Exigen respeto por los derechos de inmigrantes detenidos

Familiares aseguran que sus seres queridos encarcelados en Adelanto están en huelga de hambre debido a humillaciones y malos tratos; ICE lo niega

A días del inicio de una huelga de hambre, encabezada por 30 hombres detenidos en el centro migratorio de Adelanto, en el condado de San Bernardino, hoy jueves sus familiares se manifestaron para revelar una serie de exigencias, entre las que destaca la inmediata liberación y respeto a sus derechos humanos.

Respaldados por la organización Homies Unidos, la cual aboga por los derechos civiles de los inmigrantes, los familiares apostados fuera de la oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración  (USCIS) dijeron que la huelga de hambre inicio el pasado 20 de noviembre a raíz de una serie de anomalías por parte de la administración del centro migratorio —en este caso Geo Group, con sede en Florida.

“A estos hombres se les ha violado sus derechos civiles, se les ha negado acceso a sus servicios religiosos, se les ha humillado y discriminado y se les castigado por supuestamente incitar a otros a que participen en la huelga de hambre”, aseveró Alex Sánchez, organizador comunitario de Homies Unidos.

“Exigimos que tengan acceso a visitas de sus familiares, exigimos un alto a la discriminación y castigo y exigimos que se les libere ya que el trato es inhumano”.

Sánchez agregó que el objetivo final es ver el Centro de Detención de Adelanto cerrado para que los supuestos abusos cesen.  Segúnindica, la huelga de hambre inició luego de que los detenidos se cansaran de recibir comida podrida y de que se les niegue acceso a la biblioteca, entre otros factores.

De no escuchar sus plegarias, la integridad física de los participantes está en peligro, añadió.

“Nosotros también exigimos que se les dé acceso a tiempo suficiente para preparar sus casos legales y a que usen el mismo color de uniforme que los demás sin catalogarlos como criminales. Los testimonios de violaciones abundan, ya basta”, dijo Sánchez.

Zoila Cruz, de 37 años y residente de Rialto, es esposa de Juan Pérez, de 37 años de edad, uno de los participantes en la huelga de hambre.  Ella dijo a La Opinión que el papá de sus tres hijos se siente débil y con miedo ya que las autoridades están castigando a los participantes.

“Hablé con él hace tres días y lo oí muy mal.  Yo tengo miedo de que algo le pase allá adentro. Tengo mucho miedo y más después de escuchar lo que ha pasado”, dijo Cruz, oriunda del estado de Sonora, México.

Según Cruz, Pérez fue detenido hace tres meses tras acudir a firmar a una oficina de inmigración tal y como la condición de libertad lo pactaba.  Pérez tenía una orden de deportación que databa de hace una década y fue dejado en libertad con la condición de que se reportara semanalmente y portara un grillete, dijo Cruz.

Zoila Cruz, 37, residente de Rialto. / Foto: Alejandro Cano

“Mi esposo estaba siguiendo todo lo que le dijeron, y aun así se lo llevaron.   Él es el único sustento familiar, mis hija de siete años se me puso malita, dejo de comer, no dormía bien ya que extraña a su papá.  La verdad no sé qué hacer, no sé qué más puedo hacer para que lo dejen estar con sus hijos”, añadió Cruz entre lágrimas.

Muertes

 El centro de detención de Adelanto ha estado en la mira de las organizaciones proinmigrantes desde 2011, año en que se abrió, tras encontrarse anomalías en la atención médica.  Ubicado en la región árida del condado de San Bernardino, el centro ha registrado varias anomalías año tras año; sin embargo, fue la muerte de Fernando Domínguez Valdivia en 2012, ocasionado por errores médicos, lo que movilizó a la comunidad a exigir mejores tratos.

Según la Asociación Americana de Abogados en Inmigración (AILA), 22 inmigrantes han muerto bajo custodia de las autoridades migratorias desde diciembre 24 de 2015, entre ellos tres registradas en el centro de Adelanto en lo que va de 2017.

Datos del Geo Group indican que el centro tiene capacidad para 2,000 mujeres y hombres y que más de 73,000 personas han pasado por sus celdas desde 2011.

Según Lori Haley, portavoz del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), no existe en la actualidad alguna huelga de hambre en el centro de detención de Adelanto.

Los manifestantes se apostaron fuera de la oficina del USCIS de San Bernardino. / Foto: Alejandro Cano

Haley agrego que ICE está comprometido en resguardar la seguridad y bienestar de todos los detenidos.

Mientras tanto, Cruz dijo mirar todas las mañanas al cielo mientras eleva una plegaria al Todopoderoso—plegaria para que sus hijos se reúnan con su papá y puedan tener una feliz Navidad.