Hombre demanda a su exempleadora por acoso sexual

La queja señala que la oficina de Recursos Humanos tampoco prestó atención a sus reclamos

Guía de Regalos

Hombre demanda a su exempleadora por acoso sexual
El demandante afirma que tras sus quejas por acoso fue despedido en 2016 (foto referencial). / foto: archivo

El extrabajador de un club social privado en el centro de Los Ángeles presentó una demanda contra su empleador alegando que fue acosado por una supervisora, quien le habría exigido favores sexuales a cambio de seguridad laboral.

La demanda de Ulises Batres Zelaya fue archivada en la corte superior de Los Ángeles.

En ella también argumenta: despido injustificado, ambiente de trabajo hostil, contratación negligente e infligir de manera intencional angustia emocional.

Todo esto supuestamente provocado por Jonathan Club y su exjefa, Luz Sánchez, quien —según el demandantea— lo sometió a “avances sexuales no deseados, chistes despectivos y comentarios inapropiados”.

Zelaya dice que fue contratado en el club en octubre de 1996 como administrador asistente y luego fue ascendido a mayordomo.

Agrega que durante el tiempo que trabajó en el lugar recibió críticas positivas además de elogios por su trabajo de parte de los compañeros, empleados y la administración.

No obstante, alega la demanda, Sánchez rutinariamente le decía a Zelaya que no se relacionara con otras mujeres que trabajaban en el club y en caso de hacerlo, se le asignaban tareas adicionales sin paga.

Una de las compañeras de trabajo —de las que supuestamente Zelaya debía mantenerse alejado— se suicidó en septiembre de 2016, causando la “humillación” y “dolor” del demandante, relata la querella.

El documento agrega que en una ocasión, en la oficina de su exjefa, ésta se desnudó frente a él y le preguntó por qué no tenía relaciones sexuales con ella.

Ante esto, Zelaya “tomó varios pasos hacia atrás” lo que provocó que Sánchez le dijera que “no tuviera miedo”.

La queja también señala que Sánchez habría roto varios platos a propósito para luego culpar de los daños a Zelaya “con el fin de aprovechar su autoridad y obligarlo a tener relaciones sexuales con ella”.

A su vez se indica que la mujer y otros empleados del club le decían en repetidas ocaciones a Zelaya que necesitaba ser “más hombre” por no proporcionar favores sexuales a su jefa.

Finalmente la demanda indica que una compañera de trabajo, le dijo a Zelaya que vio a Sánchez rayar el auto del demandante con una llave y que luego de esto, la mujer fue despedida.

Zelaya afirma que se quejó del trato recibido en la oficina de Recursos Humanos pero que se le dijo que no había nada que pudieran hacer.

Él aprendió, según dijo en la demanda, que la gerencia esperaba que los empleados del club “sean sumisos a las peticiones de favores sexuales de sus supervisores”.

En lugar de resolver el maltrato de Zelaya, el club le dio más asignaciones que, según considera, fueron en represalia por negarse a tener relaciones sexuales con su jefa a cambio de seguridad laboral, tres días después fue despedido —en navidad de 2016— debido a sus quejas sobre el acoso y el ambiente de trabajo hostil, sostiene el documento que hoy es procesado en corte.