“Estamos en manos de 13 republicanos”, jóvenes en ayuno por el DREAM Act

Urgen a congresistas de California a aprobarlo antes este mes para que puedan quedarse en el país que consideran hogar

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“Estamos en manos de 13 republicanos”, jóvenes en ayuno por el DREAM Act
El miércoles 6 de diciembre 13 jóvenes beneficiados con la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) iniciaron un ayuno de tres días en Los Ángeles para presionar a los 13 congresistas republicanos de California a votar a favor del Dream Act. (Araceli Martínez/La Opinión).

En representación de los casi 800,000 beneficiados con la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), 13 jóvenes iniciaron un ayuno de tres días afuera del edificio federal en el centro de Los Ángeles para urgir al Congreso a aprobar el DREAM Act antes de que acabe el año y abrirles un camino a la ciudadanía.

“Decidí participar porque este ayuno es para algo más grande que yo misma”, dice Rosa, una beneficiaria DACA de 23 años quien fue traída por sus padres de México al Este de Los Ángeles a los 4 años de edad. Actualmente cursa Estudios Etnicos y Gobierno  en la Universidad Estatal de California, Sacramento, .

“Me siento triste y enojada. Tenía tantos planes”, expresa esta joven, quien pide guardar su apellido en el anonimato.

Rosa, una joven DACA participa en el ayuno de tres días para presionar porque se apruebe el Dream Act 2017. (Araceli Martínez/La Opinión).
Rosa, una joven DACA participa en el ayuno de tres días para presionar porque se apruebe el Dream Act 2017. (Araceli Martínez/La Opinión).

De los 13 participantes en el ayuno, 12 son beneficiarios de DACA que proviene de diferentes comunidades a través de California. Los nueve mujeres y cuatro hombres representan los sueños y aspiraciones de los inmigrantes a través de la historia.

Son estudiantes, jefes de familia, trabajadores del hogar, tutores, ambientalistas, jugadores de fútbol, matemáticos, aficionados de los cómics, y una futura bombera, especialista en ancianos y un neurocirujano.

Adriana de 18 años de edad a quien sus padres trajeron de México al año de edad vino de su ciudad Ceres en el Valle Central de California para unirse al ayuno.

“Estoy preocupada pero también convencida de que va a ver justicia”, confía esta joven DACA cuyo mayor anhelo es ser bombera.

Abraham y Adriana participan en un ayuno de tres días por una legislación que reconozca las contribuciones que han hecho los dreamers a los Estados Unidos. (Araceli Martínez/La Opinión).
Abraham y Adriana participan en un ayuno de tres días por una legislación que reconozca las contribuciones que han hecho los dreamers a los Estados Unidos. (Araceli Martínez/La Opinión).

Cada uno de los muchachos que hacen el ayuno representan a los 13 congresistas republicanos de California que no han votado por el Dream Act, precisa Jorge Mario Cabrera, vocero de la Coalición por los Derechos Humanos (Chirla).

El líder de la mayoría en el Congreso, Kevin McCarthy ha rechazado tomar acción para proteger a los beneficiarios DACA que a partir del 5 de marzo de 2018 correrán el riesgo de ser deportados. Fue el 5 de septiembre pasado, cuando los DACA se quedaron en el limbo, al anunciar el presidente Trump el fin de la acción ejecutiva que originó este alivio migratorio para los llegados en la infancia.

La propuesta de ley Clean Dream Act 2017 es una solución bipartidista para 2.1 millones de inmigrantes que vinieron en la infancia incluyendo a los 800,000 DACA. De aprobarse no solo obtendrían la residencia sino la posibilidad de ser ciudadanos.

13 jóvenes DACA en su mayoría dejarán de comer por tres días para pedirle a 13 republicanos que van a decidir si tienen derecho a quedarse en Estados Unidos. (Araceli Martínez/La Opinión).
13 jóvenes DACA en su mayoría dejarán de comer por tres días para pedirle a 13 republicanos que van a decidir si tienen derecho a quedarse en Estados Unidos. (Araceli Martínez/La Opinión).

 

“Quiero urgir a los congresistas republicanos de California que nos apoyen. Estados Unidos es nuestro país. Aquí nos hemos criado,  hemos ayudado a progresar a esta nación, demostrado que tenemos la capacidad para seguir adelante y este país nos ha enseñado a trabajar por lo que queremos”, dijo Abraham de 23 años quien emigró cuando tenía un año de edad. Se crió en el sur de Los Ángeles y estudia inglés en la Universidad de Long Beach. “Mi sueño es ser maestro de inglés”, revela.

“Este ayuno de tres días en los que solo vamos a tomar agua, es un sacrificio que enseña la gravedad de lo que estamos pasando. Pase lo que pase, después de esto, voy a decir que lo di todo”, subraya.

Los jóvenes que participan en el ayuno establecieron un campamento en frente del edificio federal en el centro de Los Ángeles en donde van a dormir por tres días. Antes de iniciar fueron bendecidos por ministros de diversas denominaciones religiosas.

Ministros de diferentes denominaciones religiosas dieron su bendición a los 13 jóvenes que iniciaron un ayuno en Los Ángeles por el Dream Act. (Araceli Martínez/La Opinión).
Ministros de diferentes denominaciones religiosas dieron su bendición a los 13 jóvenes que iniciaron un ayuno en Los Ángeles por el Dream Act. (Araceli Martínez/La Opinión).

“Este es un movimiento previo al inicio de las pláticas entre congresistas republicanos y demócratas, el 8 de diciembre porque hay la posibilidad de incluir esta propuesta de ley” señala Jorge Mario Cabrera de Chirla.

“Los muchachos DACA quieren levantar la urgencia de tener una ley que los proteja a ellos y a sus familiares. Es por eso que han decidido hacer ese pequeño sacrificio de no comer en tres días en nombre de ellos y sus familias”, añade.

“Queremos un voto antes de fin de año”, remarca.

Por tres días afuera del edificio federal del centro de Los Ángeles, 13 jóvenes DACA hacen ayuno para presionar por la aprobación de la ley Dream Act 2017 este año. (Araceli Martínez/La Opinión).
Por tres días afuera del edificio federal del centro de Los Ángeles, 13 jóvenes DACA hacen ayuno para presionar por la aprobación de la ley Dream Act 2017 este año. (Araceli Martínez/La Opinión).

Esta acción se lleva a cabo al mismo tiempo que una caravana salió de Los Ángeles a visitar a los congresistas republicanos de todo California.

El ayuno termina al atardecer del 8 de diciembre con la vigilia “repartiendo el pan”.