El humo de segunda mano enferma a inquilinos en edificios de apartamentos

Muchos no se quejan por miedo a represalias de propietarios
El humo de segunda mano enferma a inquilinos en edificios de apartamentos

Después de un año de vivir tranquilamente en su apartamento de Los Ángeles, Carolina comenzó a tener problemas con su salud en el 2015.

“Me daban náuseas, mi corazón palpitaba muy rápido y tenía picazón en la garganta”, recordó la mujer de 44 años.

Ella desconocía que era alérgica al humo del cigarro.

“La vecina que llegó a vivir a la par fumaba en todo momento…primero decía que era porque estaba nerviosa y yo le llevé folletos de información”, dijo Carolina, quien no quiso proveer su apellido por temor a represalias. “Pero vi que se reía de mi y me di cuenta que era fumadora regular”.

Carolina dijo que llegó el momento en que no podía vivir a gusto en su apartamento porque el olor a cigarillo era muy fuerte. “Yo lloraba porque no podía comer, no podía dormir en mi recámara, era un problema constante”.

El humo de segunda mano, comúnmente conocido como el asesino silencioso, causa la muerte de más de 41,000 personas por año. Puede causar enfermedades cardiacas, infecciones respiratorias, asma y cáncer pulmonar, explica el Centro de Investigación de Políticas de Salud de UCLA.

En los edificios de apartamentos es común que el humo se cuele por los conductos de ventilación, ventanas y puertas afectando a las unidades adyacentes.

“Una encuesta en el sur de Los Ángeles encontró que el 80% de inquilinos viven en edificios donde se permite fumar y el  40% es afectado por el humo de segunda mano”, dijo Marlene Gómez, supervisora del a campaña “Smoke free apartments LA” (Apartamentos libres de humo) con el Centro de UCLA.

El humo contiene miles de sustancias químicas que se sabe que son tóxicas o causan el cáncer, incluso el formol, bencina, cloruro de vinilo, arsénico, amoniaco y cianuro. (Salasinhumo.org)

Temor a hablar

Gómez dijo que la encuesta reveló que solo el 19% de los inquilinos hablaron con su arrendatario sobre el problema del humo de segunda mano.

“Lo que regularmente hacen es cerrar sus puertas y ventanas”, dijo Gómez. “Esto ocurre con frecuencia debido a que no se quieren meter en problemas con el dueño o con sus vecinos que fuman”.

Carolina dijo que ella sí habló con el dueño del complejo habitacional de tres unidades. Él dijo que intentó detener el humo de cigarro en el edificio pero le fue imposible. Carolina especula que puede ser porque en el contrato no estaba estipulado.

“Entonces él se puso en mi contra y me decía que si no me gustaba estar ahí que me fuera y hasta me había mandado una carta de desalojo”, explicó Carolina.

 

Carolina revisa una imagen de que demuestra los órganos afectados por el humo de segunda mano. (Jacqueline Garceia)

Después de informarse, ella logró pelear su desalojo.

“Mis amigas me dicen que por qué no me mudo, pero ahorita las rentas en Los Ángeles no son muy baratas y no puedo conseguir algo todavía”, dijo Carolina, quien vive sola.

Agrega que después que tuvo que llamar a los paramédicos en el verano del 2016 por problemas respiratorios sus vecinos dejaron de fumar tanto como antes.

“Siguen fumando, pero ya no lo hacen tan a menudo”. Sin embargo, Carolina ha recibido represalias tras este incidente.

“Me patean mis cosas, se estacionan bien pegaditos a mi carro, me hacen la vida imposible”, explicó.

¿Cuáles son las opciones?

El Departamento de Vivienda de Los Ángeles tiene una guía de lo que se puede en estos casos.

“Si en el contrato de arrendamiento no había una provisión de fumar, los inquilinos no pueden ser desalojados”, dijo Gómez.

Pero si el problema es constante los inquilinos pueden ser desalojados por “Nuisance” (Molestias). Esto ocurre usualmente cuando los vecinos ponen música muy fuerte aunque muchas veces es muy difícil probar esta razón.

“Esto incluye que los inquilinos y el dueño vayan a testificar a corte”, dijo Gómez.

Agregó que la encuesta reveló que la mayoría de los dueños de edificios de apartamentos en Los Ángeles no tienen reglas acerca de fumar. “Es porque necesitan mas información, o pensaban que se iban a meter en problemas [si prohíben a los inquilinos fumar] o que simplemente no sabían acerca de esto”.

Sin embargo, recalcó la importancia de proveer ayuda a los fumadores. “Ellos también necesitan recursos. Alrededor del 70% han dicho que quieren parar”, explicó.

Ella recomienda que hablen con el dueño del edificio, así como con sus vecinos fumadores.

En la actualidad hay 12 ciudades del condado de Los Ángeles que se han declarado libres de fumar. Estas incluyen Compton, Baldwin Park y El Monte.

Hasta que se llegue a un arreglo fijo en cuanto al humo de segunda mano, Gómez dijo que lo mas importante es educar a las personas.

Inquilinos afectados pueden contactar la campaña en salasinhumo.org .