¿Tus medicamentos te pueden hacer más sensible al Sol y al calor?

Muchos medicamentos pueden hacerte más vulnerable a las reacciones fototóxicas y fotoalérgicas. A continuación te decimos cómo puedes protegerte
¿Tus medicamentos te pueden hacer más sensible al Sol y al calor?
Algunos medicamentos pueden tener reacciones secundarias por culpa del Sol.
Foto: Pexels

Quizá te sorprenda enterarte de que los efectos secundarios de medicamentos comunes de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, y genéricos), y de los recetados, como los antibióticos de fluoroquinolonas, o incluso de la hierba de San Juan (St. John’s wort), un suplemento popular, pueden arruinarte la diversión del verano.

Estos medicamentos y muchos otros pueden hacer que tu piel se haga más sensible a la luz del Sol, lo que aumenta tu riesgo de sufrir quemaduras solares o algo peor, como la fotosensibilidad, una reacción que puede provocar erupciones en la piel que duelen o pican, o en los casos graves, ampollas.

“Cuando decimos que un medicamento provoca fotosensibilidad, queremos decir que provoca un cambio químico en la piel que hace que reaccione de forma anómala a los rayos ultravioleta del sol”, dijo Jessica Krant, M.D., dermatóloga certificada por la junta y miembro del comité asesor médico de Consumer Reports.

La fotosensibilidad aparece en dos formas básicas: las reacciones fototóxicas y las fotoalérgicas, explica Krant. En las reacciones fototóxicas, la forma más común, los rayos UV interactúan con tu medicamento, y eso lleva a que aparezca un sarpullido o erupción en la piel que parece una quemadura solar con mal aspecto a los pocos minutos de empezar a tomar el sol.

Las reacciones fotoalérgicas, que son menos habituales aunque igual de molestas, se producen cuando los rayos UV desencadenan cambios químicos que hacen que tu cuerpo reaccione a una sustancia como si fuera un alérgeno. Esto ocurre, por ejemplo, con ciertos NSAID tópicos (como el diclofenac (Pennsaid, Voltaren gel). Esto resulta en un sarpullido rojo, escamoso y que pica y que aparece entre 24 horas y varios días después de que haber estado al sol.

“Los medicamentos fotosensibles podrían provocar reacciones más problemáticas que las quemaduras solares y las erupciones”, según Krant. Por ejemplo, él explica que el ampliamente usado diurético hidroclorotiazida (HydroDiuril y genéricos) en combinación con la exposición al sol puede provocar unas manchas oscuras permanentes en la piel, una afección que se conoce como hiperpigmentación.

Las temperaturas crecientes aumentan los riesgos

Las quemaduras solares y los sarpullidos no son los únicos efectos secundarios que aparecen en verano de los que hay que preocuparse. Algunos medicamentos, notablemente los diuréticos, pueden hacer que te sientas menos sediento o que orines más, lo que aumenta tu riesgo de deshidratación.

Otros medicamentos comunes, como el antidepresivo amitriptilina (Elavil) y el medicamento para tratar la vejiga hiperactiva, la oxibutinina (Ditropan), reducen tu capacidad de sudar, lo que hace que a tu cuerpo le resulte difícil regular su temperatura adecuadamente.

“Todos estos efectos aumentan tu riesgo de enfermedades relacionadas con el calor”, advierte Krant, incluyendo los calambres musculares, la deshidratación, y lo más grave, la insolación, que puede pasar rápidamente a ser una emergencia médica.

Cómo protegerte

Aunque no todo el mundo que esté tomando un medicamento sufrirá una reacción adversa, si tomas uno o más de los medicamentos de la lista de más abajo, las siguientes estrategias de seguridad pueden ser muy útiles para minimizar tu riesgo de sufrir reacciones y enfermedades.

Debes conocer tus medicamentos. “Los efectos secundarios de un medicamento por el calor y el Sol se pasan por alto con demasiada frecuencia”, comenta Krant. Para mantenerte seguro y prevenir quemaduras dolorosas o algo peor, recomienda que le preguntes al médico o al farmacéutico si algo que estás tomando podría causar sensibilidad al sol o al calor.

