subsidio solo paga alrededor de $20”, dijo Mardini. Subsidio que ya no estaría disponible.

“En nuestras clínicas aproximadamente 35% de los pacientes no tienen ningún tipo de seguro medico”, explicó. Esto es debido a que los pacientes no califican al servicio de Medi-Cal pero tampoco pueden pagar un seguro medico debido a sus ingresos, que está 200% debajo del nivel de pobreza federal.

Actualmente las clínicas de East Valley tienen aproximadamente 25,000 pacientes de los cuales 75% son latinos.

Un limbo financiero

La falta de aprobar el financiamiento antes del 30 de septiembre pudo haber sido cuestión de “prioridades”.

“Es difícil cuando hay muchos incendios quemándose a la misma vez como lo es el problema de Obamacare, la crisis de Puerto Rico, el problema de Las Vegas y los demás”, dijo Louise McCarthy, presidenta y CEO de la asociación de clínicas comunitarias del condado de Los Ángeles (CCALAC).

En el condado de Los Ángeles hay 56 organizaciones médicas que reciben aproximadamente 153.9 millones de dólares por parte del programa que expiró.

Las personas afectadas primordialmente serán aquellas que no cuentan con un seguro médico. (Suministrada)

“En total son 357 clínicas afectadas por todo el condado que sirven a 1.1 millones de pacientes”, dijo McCarthy.

El departamento de salud y servicios humanos estima que la falta de financiación conllevará a un impacto nacional con el cierre de 2,800 centros de salud, la eliminación de más de 50,000 puestos de trabajo y una pérdida de acceso a la atención de más de nueve millones de pacientes.

Otros programas afectados

McCarthy dijo que no solo las visitas al doctor o el dentista serán afectadas pero también quienes participan en programas incluyendo el National Health Service Corps y Teaching Health Centers.

National Health ayuda a profesionales de la salud con sus prestamos de pago escolar mientras trabajan en las comunidades de bajos recursos. Teaching Health Centers permite a estudiantes de medicina aprender dentro de una clínica.

Los centros de salud recalcan su significativa aportación a los ahorros de costos para el contribuyente estadounidense. No solo en los pronósticos médicos y en la prevención de enfermedades pero también al ofrecer clases de nutrición, información y talleres de cocina o clases de ejercicio.

“En la clínica ofrecemos clases para la prevención de diabetes, para que aprendan a controlar sus niveles de azúcar, ejercicios entre otros”, dijo Mangia.

“La financiación es importante y el congreso debe actuar pronto, debe hacer su trabajo para evitar despidos en los centros médicos”, dijo Mangia.

“Queremos cinco años de financiamiento completo y para los programas. Necesitamos estabilidad”, dijo McCarthy.