Santa Claus llega repartiendo juguetes a niños de escuela de Boyle Heights

Latino vuelve a la escuela a la que asistió de niño para llevar obsequios y alegría a su comunidad por Navidad
Santa Claus llega repartiendo juguetes a niños de escuela de Boyle Heights
Un nino recibe su regalo favorito de Santa Claus en la escuela Soto elementary de Boyle Heights. (Jacqueline García)

Éste es el noveno año consecutivo que René Cruz lleva alegría durante la temporada decembrina a cientos de niños de una escuela al este de Los Ángeles.

El último viernes llegó acompañado de Santa Claus y de un grupo de amigos y compañeros del trabajo a la Soto Elementary School. Su meta era repartir juguetes a más de 250 niños, cuyas edades variaban entre los 3 hasta los 12 años.

Cruz contó tener un cariño especial por esta escuela, localizada en el barrio de Boyle Heights, puesto que él asistió al mismo centro educativo cuando era un niño.

Ahora, que ya es profesional; además, de padre de dos hijas adultas, considera que ver la alegría de cientos de pequeños es una recompensa.

“Yo solamente soy un ayudante de Santa Claus que viene a traer alegría a todos estos niños… No lo hago por el reconocimiento ni nada de eso”, señaló este hombre, que confiesa que el día señalado para entregar los juguetes a los niños, es considerado para él como si fuera Navidad.

“Mis hijas ya están grandes y ellas tienen todo para la Navidad. No tenemos niños ahorita [en casa] y esto es bonito hacerlo por ellos”, explicó.

Rene Cruz (centro) junto a sus dos hijas, Christine a su derecha y Santa Claus y Erica a su izquierda llegaron para compartir alegria con los ninos de Boyle Heights. (Jacqueline García)

Conocer a Santa Claus

Sin poder contener la emoción, los más pequeños de la escuela Soto —quienes fueron los primeros en abrir sus regalos— se mostraron contentos ya que recibieron justo el juguete que habían pedido.

“Yo tengo una muñeca”, dijo Sofía, de 5 años. Mientras que Tania, de 4, contó que había recibido un peluche.

Antes del evento, mientras los menores estaban en el salón de clases, los estudiantes hicieron una lista en la cual colocaron el obsequio deseado, explicó Mónica Carazo, portavoz con el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD).

Después de revisar la lista, Cruz y sus amigos se encargaron de personalizar cada regalo para entregarlo.

Otros pequeños no solo estaban felices por los regalos si no que también mostraron emoción al ver a Santa Claus, quien les entregó dulces tras repetir su inconfundible frase de “Ho-Ho-Ho”.

Tania (izq.) y Sofia recibieron su regalo favorito para navidad. (Jacqueline García)

Christine y Érica Cruz, de 22 y 30 años de edad respectivamente, son hijas de René Cruz. Hoy ambas también son ayudantes durante la entrega de juguetes.

“Me emociona mucho porque mi papá siempre nos da mucho a nosotras y ver a los niños [contentos] es muy bonito”, contó Érica.

“Cuando reciben sus regalos algunos niños nos preguntan si los pueden abrir o si se deben esperar hasta Navidad. Eso me derrite el corazón”.

Por su parte, Christine mencionó que le agrada ver cómo se forma un grupo tan grande cada año para ser parte de esta entrega.

“Es bonito ver a los niños porque primero llegan con caritas asustadas pero se emocionan cuando ven sus regalos”, dijo la joven.

El director de la escuela, Eric Medina, dijo que se llena de orgullo al saber que Cruz, un exalumno del lugar, llegue a la escuela sin pedir nada a cambio.

“Es algo del corazón que da a la comunidad. La sonrisa en los niños y los padres es algo que a mí me da mucho orgullo y felicidad.Todo esto es bueno para la comunidad”, dijo Medina.

El director explicó que la mayoría de los niños de la escuela Soto pertenecen a familias de bajos recursos y aunque trabajen arduamente por muchas horas no alcanza para comprar juguetes para todos los pequeños.

“Esta es la parte [en la que] nosotros podemos ayudar”, dijo el director.

René Cruz señaló que disfruta cada entrega de juguetes y que ya conoce a algunos niños puesto que han estado en la misma escuela desde que cursaban el kínder.

“Ellos ya saben que mi equipo de voluntarios viene cada año”, dijo Cruz.

El dinero recaudado para los regalos es una donación de los amigos de Cruz que de manera indirecta se unen a la buena causa del angelino.

“Yo vine a [estudiar a] esta escuela y quería hacer más para los niños. Me hace muy feliz”, reveló, mientras los estudiantes rompían la envoltura de los juguetes y se les iluminaba la carita de felicidad.

 

 

 

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