Más de 65 millones de personas hablan un idioma extranjero en casa

Más de uno de cada cinco personas en EEUU habla un idioma distinto al inglés en sus hogares, dice informe

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Más de 65 millones de personas hablan un idioma extranjero en casa
La cifra se ha triplicado desde 1980

WASHINGTON – Más de 65 millones de estadounidenses hablan un idioma aparte del inglés en casa, más del doble desde 1990 y casi el triple desde 1980, según un análisis divulgado este martes por el conservador Centro para Estudios de Inmigración (CIS), que se queja de la presunta falta de integración de los inmigrantes.

El informe de CIS analiza el uso de idiomas entre personas a partir de los cinco años de edad y se apoya en datos de 2016 de la Oficina del Censo para sugerir que el hablar un idioma distinto al inglés en casa es señal de que muchos inmigrantes se resisten a integrarse plenamente a la sociedad estadounidense.

Según el informe, en 2016 una cifra récord de 65,5 millones de habitantes en EEUU, tanto residentes legales como inmigrantes indocumentados y ciudadanos nacidos en EEUU,  hablaron un idioma distinto al inglés en sus hogares,  es decir aproximadamente el 21,6% de la población nacional.

La cifra representa un incremento de seis millones respecto a 2010,  un aumento de más del doble desde 1990, cuando el número era de 31,8 millones, y casi el triple respecto a 1980, indicó CIS.

Así, en la actualidad, más de uno de cada cinco personas en EEUU hablan un idioma extranjero en sus hogares.

De las personas nacidas en EEUU que hablan un idioma extranjero en casa, el 35,6%, ó 10,3 millones, fueron niños entre 5 y 17 años de edad, y el 64,4% restante, o 18,7 millones, eran adultos.

Los mayores incrementos numéricos entre 2010 y 2016 se registraron entre personas que hablan español, con un aumento de hasta 3,5 millones en ese período, seguido por el chino, con un aumento de 564,000 personas, el árabe, con un aumento de 366,000, y el hindú, con 201,000.

Otros idiomas del continente asiático, en particular de países como la India, Bangladesh y las Filipinas, también registraron un aumento durante ese período.

Según un desglosado del informe, los idiomas utilizados en casa por más de un millón de personas en 2016 en EEUU fueron el español (40,5 millones), el chino (3,4 millones), el tagalog (1,7 millones), el vietnamita (1,5 millones), el árabe y el francés (con 1,2 millones cada uno), y el coreano (1,1 millón).

En cambio, los incrementos porcentuales más pronunciados desde 2010, se registraron entre los idiomas compartidos por más de 400,000 personas, incluyendo el árabe, hindú, urdú, chino, perso, haitiano y gujarati. El hindú y el gujarati se hablan en India, mientras que el urdu se habla en Pakistán.

Los datos oficiales indican, asimismo, que casi uno de cada cuatro estudiantes en las escuelas públicas habla un idioma distinto al inglés en sus hogares. En California, el porcentaje es del 44,6%, mientras que en estados como Texas, Nuevo México, Nueva Jersey, Nueva York y Nevada aproximadamente una tercera parte de la población estudiantil habla un idioma extranjero en casa.

La mitad del crecimiento en el número de personas que usan un idioma extranjero desde 2010 se registró entre personas nacidas en EEUU. En general, el 44%, ó 29 millones de personas, de los que usaron un idioma distinto al inglés, está compuesto por personas nacidas en este país.

Para el CIS, que apoya recrudecer el combate contra la inmigración ilegal y restringir también la inmigración legal, todas estas cifras no son necesariamente causa de celebración de la diversidad étnica y cultural de Estados Unidos.

Grupos conservadores como el CIS y NumbersUSA, de hecho, han dado su respaldo al proyecto de ley “RAISE Act”, propuesto por los senadores republicanos Tom Cotton, de Arkansas, y David Perdue, de Georgia, que, de ser aprobado por el Congreso, crearía un sistema de inmigración con base al “mérito”.

Ese proyecto de ley, que también tiene el aval del presidente Donald Trump, asignaría puntos a los solicitantes de visa según sus destrezas y conocimientos, incluyendo por su dominio del idioma inglés.

El informe de ICE jamás hace mención de los beneficios de ser bilingüe o de que los jóvenes que hablan más de un idioma serán clave para la futura competitividad económica de fuerza laboral de EEUU en el mercado global.