Plan tributario de Trump podría acelerar cierre de fábricas en EEUU, advierten activistas

El plan fiscal facilitaría el traslado de empleos al exterior, según activistas
Plan tributario de Trump podría acelerar cierre de fábricas en EEUU, advierten activistas
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Foto: Archivo / Getty Images

WASHINGTON—Durante la contienda, el presidente Donald Trump emitió un mensaje populista en defensa de los trabajadores, pero el plan tributario que negocia el Congreso podría acelerar el cierre de fábricas en EEUU y su traslado al exterior, como lo ha hecho la empresa Nabisco, advirtieron este martes activistas.

El informe del grupo “Interfaith Worker Justice” (IWJ), una coalición de líderes religiosos y sindicalistas, fue divulgado mientras el Congreso pone los últimos toques a un plan tributario que alentaría el traslado de empleos al exterior,  algo contrario a lo que ha prometido el presidente Donald Trump.

En declaraciones a este diario, Ian Pajer-Rogers, de IWJ, dijo que el traslado de empleos al exterior sería, a su juicio, “una consecuencia intencionada” del plan fiscal.

En 2016, Trump se quejó del despido de centenares de panaderos de Nabisco en Chicago (Illinois), prometió ser “un defensor de los trabajadores”, frenar el cierre de fábricas y regresar empleos a EEUU, “pero desde el primer día lo que hemos visto es que recorta servicios para proteger a los trabajadores”, señaló.

El plan fiscal “es uno de los obsequios para las corporaciones más descarados en la historia del país, y un ejemplo repugnante de cómo (los republicanos) apoyan estas horribles prácticas empresariales para maximizar sus ganancias a costas de los empleados“, enfatizó Pajer-Rogers.

El informe de 12 páginas  de IIWJ, titulado “Breaking Faith” (“Rompiendo la fe”), no aborda el controvertido plan de reforma fiscal pero sí explora la erosión del sector manufacturero en EEUU y pretende servir como un “llamado a la acción” para proteger a las clases trabajadores en EEUU y México, dijo, por su parte, Laura Barrett, directora ejecutiva de “IWJ”.

La empresa “ha tratado a sus empleados de la misma manera que lo haría con otros insumos usados en las galletas Oreo, como cacao, azúcar, y harina”, se quejó Barrett, al presentar el informe en rueda de prensa.

El traslado de empleos manufactureros de Nabisco a México, de continuar, refleja la tendencia iniciada por la empresa, conocida por sus emblemáticas galletas “Oreo” y otros productos como “Chips Ahoy”, “Honey Grahams”, y “Ritz Crackers”, indicó el informe.

El análisis de IWJ incluye un resumen de los subsidios públicos por más de $91,3 millones que ha recibido Nabisco desde principios de la década de 1990, “aún cuando ha trasladado empleos al exterior”.

El documento detalla cómo la empresa Mondélez-Nabisco ha causado enormes daños económicos y sociales para comunidades locales, al trasladar centenares de empleos a una planta de producción en Salinas, México, que abrió en julio de 2015 con una inversión de más de $500 millones.

En esa ocasión, el cierre de la fábrica de Nabisco en Chicago provocó el despido de unos 600 empleados en marzo de 2016, después de que la empresa pretendiera que los trabajadores, todos miembros de un sindicato, aceptaran recortes de salarios y beneficios por unos $46 millones a cambio de mantener la fábrica en esa ciudad.

De los 600 despedidos, sólo un puñado recuperó sus puestos de empleo.

La compañía sabía que los trabajadores jamás aceptarían esa “oferta atroz”, además de que ya había invertido $500 millones en la nueva instalación, según el testimonio de Anthony Jackson que recoge el informe.

Así, el documento de “IWJ” es producto de una investigación y visitas entre el 30 de agosto y el día de ayer que realizaron representantes de la organización a distintas instalaciones de Nabisco en Chicago, Fair Lawn (Nueva Jersey), Portland (Oregon), Richmond (Virginia) Monterrey (México), y Atlanta (Georgia).

El grupo espera que el nuevo principal ejecutivo de Nabisco, Dirk Van de Put, se siente con la coalición de activistas religiosos y sindicalistas para escuchar sus preocupaciones “e instituya cambios que garanticen el respeto y dignidad de los trabajadores y una alta norma de producción de calidad en todas las operaciones globales” de la empresa.

¿Premios para las empresas?

El informe de “IWJ” fue divulgado en unos momentos en que el Congreso ultima los detalles de la versión final de un plan tributario, sujeto a votación definitiva y que otorga masivos recortes de impuestos para las grandes corporaciones.

Trump prometió durante la contienda proteger a la clase trabajadora y castigar a empresas que trasladen empleos fuera del país, pero no ha cumplido esa promesa a cabalidad, según Pajer-Rogers.

El temor de los gremios y activistas es que el plan tributario premie a las empresas sin obtener beneficios significativos a cambio, porque éste incluye una cláusula que establece un “sistema territorial” que protege de la tributación las ganancias en el exterior.

En la actualidad, el sistema cobra impuestos a las empresas una vez que trasladan sus ingresos de vuelta a EEUU pero, bajo el sistema que sopesa el proyecto de ley, esas ganancias del exterior estarían exentas de impuestos lo que, según los sindicatos, alentaría a las empresas a hacer negocios fuera del país en vez de crear empleos en casa.

NABISCO, que produce las emblemáticas galletas “Oreo” desde 1912, pasó en 2012 a manos de Mondelez Internacional, con sede en Deerfield (Illinois), en las afueras de Chicago y, según “IWJ”, está traicionando o “rompiendo la fe” en sus trabajadores.

El lema central del informe es el “temor” a perderlo todo, a quedarse sin empleo de un día para otro, después de dedicarle años al oficio de hornear galletas.

“El temor siempre está allí. Siempre está la posibilidad de que todo se irá a México… hay mucho miedo y estrés acá”, dijo Lamar Kennedy, un panadero de Portland.