Arrestan a mujer que estafó a cientos de inmigrantes en el área de Los Ángeles

Muchas de las víctimas tienen miedo de hablar porque dicen que la acusada es de cuidado

Romina Aida Zadorian, una mujer que se hacía pasar por agente de migración y abogada en migración, y que presuntamente estafó con más de $220,000 dólares a cientos de inmigrantes del área de Los Ángeles enfrenta 48 cargos por delitos graves.

Leonard Torreabla, el subfiscal de la División de Protección al Consumidor del condado de Los Ángeles, precisó que Zadorian enfrenta 29 cargos por hurto mayor de propiedad personal y seis cargos por falsificación.

Asimismo, la mujer de 48 años tiene tres cargos por falsificar documentos gubernamentales, amenazas criminales y extorsión; dos cargos de robo en residencia en primer grado; un cargo por disuadir a un testigo de reportar un crimen y robo menor, entre otros cargos que datan de 2009.

En el caso más reciente, los fiscales afirman que Zadorian operaba un negocio fraudulento de servicios de migración en su casa de Montebello.

La acusada prometía falsamente a sus clientes que les agilizaría el trámite de sus visas, tarjetas de residencia y peticiones de ciudadanía.

Supuestamente le decía a sus víctimas que trabajaba para el gobierno, que tenía conexiones especiales, y era abogada.

Zaldorian también enfrenta acusaciones por pretender proporcionar servicios al someter formas de migración que no eran aplicables. La Fiscalía del condado de Los Ángeles la acusada de cobrar $223,500 dólares a 32 víctimas y no cumplir con los servicios prometidos.

Para que pueda salir libre, se le ha fijado una fianza de $1.2 millones de dólares. Si es condenada de los delitos de que se le acusan, enfrentaría una sentencia máxima de 37 años en una prisión estatal.

El caso continúa bajo investigación por parte del Buró de Investigaciones del Fiscal de Distrito. Y se invita a quienes hayan sido víctimas de Zadorian para que llamen al (213) 257-2465 de la División de Protección al Consumidor del Procurador de Distrito.

Sus víctimas

Ana Chávez, una de las primeras en denunciar a Zadorian, dice que ella pretendió estafarla con $4,000 dólares. “Le hice un escándalo y le dije que la iba a reportar con la policía. Me devolvió $3,000 dólares”, cuenta.

Relata que ella la contrató para que le ayudará a agilizar su tarjeta de residencia porque ya se había tardado dos años. “Como se tardaba mucho, yo fui a Migración”, dice Chávez, quien logró arreglar el problema por su cuenta. “Me llegó la tarjeta y (Zaldorian) me seguía diciendo que ya pronto, ya pronto hasta que la desenmascaré”, comenta.

Chávez dice que nunca miró un diploma que acreditara a Zadorian como abogada de migración. “Decía que ella trabajaba para Migración, y tenía gente que la ayudaba en el Seguro Social y en el DMV (Departamento de Vehículos Motorizados)”.

Agrega que todos están alegres de que finalmente la hayan arrestado. “Muchas personas tienen miedo a denunciar. A algunas les sacó hasta $20,000 dólares”, precisa.

“Ella operaba desde su casa. Uno como latino dice ‘¿cómo íbamos a desconfiar si hasta nos presentaba a su mama?. Lo que hacía es que sí metía los papeles de migración, pero no pagaba el costo de los trámites”, explica.

De acuerdo a Chávez, la mayoría de sus clientes eran hispanos pero a veces tenía algunos inmigrantes de la India, todos desesperados por arreglar su situación migratoria.

“Ella compraba a mucha gente con regalos como perfumes, bolsas, relojes, ropa”, dice.

Evelyn Hernández, otra de sus víctimas, cuenta que a ella la estafó con $4,000 dólares por un caso de migración; y con $6,000 dólares de un cheque falso. “Estamos encantados de que la hayan detenido”, dice.

Pero comenta que mucha gente tiene miedo de denunciarla. “Ella presume estar ligada con gente mala. Una vez balacearon una carnicería desde donde le pasaban clientes. A nosotros nos amenazó, ‘ustedes van a averiguar lo que les va a pasar’, nos dijo”.

Sin embargo, enfatiza que es importante que las otras víctimas de Zadorian no se queden calladas y se unan a la denuncia.

“Mucha gente le pagó con dinero en efectivo. No tienen manera de probar la estafa. Yo tuve la suerte que siempre le di money orders. Ella como sabe que tengo un negocio incluso me ofreció darme entre $500 y $1,000 dólares por cada cliente que le pasara. A mi eso me olió muy mal”, indica.