Residentes afectados por los incendios vuelven a sus hogares

Se sienten afortunados de haber sobrevidido pero dicen que será ‘extraño’ celebrar esta Navidad entre tanto desastre
Residentes afectados por los incendios vuelven a sus hogares
Mary Rodríguez (d), residente de Ventura y su hija Angie pasaron dos días en un refugio. / foto: Jorge Luis Macías

Mary Rodríguez caminaba a paso lento junto con sus hijos Andrés, de 15 años y Angie, de 7. Alguien pasó por ellos al gimnasio del Centro Recreativo Brandford, de Arleta, para llevarlos a un lugar más cómodo para descansar y esperar a celebrar una “extraña” Navidad.

La mujer latina y sus hijos son solo tres de los cerca de 200,000 residentes que fueron evacuados por los incendios forestales que azotan el sur de California y que iniciaron el lunes en Santa Paula.

“Nos sacaron a tiempo, si no moríamos; ya nos vamos”, dijo Rodríguez, quien tiene su hogar en el condado de Ventura y pasó dos días y noches en el refugio.

En el mismo albergue, Brian VanDusen —un hombre estadounidense de 67 años, acomodaba en su furgoneta los artículos con los que pudo huir de las llamas.

Brian VanDusen solo tuvo tiempo de poner en su carro muy pocas cosas al evacuar. / Foto: Jorge Luis Macías

“Estoy muy cansado”, dijo el hombre que vive en North Hills y quien pernoctó durante tres días en el gimnasio habilitado por la Cruz Roja Americana.

“Por la gracia de Dios mi casa no se quemó; los bomberos fueron capaces de salvarla. Las tres casas de al lado sí acabaron destruidas”.

Van Deusen señaló que, ante el desolador panorama que le esperaría al regresar a casa, le sería difícil festejar la ya cercana Navidad. Ya había decorado el exterior de su hogar para las festividades.

“Va a ser una Navidad extraña”, indicó. “No sé si vaya a tener el espíritu de celebración con esta tragedia”.

Proveniente de la ciudad de Sunland, Michelle Fremlin —de 39 años— dijo que no pensó dos veces en evacuar. No quería poner en riesgo su vida ni la de sus mascotas Bandit y Bonnie, dos caninas de raza Bulldog.

“Por suerte pude subirlas rápido a la camioneta, cuando dieron la orden de evacuación”, indicó Michelle, quien trabaja como costurera.
Fremlin dijo que ya la había decorado para las festividades decembrinas. “No sé si al regresar encontraré de pie mi casa o no”.

Alrededor de la web