Empresario mexicano irá preso por donaciones ilícitas

El dinero habría sido entregado a campañanas electorales en San Diego en 2012

El empresario mexicano José Susumo Azano fue sentenciado ayer a tres años en prisión por hacer donaciones ilícitas, de cientos de miles de dólares, en campañas electorales realizadas en 2012 en San Diego, California.

El juez federal Michael Anello impuso además una multa de casi 600,000 dólares, que corresponde con el dinero que el empresario donó a las campañas de dos candidatos a la alcaldía de San Diego en dicho año, entre ellos al ganador de los comicios Bob Filner —quien meses más tarde renunciaría al cargo tras verse envuelto en un caso de acoso sexual.

El magistrado atendió el pedido de la Fiscalía y ordenó que desde este sábado, el empresario mexicano fuera puesto bajo custodia para evitar un riesgo de fuga, un reclamo al que se había opuesto la defensa, que arguyó que el acusado había cumplido con los términos de su libertad condicional durante los cuatro años que durá el proceso legal.

En la sala, Azano —de 52 años de edad— pidió disculpas por sus actos y prometió no volver a romper las leyes estadounidenses.

Aunque la Fiscalía había pedido seis años de prisión, la sentencia dictaminada obedece a que el mexicano carece de antecedentes penales y al hecho de que posiblemente será deportado una vez que cumpla su condena, según explicó el juez Anello.

Al término de la audiencia, Azano —cuyos abogados apelarán la decisión— se despidió de su familia, que lo acompañaba en la sala, antes de pasar a manos de las autoridades federales.

“Todos están muy tristes, como es de esperarse”, expresó Knut Johnson, abogado de Azano.

Mark Pletcher, fiscal asignado al caso, se limitó a decir que lo más importante es que se protegió “la santidad de las elecciones justas y libres de San Diego”.

El empresario mexicano fue condenado en septiembre del año pasado, en un caso que causó controversia dado que involucró a la exfiscal y entonces candidata a la alcaldía Bonnie Dumanis, además de Filner.

Azano declaró que la exfiscal del distrito de San Diego —quien dejó este cargo hace un par de meses— sabía que él era un ciudadano extranjero. La aseveración que fue negada por Dumanis durante el juicio.

Y es que por ley, está prohibido que ciudadanos extranjeros contribuyan a campañas electorales en EEUU.

El caso fue incluso catalogado por autoridades estadounidenses como “uno de los mayores escándalos políticos financieros en la historia de San Diego”.

Azano tenía la intención de construir un proyecto de desarrollo en la Bahía de San Diego, que fue calificado como el “Miami del oeste”.

El hoy sentenciado es presidente de la compañía Security Tracking Devices, la cual proveía de equipo de vigilancia a la Secretaría de Defensa Nacional en México, durante el sexenio del presidente Felipe Calderón.