Aumentos de renta y maltrato de inquilinos se desborda en Los Ángeles

No hay quien ponga freno a los caseros por lo que se planea llevar una medida a la boleta electoral para establecer un control de rentas

María Velázquez y su esposo Edwin Chacón van para cinco años que rentan una casa de tres recámaras y un baño en el sur centro de la ciudad pero los constantes aumentos al alquiler los han puesto al borde de un colapso nervioso.

“Empezamos pagando 1,400 dólares por dos años. Cuando se venció el contrato, nos aumentaron 70 dólares por año. El nuevo contrato requiere 200 dólares más por mes más un cobro de 100 dólares por firmar el documento. La renta quedaría en 1,750 dólares y si no pagamos el día 1 nos cobran 100 dólares de multa. Antes nos daban los seis primeros días del mes como máximo para pagar la renta”, dice María Velásquez.

Es demasiado dinero, no sabemos cómo vamos a hacer para pagar ni a dónde vamos ir a parar”, sostiene agobiada.

José Rivera comenzó a rentar en Sylmar, una casa de cinco recámaras y tres baños a 2,600 dólares. “Ahorita pago ya casi los 2,800 dólares”, dice. Pero después de meses de engaños, manipulaciones y amenazas de desalojos, decidió mejor dejar la vivienda.

“Me hicieron pagar por las reparaciones de la plomería, echándome la culpa de que yo la había estropeado así como pagar por los costos de sus abogados por su defensa cuando yo metí mis propios defensores, se lamenta.

Abusos en aumento

Cada día crece, la lista de inquilinos maltratados y abusados por los propietarios de las viviendas de alquiler.

Carlos y Cecilia Reyna tienen hasta esta semana para decidir si renuevan el contrato con un aumento de 400 dólares de renta por mes. Además de eso, la compañía que les renta, se niegan a limpiar o reemplazarles la alfombra.

Como mínimo, el alquiler de vivienda en Los Ángeles está subiendo 100 dólares y hasta 750 dólares”, precisa Guadalupe González, organizadora de inquilinos de la Alianza de Californianos por el Poder de la Comunidad (ACCE).

“Es una epidemia desatada a partir de que los mismos que crearon el crash de la vivienda, se dedicaron a crear compañías inversionistas al compraron las casas embargadas en 2008 y las pusieron en renta”, explica.

La manera cómo operan estas compañías financiadas por Wall Street es: subir las rentas de manera estratosférica, cobrar por cualquier mínimo detalle y quieren que todos los arreglos los paguen los inquilinos para ellos recibir el alquiler completo. “No quieren gastar nada en las propiedades de renta y recibir puras ganancias”, remarca.

Los manifestantes pidieron que se “detenga la codicia de los dueños de vivienda”. / Foto: Suministrada

González enfatiza que la opción que queda es organizarse para establecer un control de rentas estatal, comenzando por echar abajo una ley de California que lo impide.

“Nos hemos encontrado con problemas porque los políticos en Sacramento no quisieron apoyar este año una medida para echar abajo la ley Costa-Hawkings ya que uno de sus principales donantes de campañas son la Asociación de Propietarios de Vivienda de Renta y las compañías inmobiliarias. No quieren perder ese apoyo financiero”, detalla.

Pero subraya que ante la falta de apoyo planean recolectar firmas para poner una medida en la boleta electoral de 2018 que establezca el control de rentas en California.

“En algunos casos hemos logrado que los propietarios se retracten de sus aumentos y prácticas avariciosas. Por lucha no queda pero no vamos a poder detener a todos. Por eso necesitamos una ley que imponga un control de rentas. ¡Es tremendo!”, exclama.

Protestas al por mayor

Apenas este miércoles, un mes después de que dos grandes compañías arrendadoras de viviendas formaron una sola con 82,000 propiedades, los inquilinos frustrados llevaron a cabo una protesta afuera de las oficinas de los nuevos propietarios en Santa Mónica para demandar cambios en la manera que son tratados así como mayores protecciones dentro de la ley estatal.

Los vecinos se quejaron de constantes aumentos de alquiler, cobros múltiples sin razón alguna y una respuesta muy pobre a las peticiones de mantenimiento.

También pidieron echar abajo la ley de control de renta para las viviendas independientes, el Acta de Vivienda de Renta Costa-Hawkings.

“Es escandaloso que a los grandes inversionistas de Wall Street como Blackstone Group se les permita hacer ganancias ilimitadas sobre la clase trabajadora como yo”, dijo María V. inquilina de la compañía Invitation Homes.

“Todo lo que pedimos es ser tratados limpiamente, y necesitamos comenzar por permitir el control de rentas porque los alquileres están aumentado muy rápido”, señaló.

Los inquilinos con problemas con los propietarios de sus viviendas de renta pueden llamar a la línea:
1(888) 964-8086.