Miedo de los inmigrantes: uno de los mayores desafíos para el censo de 2020

Es crítico que los latinos sean contabilizados e incluidos en dicha estadística para asegurar fondos para los programas que usan
Miedo de los inmigrantes: uno de los mayores desafíos para el censo de 2020
Los Ángeles es el condado con mayor población hispana. Getty Images

Aunque el 2020 se ve muy lejos, no es demasiado temprano para empezar a crear conciencia pública de que todos los latinos deben llenar el formulario del censo y para decirle a los inmigrantes indocumentados que no deben tener miedo a ser contados.

Sin embargo, aún no hay una certeza plena de que no les va a preguntar sobre su estatus migratorio.

No va a ser una tarea muy fácil. Hay mucho miedo en nuestra comunidad. No sabemos cómo va estar el ambiente migratorio para el 2020 pero si no nos dejamos contar, no vamos a tener suficientes fondos para muchos programas federales que usamos y que funcionan de acuerdo a las personas contadas en el censo como MediCal, becas para la educación, programas preescolares y otros,”, dijo Ofelia M. Medina directora de Políticas de Participación Cívica de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO).

El formulario final con las preguntas del censo 2020 va a estar listo en la primavera de 2018.

Nosotros estamos confiado en que no va a ver preguntas sobre el estatus migratorio. En 2010, logramos quitar esa pregunta y esperamos poder hacerlo igual para el censo de 2020”, confió Medina.

Pero esto es una preocupación presente en California, porque si de último momento se incluyen preguntas sobre el estatus migratorio, se podría venir abajo el trabajo de investigación y las pruebas que por ocho años se han hecho con anticipación al censo. Entonces este conteo nacional sería un fracaso.

“Es muy importante”, resaltó Medina “que la comunidad migrante sepa que hay organizaciones como NALEO que estarán vigilantes no solo para que no se pregunte el estatus de los encuestados en el censo de 2020 sino para que la información obtenida no sea compartida”.

Hizo hincapié en que trabajan para que los latinos se sientan seguros de que su información va a ser protegida porque quieren que cada latino sea contado.

Sandy Close, directora de la organización New America Media condujo una mesa redonda con la participación de expertos para hablar sobre lo que ésta en juego y en riesgo para el 2020. (Araceli Martínez/La Opinión).
Sandy Close, directora de la organización New America Media condujo una mesa redonda con la participación de expertos para hablar sobre lo que ésta en juego y en riesgo para el 2020. (Araceli Martínez/La Opinión).

Lo que se podría perder

Las amenazas que enfrenta el conteo de 2020 fue un tema que se discutió durante la mesa redonda “Censo 2020: Qué está en juego y qué está en riesgo” convocada por la organización de apoyo a los medios étnicos New America Media.

“Es crítico que los latinos seamos contados para el 2020 para que tengamos dinero para los programas que usamos”, remarcó Medina.

Y recordó que en el censo de 2010, no se contaron todos los niños latinos. “En todo el país, 400,000 niños menores de cinco años no fueron contados, 113, 000 eran de California. Los Ángeles tuvo el mayor número de niños latinos que no fueron contados pero eso pasó también en San Diego, Riverside, Santa Clara, Alameda, San Bernardino y el condado de Orange”, señaló.

Dijo que la razón expuesta por los latinos para no dejarse contar fue que no confían en el gobierno. “Estamos trabajando y desarrollando alianzas con diferentes organizaciones para que eso no pase. Queremos asegurarnos que sean contados los bebés que están naciendo entre ahora y hasta el 2020”, señaló.

Ofelia Medina, directora de Política de Participación Cívica a nivel estatal de NALEO dijo que va a luchar porque no se pregunte el estatus migratorio en el censo de 2020. (Araceli Martínez/La Opinión).
Ofelia Medina, directora de Política de Participación Cívica a nivel estatal de NALEO dijo que va a luchar porque no se pregunte el estatus migratorio en el censo de 2020. (Araceli Martínez/La Opinión).

