“En la lucha contra el cáncer la mejor arma eres tú misma”

Una mexicana cuenta cómo venció el tipo de cáncer más común y principal causa de muerte entre las latinas

“En la lucha contra el cáncer la mejor arma eres tú misma”
Ana Luis Gallet, sobreviviente de cáncer de seno.
Foto: Araceli Martínez/La Opinión

Ana Luisa Gallet aún tiene muy presente cuando hace 13 años, su médico la llamó a su consultorio para darles los resultados de la biopsia que le hicieron por una bolita que le apareció en su seno.

Siéntese por favor. No, le dije, aquí estoy bien. Si, si es cáncer de mama. No sabemos cuánto tiempo lleva y necesitamos que se haga muchos tests. Volteó y veo a mi marido tendido en el suelo. Se me desmayó”,  recuerda.

Dice que la impresión de saber que tenía cáncer, fue muy fuerte. “Sentí mucho miedo. El estomágo se me hizo un nudo. Nunca pasó por mi mente que iba a tener cáncer. Nadie en mi familia lo había padecido. Yo era muy activa y comía saludable. Tampoco estaba obesa”, dice.

Pero confiesa que le entró lo mexicano y trató de darse ánimos. “Esto no me va a ganar. Esto lo voy a superar. ¡Mentiras! No sabía si lo iba a superar. Pero empecé a buscar mis opciones. Y le dije a mi esposo, ¡levántate!”.

Gallet cuenta que unos cuatro años antes de que la diagnosticaran con el cáncer, empezó a sentirse cansada y un poco mal. “Hasta me llegué a desmayar unas tres veces. Los doctores pensaron que era un virus. Antes de ser diagnosticada, cuando me estaba bañando, me examiné los senos y me sentí una bolita. Fui con mi doctor y me dijo que era un quiste. Nada de que preocuparse, me dijo”.

Sin embargo, admite que intuía que algo andaba mal. “El tumorcito se me salió de la piel de mi seno. Fui a ver al doctor de nuevo, y me volvió a decir que no era nada. Me hizo un ultrasonido, y dejó entrever que podía ser una calcificación”.

Mientras tanto, los dolores que le causaban la bolita, eran tan intensos que hacían que se desmayara. “El doctor me volvía a decir que todo estaba bien. Hasta que mi esposo me dijo, yo voy a ir contigo la próxima vez a la visita médica”.

Gallet dice que las cosas cambiaron mucho cuando el esposo se le puso enfrente al médico. “Inmediatamente puso más atención a mi caso. Me hicieron una biopsia. Y fue cuando me dijeron, que sí era cáncer de mama”.

Ana Luisa Gallet venció la lucha contra el cáncer de seno hace 13 años. (Araceli Martínez/La Opinión)
Ana Luisa Gallet venció la lucha contra el cáncer de seno hace 13 años. (Araceli Martínez/La Opinión)

El cáncer afecta a todos

El cáncer sacudió a toda su familia. “Todo mundo se viene contigo, tu esposo, tu padre, tu madre. Mis hijas tenían 12 y 13 años. Ellas eran las que más me preocupaban. No quería que sufrieran”, reconoce.

De inmediato, fue sometida a quimioterapias. “Perdí el cabello a la segunda dosis. Cuando comencé a sentir comezón en la cabeza, llamé a mis hijas. Les dí una máquina rasuradora. Ellas me ayudaron a quedarme a rape, y me acompañaban a las quimioterapias”.

Fue en 2004 cuando a Gallet le diagnosticaron el cáncer. “Lo que aprendí y quiero decirle a todas las latinas es que cuando sientan una bolita en el seno, es importantísimo que se hagan la biopsia. Es lo único que te puede decir, si es cáncer. Yo escuché por años decir que no tenía nada cuando llevaba diez años con ese cáncer”, dice.

Hace unas semanas, Gallet cumplió 58 años de vida, y 13 años sin cáncer de mama.

Es un regalo tener mi vida. Es hermoso decir me estoy haciendo más vieja pero también le gané la batalla al cáncer’, expresa.

Y añade que su vida cambió por completo. “Jamás he vuelto a ser la misma. Y lo que también cambió es que ahora estoy al pendiente de cualquier cosa que pase en mi cuerpo”, comparte.

Es una mexicana que reside en Los Ángeles, sobreviviente de cáncer que recomienda a las mujeres auto explorarse cada mes para notar cualquier cambio en los senos. (Araceli Martínez/La Opinión).
Sobreviviente de cáncer recomienda a las mujeres auto explorarse cada mes para notar cualquier cambio en los senos. (Araceli Martínez/La Opinión).

¿Se puede evitar el cáncer?

Gallet recomienda consumidor productos saludables, evitar los alimentos procesados, hacer ejercicio. En lo personal, revela que la espiritualidad la sacó adelante. Incluso menciona que nunca dejó de trabajar y eso la ayudó mucho.

Pero su recomendación más importante a las mujeres, es aprender a examinarse y hacerlo cada mes.

“Tú conoces tu busto, revisa si hay algún cambio en la temperatura, en el color. Si te tocas una bolita, nunca aceptes un no sé preocupe, usted es muy joven, no hay nadie en su familia con cáncer. Esa bolita en el seno debe ser examinada ¡pero ya!”, remarca.

Lamentablemente, dice que no confía mucho en los mamogramas porque ella tuvo cuatro asi como dos ultrasonidos, y en ninguno le detectaron el cáncer en los cuatro años previos a ser diagnosticada.

En la lucha contra el cáncer, tu primera arma de defensa, eres tú misma. Aprende a tocarte, identifica cualquier cambio, esperando que no pase nada pero pasa desafortunadamente”, dice.

Y recalca que cuando vayas al doctor porque sientes una bolita en el seno, te hagas acompañar por una persona que esté contigo, te apoye y exija llegar al meollo del asunto como lo hizo su esposo.

Esta sobreviviente de cáncer de seno se siente feliz de vencer esta enfermedad y estar con vida.  “He podido ver a mis dos hijas salir de la universidad, a mi madre no le di el dolor tan grande de perder a una hija, mi matrimonio se  hizo muy fuerte”.

Y a las familias les pide que apoyen a la enferma de cáncer de seno. “Es clave para enfrentar los obstáculos y el largo camino para vencer el cáncer”, sostiene satisfecha.

Un cáncer muy común entre las latinas

Según la Fundación Susan G. Komen, el cáncer de seno es la principal causa de muerte por cáncer entre las mujeres latinas en los Estados Unidos, y es  el tipo de cáncer más común entre las latinas. Aunque la tasa mayor de mortalidad por cáncer de seno, lo tienen las afroamericanas.

Rebecca de la Rosa, directora de asuntos legislativos de la organización Latino Coalition for a Healthy California afirma que las estadísticas más recientes de 2016, indicaban que las latinas tiene el porcentaje más bajo de diagnóstico temprano de cáncer de mama lo que las pone en alto riesgo de mortalidad. Esto significa que tienden a ser diagnosticadas cuando el cáncer ya estaba muy avanzado.

Algunas investigaciones indican que las latinas pueden enfrentar un mayor número de barreras para las mamografías comparado con las mujeres de otros grupos étnicos.