¿Prefiere jefe o jefa?

La diferencia entre quienes prefieren a un hombre sobre a una mujer como líder es de apenas dos puntos porcentuales

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¿Prefiere jefe o jefa?
El 28% de las mujeres prefiere tener una jefa./Shutterstock
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No se necesitan más que los dedos de las dos manos para contar a las mujeres que dirijen las 50 mayores empresas del país pero empiezan a aparecer grietas en el techo de cristal que tradicionalmente ha separado a las mujeres de posiciones de decisión y ejecutivas en los negocios. Una de estas grietas la hacía ver este mes Gallup al hacer seguimiento de una tendencia que empezó a medir hace casi 65 años y que apunta a que por primera vez los americanos no prefieren tener un jefe en vez de una jefa.

La mayoría de los trabajadores (el 55%) dice que no favorecen ni a los unos ni a las otras y que les da igual que la gerencia de su trabajo la tenga un hombre o una mujer.

Es más, quienes prefieren que los jefes sean hombres son el 23% de los trabajadores, 10 puntos porcentuales menos que en los ochenta y 43 menos que cuando se empezó la estadística. El 21% querría tener una jefa. Apenas hay dos puntos porcentuales de diferencia aunque no tanto porque haya más interés en el liderazgo de las mujeres sino porque ha decaído la preferencia de que sea un hombre el que esté al mando de un negocio. Las diferencias se han reducido porque puestos a elegir tanto la mayoría de hombre como de mujeres indican que les da igual y no favorecen una dirección masculina como hacían antaño. El porcentaje de personas que querría una jefa no ha aumentado mucho en los últimos años.

En las preferencias hay diferencias entre los trabajadores mayores y menores de 50 años, los que se inclinan por el partido demócrata y por género. Las mujeres menores de 50 años que optan por la opción política progresista suele preferir a las mujeres como jefas mientras que los hombres mayores de esta edad que votan por el partido republicano suelen optar por tener a un hombre como líder.

Gallup ha ido verificando esta progresiva aceptación de las mujeres como jefas –porque el género no sea una cuestión a tener en cuenta– desde 1953 y la última encuesta se hizo apenas un mes después de que se hiciera público el escándalo de los abusos sexuales del famoso productor de cine Harvey Weinstein. Desde entonces se han multiplicado los escándalos en el mundo del entretenimiento, la información y la política.

Esta empresa de sondeos explica que antes de noviembre, la última vez que se hizo esta pregunta fue hace tres años y el cambio de percepción pudo haber ocurrido en ese tiempo pero especula que los escándalos de abusos de poder hayan tenido un cierto efecto. En la empresa privada estos comportamientos ya están pasando factura con despidos y cancelaciones de trabajos a sus perpetradores, en la política, aún está por llegar y el techo de cristal que se encuentran las mujeres no parece registrar muchas grietas.

Es posible que estos escándalos lleven a más mujeres a preferir jefas de una forma más contundente pero es algo que solo el tiempo dirá. De momento el porcentaje de presonas que trabajan para una mujer apenas ha cambiado y solo hay 32 mujeres al frente de las 500 mayores corporaciones del país. Gallup dice que hay espacio para la mejora de la posición de las féminas.