‘Cachan’ a tiendas del centro de Los Ángeles vendiendo accesorios de teléfonos falsos

Autoridades decomisaron más de 15,000 productos con in valor de $250,000
‘Cachan’ a tiendas del centro de Los Ángeles vendiendo accesorios de teléfonos falsos
Productos falsos decomisados por las autoridades en las tiendas del centro de Los Ángeles. (@CityAttorneyLA)

El procurador de Los Ángeles demandó a dos tiendas de electrónicos del centro de Los Ángeles alegando que vendían cargadores y otros accesorios de teléfonos falsos. De acuerdo con la oficina de Mike Feuer, agentes encubiertos decomisaron másde 15,000 artículos con un valor de más de $250,000 dólares.

“Los electrónicos falsos, como cargadores de teléfono, representan un peligro significativo de generar incendios y dar shocks y la gran mayoría de ellos no funciona”, detalló Feuer.

“En este caso, el Departamento del Sheriff estaba particularmente preocupado que estos productos no cumplían con los estándares de seguridad y podrían resultar en cortos circuitos y fuegos”, indicó por su parte el Sheriff del condado de Los Ángeles Jim McDonnell.

 

Los productos decomisados tenían sellos UL falsificados. Estos símbolos certifican que los productos cumplen con reglas de seguridad.

Las demandas son contra Wei Liang Huang y su negocio Amco Wireless, así como Hicham Ofir, de la tienda Ofir Cell Phone Accessories. La demanda pide multas de $2,500 dólares por cada violación.

De acuerdo con Feuer, agentes encubiertos compraron artículos en Amco Wireless, del 443 al sur de la Calle Los Angeles en tres ocasiones durante 2016. En enero de este año realizaron un cateo y confiscaron 4,279 accesorios falsos, incluyendo 3,279 cargadores Apple falsos de pared y otros productos.

Las autoridades también compraron artículos en Ofir Cell Phone Accessories del 39 al este de la Calle 5th y luego durante un cateo recuperaron 10,798 productos falsificados dentro de la tienda y en una bodega.

 

En 2016, investigadores de UL probaron 400 cargadores de iPhone falsos provenientes de todo el mundo, incluyendo Los Ángeles. Se determinó que todos, excepto tres, suponían un riesgo de corto circuito e incendio. Además, el 99% de ellos no funcionaban bien.