Cómo mantener en buen estado el aire acondicionado

Siempre vale la pena un mantenimiento preventivo.
Cómo mantener en buen estado el aire acondicionado
La utilización del aire acondicionado en los autos es cada vez más frecuente.

El aire acondicionado de los autos es uno de los elementos que, en muchos casos, se utiliza con mayor frecuencia. A continuación, te daremos algunos tips de mantenimiento, pero también algunos datos que seguramente desconocías.

– Aunque no haga calor, una vez al año deberás revisar que el sistema enfríe correctamente, ya que de no hacerlo podrías forzar los elementos de funcionamiento: aceites y lubricantes internos del compresor y éste podrá dejar de funcionar.

– Si notas que el auto tira agua en el piso (asfalto, garaje, etc.) después de usar el aire acondicionado conectado, esto es normal, ya que la condensación de la temperatura provoca vapor en el sistema y este cae al suelo mediante un conducto específico.

– Cuando enciendas el auto, trata de que no se encuentre encendido el sistema de aire acondicionado, ya que, al momento de encender el auto por primera vez en el día, el sistema requerirá mayor corriente y la vida da la batería se acortará.

El aire acondicionado también necesita servicio. Hay que llevarlo con el especialista a que le dé mantenimiento y, en caso de ser necesario, que le ponga el gas que le haga falta.

– Los servicios regulares que deben darse al sistema de aire acondicionado están señalados en el manual de mantenimiento de tu auto. Sigue las recomendaciones del fabricante o, en el caso de autos usados que ya no tienen el manual, lo mejor es llevarlo con un especialista en el tema.

– La gran parte de fallas incluyen algunos temas como fugas, roturas en el radiador, etcétera, se pueden prevenir con un mantenimiento periódico.

Cuando utilices el sistema de aire acondicionado es recomendable llevar las ventanillas del auto cerradas. Si se dejan abiertas, además de que será casi imposible modificar la temperatura, el aire acondicionado puede sufrir algún fallo (sobre todo en el caso de autos “de edad”) por el exceso de condensación que se origina en las salidas de dicho sistema.