Víctimas de organizadora de eventos piden justicia

Aseguran que pagaron miles de dólares a Yee Yee Lwin por paquetes para fiestas y al final se llevo el dinero
Víctimas de organizadora de eventos piden justicia
Henry Javier y Wendy Estrada lograron conseguir un lugar de último minuto para llevar a cabo su boda después que fueron estafados. (Suministrada)

Personas que aseguran fueron estafadas por una organizadora de eventos están frustrados al ver que la mujer no ha sido detenida y continúa estafando principalmente a la comunidad latina.

Entre estas presuntas víctimas esta Henry Javier y Wendy Estrada. La pareja tenía planeada su boda para el 14 de octubre de este año. Ellos aseguran que pagaron $6,020 dólares a Yee Yee Lwin por un paquete que incluía el salón, comida, bebidas, meseros y guardias de seguridad.

Pero dos días antes de la boda recibieron una llamada de Lwin explicando que el salón en Pasadena no estaría disponible.

“Nos dijo que no nos podía devolver el dinero porque su cuenta se la habían cancelado y que se iba a ir a bancarrota”, dijo Estrada. “Yo estaba llorando, no pudimos ni dormir por la preocupación”.

La pareja tuvo que buscar un lugar a último minuto y la ansiada fiesta se llevó a cabo en el patio de unos vecinos. Pese a estar agradecidos con ellos, Javier y Estrada dicen que ese no era el sueño que tenían de su boda.

Otras víctimas

Erick Paredes y su familia experimentaron una situación similar cuando contrataron a Lwin para organizar los Sweet 16 de su hermana.

La familia tuvo que llevar los arreglos de las mesas y compraron pizzas para ofrecer a sus invitados en la fiesta de Sweet 16 de la hermana de Erick Paredes. (Suministrada)

Entre enero y agosto del 2016 la familia Paredes dijo que pagó alrededor de $8,600 dólares por el evento que se llevaría a cabo el 10 de septiembre del 2016 en un hotel de Monterey Park. Este incluía el salón, limusina, comida, decoración, camarógrafo y pastel.

“Nos dimos cuenta que no había pagado el salón como dos meses antes porque familiares iban a reservar los cuartos para quedarse ahí y los del hotel dijeron que no había ningún evento a nuestro nombre”, explicó Paredes.

Lwin les dio una excusa y les ayudó a conseguir otro salón en Los Ángeles.

Sin embargo, el día del evento no había nada, dijo Paredes. “Eran las 5:30 p.m. y no había comida, no había manteles ni flores en las mesas. No pagó la limusina, no le pagó al camarógrafo”, recordó Paredes. “Tuvimos que ir a comprar pizzas para darle a nuestros invitados. Mi hermana y mi mamá estaban llorando. Fue un desastre”.

A principios del 2016 Wendy Hernández enfrentó la misma situación. “Mi esposo y yo fuimos a la iglesia Saint Garabed Armenian Church porque nos gustó el salón para celebrar el bautizo de mi hijo”, dijo Hernández. “Cuando estábamos hablando con el encargado llegó Lwin y él dijo que ella ofrecía paquetes, que nos podía ayudar”.

Wendy Hernandez dijo que encontró el salón para su evento sin decoraciones. (Suministrada)

Confiados, los Hernández firmaron el contrato con Lwin. Le pagaron $6,335 dólares por el salón, decoraciones, pastel, meseros, servidor de bebidas y dos guardias de seguridad.

El día de la fiesta nada estaba listo y Hernández llamó a Lwin. “Ella me dijo que no la presionara porque tenía otro evento en Pasadena…Después me dijo que no iba a estar lista a las 5:00 de la tarde y me colgó el teléfono”, recordó Hernández.

Ella y su familia se las tuvieron que arreglar para comprar pizzas y pollos para sus 200 invitados.

Hernández dijo que alrededor de las 10:30 de la noche Lwin llegó con una charola de comida y les dijo que se iba a ir a bancarrota. Les dejó la información de su abogado y se fue.

“Pero ella venía bajo la influencia del alcohol y de drogas. Ella no estaba manejando, alguien la trajo”, aseveró Hernández.

Tanto Hernández como Paredes entablaron una demanda civil en contra de Lwin puesto que les dijeron que no pueden entablar una demanda criminal. Javier y Estrada hicieron un reporte a la policía.

Paredes muestra una fotografia de la supuesta organizadora de eventos Yee Yee Lwin. (Suministrada)

Javier dijo que lo peor de todo es que Lwin se enfoca en estafar a la comunidad latina debido a que muchos son inmigrantes indocumentados y temen demandarla. Ella usualmente promueve sus servicios en la revista semanal El Clasificado, donde la encontró Javier.

“Yo conozco a muchos otros que han sido sus víctimas y por miedo no han hablado”.

Los afectados dijeron que tal vez no recibirán su dinero de regreso, pero esperan que Lwin pueda enfrentar a las autoridades porque este fraude no puede continuar.

“Viene haciendo esto desde el 2014 y nadie hace nada. Nos dicen que el estado no se puede meter porque es un caso de dinero y cuando archivamos la demanda civil Lwin no aparece a las citas y no le pueden hacer nada”, dijo frustrado Paredes.

Recomendaciones

El Better Business Bureau (BBB) dijo que las víctimas pueden hacer un reporte con ellos. Una vez que reciben la información y encuentran al negocio, el BBB trabaja como mediador para que el negocio y el cliente lleguen a una resolución, dijo John Novaria, portavoz con el BBB.

“Si el negocio no quiere llegar a una solución nosotros escribimos una reseña acerca del negocio con su información en nuestra página para que posibles clientes estén al tanto”, dijo Novaria.

Para quienes han sido victimas de negocios estafadores, Novaria dijo que pueden identificar al estafador escribiendo una reseña en https://www.bbb.org/scamtracker/us

El Departamento de Asuntos al Consumidor y Negocios del Condado de Los Ángeles dijo que las personas que han sido víctimas de fraude pueden contactarlos para hacer el reclamo.
“Aceptamos este tipo de reclamos y ofreceremos asistencia individual gratuita a cualquier persona que se comunique con nosotros”, dijo Keven Chavez, portavoz con el departamento de asuntos al consumidor. “Pueden llamarnos al (800) 593-8222 o presentar una queja en línea en dcba.lacounty.gov“.

Sin dar muchos detalles, Rob Wilcox, portavoz del procurador de la ciudad de Los Ángeles Mike Feuer, dijo que van a revisar el caso.

La Opinión intentó en repetidas ocasiones contactar por teléfono a Lwin pero no recibió contestación.