Lucharemos por nuestros DREAMers

Estamos presionando a nuestros colegas en el Congreso
Lucharemos por nuestros DREAMers
Hay todo un frente de batalla por los Dacamentados.

Mientras el año del Congreso más improductivo en la historia reciente llega a su fin, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, estará bajo tremenda presión para aprobar una propuesta fiscal que mantenga al gobierno federal en pie para más allá del 8 de diciembre, cuando expire la actual autoridad de financiamiento.

Con una mayoría de 239 miembros, los republicanos no deberían necesitar ninguna ayuda de los demócratas para aprobar este proyecto de ley. Sin embargo, si algo se ha aclarado durante los últimos diez meses, es la absoluta incapacidad de los republicanos y su presidente para dirigir. Los republicanos actualmente controlan todas las ramas del gobierno, incluyendo ambas cámaras del Congreso.

En circunstancias normales, esto significaría un cuerpo de gobierno colectivo fuerte y unificado. Pero éstas no son circunstancias normales y en lo que va del año, los republicanos han necesitado una ayuda significativa de los demócratas de la Cámara para aprobar legislación de financiamiento para evitar un cierre de gobierno.

Si el Presidente de al Cámara Baja, Ryan, no convoca un voto sobre el DREAM Act (H.R. 3440) como un proyecto de ley independiente, que pasaría con el apoyo bipartidista, entonces tiene dos maneras de abordar el voto de financiamiento pendiente. Primero, puede elegir unir a sus colegas republicanos, incluyendo las facciones extremas, y promulgar un presupuesto de línea dura que recorta drásticamente los fondos para programas esenciales, todo mientras intenta aumentar los fondos para el impopular muro fronterizo.

Con esto, Ryan va a contemporizar a un pequeño grupo de legisladores a expensas, literalmente, de la mayoría de los estadounidenses, lo que es un gran riesgo que colocaría a los republicanos en una posición difícil para el año electoral.

O, el segundo y más probable escenario: Paul Ryan puede elegir evitar un cierre de gobierno presentando un presupuesto viable que los demócratas podrían apoyar, que debe incluir una versión sin condiciones para el proyecto de ley DREAM Act. Tal paquete de financiamiento reflejaría valores estadounidenses amplios y bipartidistas, no solo los estrechos intereses de los republicanos extremistas.

El DREAM Act podría ser una fuerza unificadora entre republicanos y demócratas en lo que de otro modo ha demostrado ser un entorno político polarizador.

Era Trump

Desde que el presidente Trump y el procurador general Sessions anunciaron en septiembre el final de DACA -el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia iniciada por el presidente Obama en 2012-, han estado bajo tiempo definido.

DACA otorga protección temporal y revocable de la deportación a DREAMers, jóvenes inmigrantes que llegaron a los EEUU de niños. A menos que el Congreso tome medidas pronto, los DREAMers protegidos por DACA serán deportados, y esta Presidencia ha demostrado que quieren deportar a todos los que puedan.

A Trump y su Administración no les importa que estos jóvenes DREAMers hayan vivido en los EEUU durante diez años o más y que hayan pasado múltiples y exhaustivos controles de antecedentes. No les importa que sean miembros productivos y contribuyentes de nuestra sociedad, que han criado familias y mejoren nuestras comunidades. No les importa que, para los DREAMers, muchos de los cuales nunca han regresado a los lugares donde nacieron, los EEUU es su hogar.

Nadie excepto una pequeña facción extremista en el partido republicano cree que deportar a DREAMers es una buena idea. Cada encuesta indica que el pueblo estadounidense favorece el estatus legal para estos jóvenes inmigrantes por un margen de 4 a 1. El apoyo abrumador cruza líneas geográficas y raciales al igual que de partido y clase.

Deportaciones

Sin embargo, el presidente de la Cámara Cámara Paul Ryan, entre otros republicanos, han insistido en que las medidas para incrementar la seguridad fronteriza y las deportaciones, deben de ser incluidas en el proyecto de ley para legalizar el status de los DREAMers, aunque los problemas de seguridad fronteriza y sobre las deportaciones no tengan nada que ver con el estatus legal de ellos.

Tenemos la confianza en que, si el portavoz permite un voto mañana sobre el DREAM Act tal y como está escrito, sin enmiendas que son como píldoras venenosas, la mayoría en la Cámara de Representantes lo apoyaría por un margen razonable.

Así que someta un voto, señor portavoz, o trate con una opción clara: trabaje con los demócratas en una propuesta con una apelación más amplia -que incluya una ley sin condiciones para el DREAM Act- u opte por un presupuesto republicano rígido que excluya el proyecto de ley y renuncie a los votos de democratas.

La decisión está en las manos del Ryan. Como grupo, estamos activamente presionando a nuestros mismos colegas para crear una masa crítica de votos demócratas que no respaldará una propuesta fiscal que no incluya un proyecto de ley limpio. Confiamos en que los demócratas de nuestro liderazgo, junto con algunos republicanos, nos apoyen cuando lleguemos a diciembre.

Los cientos de miles de DREAMers que se presentaron para registrarse con el gobierno como parte del programa DACA, confiaron en que el gobierno cumpliría con su parte del trato. Así que lucharemos duro para asegurarnos de que esa promesa se cumpla.

Creemos que el portavoz Ryan es lo suficientemente competente en las matemáticas para entender que el camino a seguir, requiere darles a los miembros del Congreso la oportunidad de aprobar el DREAM Act sin enmiendas inclementes que disminuirían tanto al espíritu del proyecto de ley como a su respaldo.

(Los autores son congresistas federales: Luis V. Gutiérrez (D-Ill.), Raúl M. Grijalva (D-Ariz.) y Adriano Espaillat (D-N.Y.)