Yuyi Morales: ‘Todos tenemos una historia que contar’

La escritora e ilustradora plasma en cuentos para niños sus vivencias en México
Yuyi Morales: ‘Todos tenemos  una historia que contar’
Yuyi Morales le muestra a unos niños su historia de un niño luchador (d). / foto: suministrada de Antonio turok


Contar historias acerca de sus raíces es su pasión. Y todas aquellas que Yuyi Morales ha escrito e ilustrado en sus libros para niños contienen una profunda parte ella.

En una de ellas, un niño se viste como luchador en la narración del libro Niño Wrestles the World (Niño Lucha contra el Mundo). En el cuento explica que las estrellas de la lucha libre mexicana usan máscaras que añaden misterio a sus personajes.

El protagonista del cuento es un niño, que viste una máscara roja, zapatillas de deporte y calzoncillos, listo para la acción.

En la historia muestra cómo el pequeño imagina asumir los demonios asustadizos y malos de la tradición mexicana para luego golpearlos en un ring hasta acabar con ellos.

Son aquellos mismos miedos que Yuyi Morales tenía cuando escuchaba en su natal Xalapa, Veracruz, historias sobre la Llorona, el Chamuco o las Momias de Guanajuato.

Morales ha recibido varios premios, entre ellos por su cuento Viva Frida (d). / Fotos: yuyimorales.com

Son las historias que se quedaron grabadas en el corazón de esta mujer de 49 años que le contaban sus padres, tíos, primos o abuelos, como el cuento para dormir Little Night (Nochecita).

En la colección e ilustración de los libros, paradójicamente, ella se libró para siempre de su colección de temores. “Los miedos se fueron cuando, después es un libro escribí otro y otro”, dice la artista.

Entre sus libros más famosos figuran: Just a Minute: A Trickster Tale (Solo un Minuto: Un Cuento Travieso); Counting Book (Libro para Contar) y Viva Frida, que recibió la Medalla Pura Belpre 2015 y La Medalla Caldecott 2015.

Morales es la primera latina en recibir el prestigioso premio Caldecott, que se otorga desde 1937 al ilustrador más destacado de libros para niños estadounidenses.

“Atrapada” en EEUU

Yuyi nació en 1968. Es la mayor de cuatro hijos y no siempre supo que quería ser ilustradora o escritora.

Al principio, su padre reconoció su talento para el dibujo y le sugirió que estudiara arquitectura. Pero ella decidió tomar un camino diferente y se graduó en educación física en la Universidad de Xalapa.

“Trabajé como entrenadora de natación durante dos años después de la graduación”.

Allí conoció a su esposo Tim, un estadounidense. Y luego tuvieron un hijo llamado Kelly.

La oportunidad se abrió cuando emigró a Estados Unidos con una visa de prometida. A su hijo Kelly no lo conocían sus abuelos estadounidenses y el abuelo quería conocer a su único nieto, antes de morir.

Fue entonces cuando viajó a San Francisco. Yuyi supuso que serían unas vacaciones pero se equivocó: ya no pudo regresar a México; hacerlo significaría perder la visa para siempre y la posibilidad de no poder ver más a su hijo. Tenía que casarse y demostrar a las autoridades migratorias que su estancia y compromiso eran por amor.

“Sabía muy poco inglés y fui aprendiendo con Plaza Sésamo”, comenta. “Todos mis estudios ya no me servían de nada; todo lo veía espantoso…tener que volver a empezar y sin saber hacia dónde dirigirme”.

Dentro de su misma pérdida encontró un camino nuevo de triunfo cuando se asomó a la literatura infantil con aspiraciones profesionales.

Atrapada en el proceso migratorio, pasaron cuatro años y ahí aprendió cocina, dibujo; además de hablar y escribir en inglés.

“Copiaba todos los mensajes que veía en la biblioteca pública”, cuenta Morales, hoy poseedora de un postgrado en escritura creativa en UC Berkeley.
“Trataba de ilustrar todas las imágenes que veía y en ese proceso de aprendizaje hubo un productor interesado en mi arte”.

¿César Chávez, el boxeador?

En el plano literario, su primera gran obra ilustrada fue en 2003: Harvesting Hope: The Story of Cesar Chavez (Cosechando Esperanza: La Historia de César Chavez), de Kathleen Krull.

Para ello, Yuyi tuvo que aprender de la vida de este personaje desde la infancia, las enseñanzas de su madre a conseguir las cosas por medios contrarios a la violencia, el liderazgo con los trabajadores del campo, o la primera marcha a Sacramento. Hasta llegó a conseguir los primeros contratos de trabajo para la Unión de Campesinos.

“Yo pensaba que hablaban de [Julio] César Chávez el boxeador”, dice sonriente al recordar la anécdota. “Entonces, aprendí del líder, pacifista y activista”.

Fue parte, como ilustradora, del cuento acerca de César Chávez. / foto: YuyiMorales.com

Yuyi entonces viajó a Delano, donde Chávez participó con los agricultores a la protesta de la uva. También acudió a cada rincón por donde pasó la Marcha de Sacramento.

“Era mi primera oportunidad; era el momento de aprender… Lo interesante es que me dieron el proyecto a mí, de ascendencia mexicana, morena. ¡Como él!”, expresa con orgullo.

Orgullo hispano

“Cuando llegué a Estados Unidos, jamás hubiera imaginado escribir libros acerca de gente de color, que habla otro idioma, que tenemos la piel café y venimos de México o Latinoamérica”, manifiesta Yuyi Morales.

“El hecho de ser de México, me da el orgullo de haber sido arrullada en un hogar de amor, de haber ido a sus escuelas y haber crecido con esa idea de la mujer que soy ahora, arraigada en el amor la familia, al trabajo y a la comunidad. Ser mexicana es mi esencia”.

“En Estados Unidos me costó más trabajo la soledad; a pesar de estar con mi esposo y una familia gringa”, narra ella. “Sin embargo, este país se convirtió en mi lugar de crecimiento y aprendizaje, donde encontré mi camino, mi sueño de inmigrante cumplido; lo que yo quería hacer…Ya no soy entrenadora de educación física, ahora soy artista”.

Yuyi Morales es originaria de Xalapa, Veracruz. / Foto: suministrada