Declaran culpable a Isauro Aguirre por muerte y tortura de niño Gabriel Fernández

El chico sufrió todo tipo de abusos por parte de su madre y el novio de esta antes de fallecer en mayo de 2013
Declaran culpable a Isauro Aguirre por muerte y tortura de niño Gabriel Fernández
Gabriel Fernández, de 8 años, murió a consecuencia de la tortura que le propinaban su madre y el novio de ésta.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Un jurado declaró culpable de asesinato en primer grado a Isauro Aguirre por la muerte tras una larga tortura del niño Gabriel Fernandez, de 8 años, en mayo de 2013.

Aguirre, de 37 años y quien trabajaba como guardia de seguridad, tuvo la intención de asesinar al pequeño, determinó el panel judicial formado por siete mujeres y cinco hombres. Por la muerte de Fernández, ocurrida en mayo de 2013 presumiblemente como consecuencia de un abuso extremo, también está acusada la madre del menor, Pearl Sinthia Fernández, de 34 años, actualmente en prisión.

La madre espera un juicio aparte y también enfrenta la pena capital.

Las deliberaciones sobre el castigo para Aguirre empezarán el 27 de noviembre. La Fiscalía buscará la pena de muerte para él.

El fiscal del caso, Jonathan Hatami, dijo tras el veredicto que este caso fue muy difícil para él como padre y como víctima de abuso infantil cuando él era niño. Señaló que los niños son vulnerables y siempre necesitan ayuda de los adultos.

“Yo le pedí al jurado justicia para Gabriel y por lo menos hay algo de justicia”, dijo Hatami.

El fiscal dijo que el caso no ha terminado puesto que todavía falta determinar la sentencia para Aguirre.

“Basado en la evidencia por el doctor se encontró que había negligencia contra Gabriel”, dijo el fiscal. “Estaba mal alimentado, en una condición que estaba muriendo. Su cuerpo estaba muy frágil y murió de trauma por golpes”.

La madre y tía de Aguirre asistieron al tribunal, pero declinaron a dar algún comentario.

Por su parte, Amanda Navarrez, amiga de una prima de Gabriel y creadora de la pagina Justice 4 Gabriel, dijo que el resultado fue muy emotivo.

“Creo que el ser hallado culpable es un gran resultado…pero no es in triunfo porque sino Gabriel estuviera vivo, pero por lo menos no nos tenemos que preocupar que esta persona haga mas daño allá afuera”, expresó.

El juicio

La fiscalía del Condado de Los Ángeles calificó a Aguirre como un hombre “malvado” al que le gustaba torturar al menor sistemáticamente y que lo hizo durante meses.

Jonathan Hatami, el fiscal que lleva el juicio por la muerte del niño Gabriel Fernández, un proceso que podría concluir en pena de muerte para Aguirre, insistió en que los cargos deberían incluir asesinato en primer grado bajo circunstancias especiales.

Según la acusación, Aguirre odiaba al niño Gabriel Fernández porque pensaba que era homosexual.

El abogado defensor, Michael Sklar, admitió que las acciones de su cliente desembocaron en la muerte del pequeño.

No obstante, aseguró que el hispano actuó en un momento de furia “y no con la deliberación y premeditación” requerida para un veredicto de asesinato en primer grado.

Mostrando fotos del cuerpo del pequeño en las que se podían ver los rastros de las torturas, el fiscal Hatami resumió los testimonios que demostraron que Gabriel Fernández fue golpeado, pateado, quemado, cortado y humillado hasta la muerte.

El hermano mayor de Gabriel reveló en su testimonio que el pequeño fue obligado a vestirse como una mujer y a menudo era maquillado.

También fue obligado a dormir en un espacio de pequeñas dimensiones, atado de pies y manos y con una media taponándole la boca.

La fiscalía aseguró que el acusado, de 6’2″ pies de estatura y 270 libras, golpeó y pateó al niño tan fuerte como para hundir las paredes del departamento donde vivían.

Después, presuntamente escondió y limpió las evidencias antes de llamar al servicio de emergencias.

“No hay evidencia de que él (Aguirre) pudiera salvar a Gabriel”, dijo Hatami al jurado.

 

El pequeño Gabriel Fernández murió en mayo de 2013

Como parte de la estrategia para defenderlo, los abogados argumentaron que el acusado tiene problemas con las drogas, de aprendizaje y bajo coeficiente intelectual.

El juez descalificó a los testigos de la defensa por no considerarlos expertos en el tema.

“No presente excusas para el acusado. Esto no tiene nada que ver con las drogas o problemas de salud mental”, insistió Hatami.

Este caso conmovió a la comunidad y desembocó en una investigación en contra del Departamento de Servicios para Niños y Familias del condado de Los Ángeles (DCFS).

El caso generó fuertes críticas contra DCFS pues los abuelos del niño y hasta la maestra del menor habían denunciado que era víctima de abuso por parte de su madre y del novio de ésta.

A pesar de las denuncias, las autoridades permitieron que el niño permaneciera en la casa de su madre.

Con información de EFE y Jacqueline García