Un miedo real

Nohemí García, quien vive en un departamento en el área de Eagle Rock con su esposo, cuatro hijos, y un nieto, dijo que ella siempre ha sido contada en los censos que le han tocado pero no su vecina que es indocumentada.

“Cuando en el 2010, mi vecina oyó que los encuestadores andaban en el edificio, se encerró, no sé quién la asustó, y no les abrió la puerta. Ya cuando oyó que se fueron, salió de su casa y me confesó que ella no quería ser contada por ser indocumentada.Y sé de otros amigos que hicieron lo mismo”, comentó García, una inmigrante mexicana, residente permanente.

“Lo que pasa es que hace falta más información en la comunidad latina. Debe haber una campaña en los medios de comunicación que informe que no se pregunta el estatus de migratorio ni se dan nombres porque si la gente no sabe eso, no va a querer participar, más a como están las cosas ahorita”, expuso.

En el 2020, por primera vez el censo se llevará a cabo con alta tecnología, y aunque se trata de un gran avance, existe la preocupación de que pudieran presentarse amenazas a la seguridad y el desafío de la brecha digital

“Hay una gran cantidad de latinos que no tienen acceso a Internet en sus casas, y puede ser que el censo no esté en la prioridad de su lista, y no tengan el tiempo para llenar el formulario. Así que vamos a estar encima de eso”, alertó Medina.

Otra de las inquietudes, que se anticipan para el censo de 2020, debido a una reducción de fondos, es que habrá menos trabajadores de campo en la calle ayudando a la gente a llenar sus formularios.

Dita Katague, presidenta del comité nacional asesor en Raza, etnias y otras poblaciones del censo de Estados Unidos dijo que la meta es que cada uno de los californianos sea contado ya que en 2010, alrededor de 800,000 californianos no fueron incluidos y eso hizo que se perdieran miles de millones de dólares.

“No ganamos ni perdimos un asiento en el Congreso pero es mucho lo que está en juego en el censo para 2020. Para asegurarnos que la gente responda, necesitamos mensajeros confiables en las comunidades étnicas para crear conciencia pública y contar a todos”, consideró.

Ditas Katague, presidenta del Consejo Nacional Asesor sobre Raza, Etnias y otras poblaciones del Buró del Censo dijo que es importante que cada uno de los californianos sea contado en el 2020. (Araceli Martínez/La Opinión).
Ditas Katague, presidenta del Consejo Nacional Asesor sobre Raza, Etnias y otras poblaciones del Buró del Censo dijo que es importante que cada uno de los californianos sea contado en el 2020. (Araceli Martínez/La Opinión).

Desconfianza y apatía

Joely Proudfit, directora del Centro de Soberanía y Cultura Indígena de California de la Universidad Estatal de California en San Marcos dijo que entre las comunidades indígenas del país hay mucha desconfianza a ser contados.

“En el censo de 2010 hubo reservas indígenas que no se contaron. Es muy importante que se busquen voces confiables que sean parte de las comunidades para que la gente se convenza de que debe participar ”, subrayó.

El reverendo Samuel J. Casey dijo que también en la comunidad afroamericana hay mucha apatía a ser contados. “Es muy importante que se inviertan recursos en organizaciones de base para mover esa apatía y animarlos a dejarse contar”, mencionó.

Stewart Kwoh, presidente fundador y director ejecutivo de la organización Asian Americans Advancing Justice de Los Ángeles dijo que el censo de 2020 será uno de los más duros porque la población inmigrante está muy asustada. “¿Quién va a hacerlos que confíen. Necesitamos mensajeros confiables porque en verdad no hay confianza”, subrayó.

Sandy Close, directora de New America Media, la organización de apoyo a los medios étnicos, dijo que el censo de 2020 trae la oportunidad de construir una coalición racial para que los diferentes grupos étnicos de California adquieran confianza, pierdan el miedo y no se queden sin ser contados.