Además, pregunta si podrías tomar estos medicamentos en la noche, lo que podría reducir las probabilidades de sufrir una reacción relacionada con el Sol, o si puedes dejar de tomar del todo algunos medicamentos con un riesgo más alto.

Hidrátate. Bebe líquidos sin alcohol a lo largo del día, aunque no tengas sed. Si tomas un diurético o tienes una razón médica para limitar el consumo de líquidos, pregunta a tu médico cuánto deberías beber.

Mantén la seguridad con respecto al Sol. Usa un filtro solar todos los días, vuelve a ponértelo con frecuencia, y cúbrete (piensa en llevar ropa que te proteja del sol y un sombrero de ala ancha) cuando estés en el exterior durante el día.

Busca la sombra. Quédate en la sombra o evita estar en el exterior temprano en la tarde, cuando los rayos del sol dan con mayor fuerza. Como regla de oro, si tu sombra es más corta que tú, la luz UV es más fuerte en ese momento. Además, evita las camas de bronceado

Mantente fresco. Haz actividades al aire libre en la mañana o al anochecer, y busca refugio en lugares con aire acondicionado cuando haga mucho calor.

Debes conocer las señales de las enfermedades relacionadas con el calor. Si te empieza a doler la cabeza, el pulso se acelera o respiras rápidamente, o te sientes mareado, con náuseas, o débil, túmbate en una habitación fresca con los pies elevados a una altura mayor que la del corazón. Ponte compresas frías en la piel y bebe medio vaso de una bebida deportiva o una solución de una cucharada pequeña de sal en un litro de agua cada 15 minutos.

Comprueba la lista de los posibles responsables a continuación.

Medicinas que podrían aumentar la sensibilidad al sol

Tratamientos para el acné y el envejecimiento de la piel: Los productos con ácido salicílico (almohadillas de limpieza de los poros de Clearasil) y tretinoína (Retin-A, Renova)

Antibióticos: Antibióticos de fluoroquinolonas, como el ciprofloxacino (Cipro); antibióticos sulfamidas, como la sulfadiazina; antibióticos tetraciclinas, como la doxiciclina (Doryx)

Antidepresivos: Antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina (Elavil), la doxepina (Sinequan), y la nortriptilina (Pamelor)

Medicamentos para la hipertensióninhibidores de la ACE, como el benazepril (Lotensin) y el captopril (Capoten); antagonistas del receptor de la angiotensina II, como el valsartán (Diovan) y los diuréticos tiazídicos como la clorotiazida (Diuril) y la hidroclorotiazida (HydroDiuril)

Medicamentos analgésicos: el ibuprofeno (Advil, Motrin) y el naproxeno (Aleve, Naprosyn); analgésicos tópicos como el diclofenac (Voltaren gel, Pennsaid)

Medicamentos que podrían aumentar la sensibilidad al calor

Antidepresivos: Antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina (Elavil), la doxepina (Sinequan), y la nortriptilina (Pamelor)

Antihistamínicos: La difenhidramina (Benadryl Allergy)

Medicamentos antipsicóticos: Los antipsicóticos atípicos como la olanzapina (Zyprexa) y risperidona (Risperdal), y los antipsicóticos convencionales como la tioridazina

Medicamentos para la hipertensión: Los diuréticos de tiazida como la clorotiazida (Diuril) y la hidroclorotiazida (HydroDiuril)

Tratamientos para la vejiga hiperactiva: Los anticolinérgicos, como la oxibutinina (Oxytrol) y la solifenacina (Vesicare)

Nota del editor: Fue posible realizar estos materiales gracias a una subvención del Programa de Subvenciones para la Educación del Consumidor General y del Emisor de Recetas del Fiscal General, que está financiado por el acuerdo interestatal de reclamaciones de fraudes del consumidor respecto al mercadeo del medicamento recetado Neurontin (gabapentina).