Trump corteja el apoyo de republicanos en el Senado para la reforma tributaria

Una resolución presupuestaria, ligada a la reforma, será sometida a voto en la Cámara de Representantes esta semana
Trump corteja el apoyo de republicanos en el Senado para la reforma tributaria
Trump participó en el almuerzo semanal de la bancada republicana. Getty Images

WASHINGTON – Haciendo un paréntesis en sus ataques en Twitter, el presidente Donald Trump se reunió este martes con líderes republicanos del Senado para cortejar su voto a favor de lo que “vende” con la mayor reforma tributaria en varias décadas, si bien su confrontación con el senador Bob Corker podría complicar esa tarea.

El Senado tiene apenas 15 días legislativos antes del “Día de Acción de Gracias”, y no está claro que la Administración Trump logre esa reforma tributaria para entonces. Los demócratas han denunciado el plan como una generosa dádiva para los ricos y las grandes corporaciones, en detrimento de los trabajadores y la clase media.

El Senado aprobó resolución que guiará presupuesto para el año fiscal 2017-2018. Getty Images

Trump participó en el almuerzo semanal de la bancada republicana en el Capitolio -su primera visita como mandatario-, horas después de que una nueva controversia, esta vez por sus ataques contra Corker, dominaran el ciclo de noticias en Washington y eclipsaron su agenda.

El senador republicano por Texas, John Cornyn, confirmó a la prensa que “no se habló mucho de impuestos” ni de estrategias para lograr la reforma tributaria porque, en vez, Trump usó buena parte del encuentro para enumerar sus logros desde que asumió la presidencia hace nueve meses.

No obstante, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dijo ante las cámaras de televisión que si hay algún tema que une a su bancada es la reforma tributaria, una de las prioridades de su partido este año.

“Vamos a concentrarnos en lo que es nuestra agenda, y no esas distracciones que puedan interesar” a los periodistas, dijo McConnell.

McConnell se refirió a la “distracción” creada por el propio mandatario, cuando atacó al senador Corker en Twitter.

Corker había acusado a Trump de “degradar” al país con sus “mentiras”, tácticas de “matón” y humillación de sus detractores, como fue el caso reciente contra la legisladora demócrata por Florida, Frederica Wilson, por la muerte de cuatro soldados estadounidenses en Níger a principios de mes.

Esta mañana, Corker volvió a cuestionar la aptitud de Trump para la presidencia, refiriéndose a la Casa Blanca como una “guardería para adultos”, y renovó su advertencia de que el carácter voluble del mandatario podría encauzar al país por el derrotero de una tercera guerra mundial.

Conocido por su impulsividad, Trump no se quedó callado ante las críticas de Wilson por su manejo de la mortal emboscada en Níger, ni tampoco lo hizo con las acusaciones de Corker.

En sendos mensajes en Twitter, Trump sugirió que Corker no podría ser elegido ni para atrapar perros, y aseguró que éste no buscó la reelección en Tennessee porque no tiene su apoyo. A su juicio, el resentimiento de Corker lo hace llevarle la contraria en asuntos como los recortes de impuestos.

El vaivén de insultos entre Trump y Corker desviaron la atención de varios asuntos de la agenda política de la Administración.

Según fuentes que participaron en el almuerzo, Trump no le dirigió la palabra a Corker en el encuentro, y esas tensiones podrían entorpecer el avance de la reforma tributaria.

El Senado aprobó la semana pasada una polémica resolución presupuestaria que despeja el camino hacia la reforma tributaria que, debido a las reglas incluidas en el documento, no podrá ser bloqueada por los demócratas para su voto final.

La medida presupuestaria será sometida a voto en la Cámara de Representantes esta semana.

El lunes pasado,  Trump invitó a McConnell a un almuerzo en la Casa Blanca, y posteriormente ambos ofrecieron una rueda de prensa conjunta para mostrar ante la opinión pública un frente unido.

Pero Trump, que en ocasiones demuestra un pobre entendimiento del proceso legislativo, también ha atacado duramente al senador republicano de Kentucky al no lograr la anulación de “Obamacare”.