“No aprobar el Dream Act significaría una sentencia de muerte”, jóvenes LGBT y DACA

Afectaría seriamente sus vidas, y tendría consecuencias para todo el país
“No aprobar el Dream Act significaría una sentencia de muerte”, jóvenes LGBT y DACA
Luis López, un joven de la comunidad LGBT y beneficiario de DACA urgió a los legisladores a aprobar la ley Dream Act para evitar que los deporten. (Araceli Martínez/La Opinión).

Los jóvenes de la comunidad gay, lésbico, transgénero y bisexual (LGBT) que son beneficiados con la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) están asustados y preocupados por su futuro. El presidente Trump puso fin al DACA el 5 de septiembre, y dio como límite al Congreso el 5 de marzo de 2018 para aprobar una ley que ayude a los beneficiarios del programa.

Luis Gómez, un joven beneficiado con el DACA que también es miembro de la comunidad LGBT, dijo que si el Congreso no aprueba el Dream Act, estarán a un paso de ser deportados a sus países, lo que puede significar una sentencia de muerte para ellos.

“Al ser deportados a países donde no hay protecciones para nuestra comunidad, ni los servicios que tenemos aquí, podemos estar hablando de que estaremos en serio peligro”, dijo este joven de 29 años, traído de Veracruz, México a los 14 años y  quien creció en el condado de Orange.

Gómez – quien trabaja como especialista en recursos de migración para el centro LGBT del condado de Orange – dijo que como jóvenes LGBT y DACA, el estrés en estos momentos está a tope porque son parte de dos comunidades marginadas, la LGBT y la inmigrante que con frecuencia se encuentran bajo amenaza.

Luis Gómez dijo que al día alrededor de 120 jóvenes beneficiarios de DACA se quedan sin protecciones. (Araceli Martínez/La Opinión).
Luis Gómez dijo que al día alrededor de 120 jóvenes beneficiarios de DACA se quedan sin protecciones. (Araceli Martínez/La Opinión).

Varios grupos que abogan por los derechos de la comunidad LGBT y por los inmigrantes de Los Ángeles y California se juntaron en las instalaciones de la organización Mi Centro del barrio de Boyle Heights para alzar sus voces y urgir al Congreso a aprobar el Dream Act 2017, ley que evitaría que los jóvenes sean deportados a países donde sus vidas pueden estar en riesgo debido a la homofobia y transfobia (la discriminación hacia personas transgéneros o transexuales).

El Acta de los Sueños protegería a los beneficiarios de DACA que vinieron al país antes de los 18 años y les daría un camino hacia la ciudadanía. Para ser elegibles, las personas tendrían que graduarse de una secundaria o aprobar el examen de desarrollo de educación general (secundaria), más conocido por las siglas GED, y asistir al colegio o enlistarse en las fuerzas armadas.

“Las relaciones del mismo sexo son criminalizadas en 80 países alrededor del mundo.  Por eso, al terminarse DACA pondremos a miles de estos jóvenes en peligro al forzarlos a regresar a países donde los derechos humanos para la gente LGBT no existen”, advirtió Dave García, director de políticas del centro LGBT de Los Ángeles.

José Guevara dijo que el Congreso debe actuar para aprobar el Dream Act y proteger a 800,000 jóvenes DACA, entre ellos los de la comunidad LGBT. (Araceli Martínez/La Opinión).
José Guevara dijo que el Congreso debe actuar para aprobar el Dream Act y proteger a 800,000 jóvenes DACA, entre ellos los de la comunidad LGBT. (Araceli Martínez/La Opinión).

Según el Instituto Williams de la Universidad de California en Los Ángeles, hay más de 75,000 jóvenes que se identifican como LGBT y son beneficiarios de DACA. El 28% de estos muchachos – más de la cuarta parte – viven en California.

En apoyo a la juventud DACA-LGBT, más de 80 centros LGBT y casi media docena de organizaciones LGBT en el país firmaron una carta en la que urgen al Congreso a aprobar cuanto antes el Dream Act.

“Fueron traídos al país como niños, muchos de ellos ni siquiera recuerdan de dónde vinieron y consideran Estados Unidos su único hogar”, dicen en la carta. Y exhortan al Congreso a proteger de la deportación a los 800,000 amparados con DACA, incluyendo a la juventud LGBT. “Es un imperativo moral”, enfatizan.

José Guevara, un joven DACA y miembro de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) puntualizó que no piden que les tengan lástima, sino que llamen al Congreso para urgir a los legisladores a aprobar el Dream Act.

Otro joven DACA-LGBT , Alberto Donjuan, quien fue traído al país a los 4 años, dijo que un voto por el Dream Act es un voto para que ellos puedan alcanzar sus sueños.

Gómez amplió diciendo que al poner fin al DACA habrá también consecuencias negativas para el país. “A partir del 6 de marzo 2018, los beneficiarios comenzarán a perder sus protecciones y probablemente sus empleos en los próximos dos años. Desde ya, cada día, 122 jóvenes DACA pierden sus protecciones, cinco personas por hora”, indicó.