Mientras indocumentado enfrenta cargos de homicidio, dueño del arma asciende de rango

Quienes apuntan a la muerte de Kate Steinle para promover políticas antiinmigrantes pasan por alto dos puntos
Mientras indocumentado enfrenta cargos de homicidio, dueño del arma asciende de rango
Una fotografía de “Kate” Steinle se destacó durante la declaración de su padre, quien estaba a su lado cuando murió.
Foto: Mark Wilson / Getty Images

El juicio contra José Inés García Zarate, inmigrante mexicano acusado de asesinar a Kathryn “Kate” Steinle en 2015, comenzó esta semana.

De ser hallado culpable, el inmigrante puede ser condenado a cadena perpetua. Este caso, además, se ha utilizado como marco de referencia por partidarios de las deportaciones y el muro fronterizo, quienes aseguran que la joven estaría viva si no fuera porque García Zarate ingresó sin documentos a Estados Unidos.

García Zarate es acusado de matar a Steinle en San Francisco. (Foto: Michael Macor-Pool/Getty Images)

Pero esta narrativa suele omitir un punto clave: el arma que García Zarate presuntamente utilizó no le pertenecía a él, sino a un agente de la Oficina de Gestión Territorial de Estados Unidos.

Hoy día aún se desconoce cómo la pistola Sig Sauer de calibre .40 terminó en las manos del inmigrante. Los abogados de García Zarate piensan alegar que él encontró el arma envuelta en una camisa y que no sabía qué tenía en las manos cuando la disparó.

También se sabe que la bala que le perforó el corazón a Steinle mientras caminaba al lado de su padre no fue dirigida a ella, sino que rebotó en el pavimento antes de impactarla en la espalda.

Cinco meses después de la muerte de “Kate”, John Woychowski, quien dejó el arma en su vehículo y reportó que fue robada, ascendió de rango a un puesto de supervisor. Como señala la radioemisora KQED, Woychowski no enfrentó cargos disciplinarios ni criminales por no haber asegurado su arma, un delito menor según la ley de California.

Una mujer intenta consolar a Liz Sullivan, madre de “Kate” Steinle. (Foto: Mark Wilson/Getty Images)

Desde entonces, la ley que podría haber conllevado a cargos en contra de Woychowski se fortaleció a través de legislación creada por el senador estatal Jerry Hill. Ahora se requiere que las armas estén encerradas en un contenedor adjunto al vehículo. Dejar un arma no asegurada en un vehículo también podría resultar en una multa de $ 1,000.


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