Joven de origen mixteco, recibe beca completa de UCLA

Citlali López, de 17 años, va rumbo a estudiar medicina

Pudiera ser una joven latina como muchas. Habla con suavidad y sonríe a menudo. Sus ojos almendrados son vivaces y alegres. Parece tímida; sin embargo, Citlali López es una joven determinada y con ideas claras.

A finales de agosto, Citlali, de 17 años, viajó a Los Angeles desde su natal Madera, California, para iniciar la larga y difícil carrera de medicina en una de las universidades más prestigiosas del país: la Universidad de California de Los Angeles (UCLA). Y por si fuera poco, con una beca completa.

“Es muy determinada, no solo en la escuela sino en la casa, es como una líder en la familia”, dice con orgulla la madre de Citlali, Rosa Hernández —quien llegó a EEUU hace casi 25 años a trabajar en el campo desde su natal Juxtlahuaca, Oaxaca (México).

“Es muy observadora y opina claramente, siempre me sorprende con sus cosas”, dice.

Pero Hernández también demostró su determinación y esfuerzo al empezar hace tres años un negocio de cocina oaxaqueña en Madera, dejando el agotador trabajo de campo atrás.

Como su mamá, Citlali se dedicó a estudiar con el objetivo de lograr un buen promedio que le permitiera no solo acceder a las mejores universidades sino también obtener una beca. “Me dijo que no quería que yo gastara dinero en sus estudios”, agregó la mamá.

Citlali terminó la preparatoria en Madera South el verano de 2017 con el mejor promedio y se destacó además como una ávida lectora.
El verano anterior vivió una experiencia que le ayudaría a definir qué carrera seguir.

“Hice un internado de 40 horas en el hospital de Madera. Estuve presente en tres partos… En uno de ellos, el doctor me preguntó si quería cortar el cordón umbilical y lo hice”, explica Citlali con emoción en un excelente español.

“Una de las señoras estaba sola y las enfermeras y el doctor la trataron muy bien, la hicieron sentir casi como de la familia. Eso me gustó mucho”.

Citlali participó en ese ambiente y recuerda haber tenido al bebé en sus brazos. Fue allí donde se dio cuenta que quería ser doctora. Pero antes debía completar su último año escolar manteniendo sus buenas calificaciones —incluso mejorarlas si era posible.

“Me sentía feliz cuando sacaba buenas notas y ahora en la universidad tengo la responsabilidad de mantener ese nivel, de lo contrario arriesgo perder la beca”, explica Citlali.

“A veces mis compañeros me pedían ayuda en los estudios, especialmente antes de los exámenes”.

Y aunque es consciente de sus responsabilidades, esta joven de sangre mixteca ve su futuro académico con entusiasmo. “No me intimida ir a Los Ángeles, en realidad me motiva”, asegura.

La curiosidad la ha llevado no solo a ser parte de un grupo bailable oaxaqueño que sus padres lideraron durante años, sino también a visitar Oaxaca y convivir con sus abuelos y su padre, Adrián.

“Este verano visité Oaxaca por segunda vez. Me gustó ver los cerros tan verdes y la arquitectura de los pueblos me llamó la atención”, comenta sobre su reciente viaje. Y mientras su hermano menor, Diego —de 14 años— se integró a un grupo bailable local, ella caminó y subió cerros. “Desde arriba se ve muy lindo el pueblo [Juxtlahuaca]”.

Su hermano Daniel, de 24 años, completa su familia. Sobre su futuro, Citlali también expresa confianza.

“Al terminar mi carrera me gustaría trabajar y vivir en una ciudad pequeña… Y como mi hermana mayor [Kenia, de 25 años] está por terminar la carrera de enfermería, sueño con que un día trabajemos juntas”.

Citlali ya tiene claro cuál será su especialidad. “Ginecología. Faltan mujeres en este campo”, dice.

Además, quiere ayudar a su comunidad. “Ella dice que le gustaría ayudar a los niños en Oaxaca donde hay mucha necesidad”, dice su madre. “Y lo va a ser, porque lo siente en el corazón”.