¿Cómo combatir el frío de invierno?

Algunos sufren más en este tiempo que otros, por lo que si te es una pesadilla el frío, algunos de estos remedios lo harán más llevadero
¿Cómo combatir el frío de invierno?
Un té de miel con limón es un perfecto remedio para el invierno.
Foto: C00 License

El invierno, en determinados países, suele ser muy fuerte, ocasionando resfriados, bronquitis, labios agrietados e incluso depresión, y estas son solo algunas dolencias que conlleva el frío.

Si en tu caso, te sientes deprimida cuando llega el invierno, aquí puedes ver cómo combatir la depresión con hierbas y suplementos en Nutrición Sin Más.

En éste artículo te enseñamos a cómo plantarle la cara al invierno y decirle adiós a todas aquellas dolencias que pudieran afectarte. ¡Comienza ahora mismo a disfrutar del invierno!

Para bronquitis, resfriados y gripes

-Alimentos picantes: El picante ayuda a expulsar con mayor facilidad las mucosidades. Si te atreves, 6 gotas de salsa tabasco en medio vaso de agua te caerían de maravilla.

Las especias picantes contienen capsaicina, la cual es la encargada de elevar la temperatura corporal y promover la sudoración, proporcionando calor a los bronquios. A su vez, alivian la congestión nasal, refuerzan el sistema inmunológico y también combaten la fiebre.

Si no deseas consumir tabasco, otras opciones son las especias picantes. Por ejemplo: cúrcuma, la pimienta de cayena, la pimienta negra, el pimentón, etc.

Debes tomar en cuenta que el picante podría causarte problemas en el estómago, si normalmente sufres de él.

-Sopas de pollo. Lo primero que debes de tomar en cuenta es que las sopas de sobre no servirán, tiene que ser bien preparada. Agrega pollo, cebolla, apio, perejil, jengibre y zanahoria.

Esta sopa es una de las mejores maneras de combatir la tos, ya que se encarga de despejar muy bien el pecho.

Además de ser una sopa tan completa en nutrientes, ayuda a que el cuerpo se mantenga caliente y actúa como un desinflamante natural de las membranas mucosas.

-Té con miel y limón. Lo que más te gustará es su agradable sabor.

El limón posee vitamina C, que en conjunto con la miel combaten el resfriado.

Su preparación es muy sencilla, únicamente necesitas un limón, medio vaso de agua caliente y 1 cucharadita de miel. Remuévelos bien para lograr disolverla.

Procura tomarlo caliente pero sin quemarte la lengua. Mientras más caliente, más efectivo será.

El té con limón ayuda a aliviar la congestión nasal. Si lo tomas antes de dormir, podría ayudarte con el insomnio nocturno que suele atacarnos cuando padecemos gripe o resfriado.

-Aceites aromáticos. Estos suelen ser una gran alternativa cuando no te gusta tomar jarabes o pastillas. Los aceites proporcionan la fragancia que tiene la planta.

Entre los mejores aceites encontramos el aceite de limón, el cual es efectivo para la tos y la congestión nasal. El aceite de incienso, que limpia tus pulmones y vías respiratorias.

También el aceite de lavanda (muy fácil de encontrar) se encarga de aliviar los problemas respiratorios cuando la flema se encuentra atrapada dentro de los pulmones o de nuestras fosas nasales.

Un toque de estos aceites debajo de la nariz estimula casi inmediatamente la secreción de mucosidad, aunque también puedes colocártelo en la espalda, en el cuello o en el pecho para mejores resultados.

-Cápsulas de ajo sin aceite. El ajo tiene un efecto antibiótico, por lo que tres cápsulas de ajo sin aceite, tres veces al día, podrían hacer milagros.

Gracias a sus antioxidantes y vitaminas, es capaz de reducir los síntomas de la gripe y promover una recuperación más rápida. Además, ayuda en la descongestión de las fosas nasales.

Si no deseas tomar cápsulas de ajo, puedes optar por incluir ajo crudo en tus comidas, comerlo crudo (si no te molesta) ó tomar sopas de ajo.

-Manteca de cacao. En épocas de frío, nuestros labios y piel también pueden sufrir las consecuencias al verse agrietados.

La manteca de cacao hidrata desde lo más profundo tu piel, gracias a la vitamina E que contiene, ayudando a rejuvenecer la piel.

También se encarga de humectar, brindando más suavidad y flexibilidad a la piel.

En el caso de los labios, es recomendable colocarlo dos veces al día y frotarlos con un poco de manteca de cacao, la cual se irá derritiendo gracias a la fricción.

Incluso, si tus labios ya se encuentran agrietados por el frío, al colocar manteca de cacao sobre los mismos, en unos días ya los tendrás como nuevos gracias a su efecto reparador.

Con los consejos anteriores podrás combatir las inclemencias de frío, con remedios pequeños y sencillos que están a tu alcance.

No te quedes sin disfrutar esta época del año por miedo a resfriarte, ¡Prepárate y vive la experiencia!