¿Aprobará la FIFA el uso del VAR para Rusia 2018?

Semana crucial: el sábado se determinará si esta medida se implementa en el certamen
¿Aprobará la FIFA el uso del VAR para Rusia 2018?
El videoarbitraje de la FIFA se somete a la aprobación de International Board para aplicarse en Rusia 2018. (Foto: NORBERTO DUARTE/AFP/Getty Images)
Foto: NORBERTO DUARTE / AFP/Getty Images

Rusia 2018 ha sido un escándalo por su controvertido proceso de elección, del cual se sospechan varios sobornos a exdirectivos de la FIFA a cambio de su voto para elegir al país más extenso del planeta como sede de la Copa del Mundo, lo cual, a medio año del inicio del torneo, obliga al organismo rector del juego a conseguir algo especial para hacer que el resultado de esta sombría elección se vuelva en algo inolvidable.

El organismo desea incluir tecnología por primera ocasión en la historia de los Mundiales en la cita de Rusia. La apuesta del dirigente suizo Gianni Infantino, sucesor de Sepp Blatter al frente de la FIFA, es lograr la instalación del sistema VAR (Video Assistant Referee) para el torneo insignia del balompié global.

El VAR es un sistema compuesto por diferentes cámaras de televisión que permite a tres árbitros aislados en una sala que puede ubicarse al interior de un estadio o en una sede externa y alejada (como ocurre en Alemania) verificar acciones de juego dudosas a fin de apoyar a los árbitros centrales, quienes mantienen la potestad de la decisión final.

Desde su llegada al fútbol en 2016, Infantino ha pugnado por la aplicación de la tecnología en el juego porque considera –el debate sigue abierto– que el fútbol no puede estar rezagado del resto de los principales deportes, los cuales ya se apoyan en las bondades de las repeticiones para minimizar el error humano y hacer más justas las competencias.

“Ha llegado el momento de usar el VAR”, sostuvo entonces Infantino. Sin embargo, pese a ser el dueño de la silla presidencial de la FIFA, la decisión de introducir de lleno la tecnología en el juego no depende de él.

Será este 16 de diciembre, durante una sesión del International Board, organismo de la propia FIFA comisionado a proponer y reglamentar los cambios a las reglas del deporte, cuando se estudie la viabilidad del sistema en el cual entran en juego tres responsables de manipular las imágenes y analizarlas para apoyar a los silbantes.

No se trata de rearbitrar

El VAR sólo se aplica en determinadas situaciones de juego, esto es, no está diseñado para exhibir errores arbitrales, sino para despejar dudas en jugadas cuya velocidad supera la capacidad de observación de los jueces en la cancha.

Entonces, el VAR no entrará en acción ante cualquier jugada y, muy importante, a diferencia de deportes como el fútbol americano de la NFL, las Grandes Ligas del béisbol (MLB) o el famoso “Ojo de Halcón” del tenis, en el balompié ningún futbolista ni director técnico podrá solicitar acudir a la repetición para juzgar alguna decisión arbitral.

La política de esta estructura de ayuda arbitral está clara de inicio y sólo entrará en acción en cuatro situaciones específicas, que son las siguientes:

Goles: si bien no cuenta con la certeza de la tecnología de línea de gol (como en el tenis, que permite determinar si una bola está dentro, muerde la línea o sale de la pista), el VAR puede ayudar a determinar si un balón cruzó o no la línea de meta, así como, principalmente, establecer si en la jugada en cuestión el anotador no estaba en posición de fuera de juego o cometió alguna infracción antes de marcar.

Penaltis: la tecnología de videoarbitraje ofrece la posibilidad de, mediante varias repeticiones desde diferentes tomas o ángulos, apreciar si el silbante acertó en marcar o no una falta dentro del área. Es decir, con el VAR será más certero, jamás infalible, determinar si el delantero cometió un “clavado” o un zaguero incurrió en una acción prohibida en detrimento del atacante rival.

Expulsiones: el sistema será una herramienta muy importante para corroborar si la decisión del árbitro de expulsar del campo a un futbolista es correcta. En muchas ocasiones los hábiles atacantes exageran en entradas aparatosas pero leales y los zagueros llegan a ser sancionados hasta con cartón rojo directo. La FIFA espera reducir las expulsiones injustas con esta ayuda.

Confusión de futbolistas: en la guerra, en el amor y -en los últimos tiempos- en el fútbol pareciera que todo se vale, pero con el VAR se intentará modificar eso. La cuarta aplicación de la ayuda a los árbitros va en busca de evitar que algunos futbolistas se responsabilicen de faltas que no cometieron con el fin de salvar de una expulsión a algún compañero.

Además, tampoco son pocas las situaciones en las cuales los árbitros amonestan o llegan a expulsar a jugadores que nada hicieron. Con el videoarbitraje se espera que la historia sea diferente.

Pronto se sabrá

El sábado se deberá decidir la implementación del sistema, el cual convertiría a Rusia 2018 en la segunda Copa del Mundo asistida por ayuda técnica, después de que enSemana crucial: el sábado se determinará si se jugara bajo el cobijo de la tecnología de línea de gol, que únicamente permite determinar si un balón cruza o no la línea de meta.

El principal problema del VAR es su costo: durante la anterior Copa Libertadores se implementó esta ayuda en los partidos de semifinales y finales y según la organización el costo fue de 942,000 dólares.

La Liga de España es la única de gran calibre en la cual esta tecnología no está implementada. La Bundesliga de Alemania, la Premier de Inglaterra y la Serie A de Italia ya cuentan con ella, pese a no anunciarse ninguna de ellas como “la mejor liga del mundo”, lo cual semana a semana genera largos debates en los espacios deportivos del país ibérico.

Ante esto, La Liga estudia finalmente introducir el VAR para la siguiente campaña y, al día de hoy, para ello se estima un costo cercano a los $4.7 millones de dólares.

Hay quienes desean mantener el fútbol alejado de la modernidad, romántico y propenso al error humano, porque, se argumenta, es parte del juego. Pero si se busca una competencia justa, entonces bienvenida sea la ayuda, porque, como lo establece la política del VAR, al final el árbitro es dueño de la última palabra y posiblemente así sea en Rusia, un Mundial de origen sucio que busca ser pulcro.