Posada binacional pide acoger a los migrantes

En el evento, entre San Diego y Tijuana, también se recordó a quienes murieron al intentar llegar a EEUU

Un tramo de la frontera entre Estados Unidos y México albergó este sábado una tradicional “Posada Sin Fronteras”, en el que se hizo un llamado a la “reconciliación y solidaridad” a días de culminar un año marcado por el endurecimiento de las políticas migratorias en el país.

Este evento, celebrado a ambos lados de la valla que divide la ciudad mexicana de Tijuana y su vecina estadounidense San Diego, llevó a cabo una representación en la que se aludió a la peregrinación de María y José —extranjeros de Belén— y quienes tuvieron que buscar refugio la noche en que Jesús nació, de acuerdo al relato bíblico.

“Esto se dio como para hacer referencia a las personas que llegan a Estados Unidos huyendo de la violencia desde de Centroamérica y otros países pidiendo asilo”, dijo a La Opinión José Luis Villa, quien acudió al evento y trabaja para la Oficina de Atención al migrante del estado mexicano de Zacatecas.

Agregó que también es un llamado para que el gobierno estadounidense atienda las demandas de los inmigrantes y entienda cuáles con las causas de por qué estas personas piden vivir en este país.

Fue por ello, que diversas personas llegaron frente a la valla con carteles en la espalda escritos con las palabras: “Dreamers”, “Mujeres migrantes” o “Desplazados internacionales” para representar a los grupos que piden refugio en el vecino país.

Keyla Morales (d), quien busca asilo en EEUU, recibe un abrazo de su hermana Katerina (c). / Getty

Jorge Luis Villa:
«Este evento es para usar la tradición [de las posadas decembrinas] y hablar de la unión, de la convivencia y de la paz. Es para recordar que debemos seguir abriendo fronteras».

Por su parte, Enrique Morones —director del grupo Ángeles de la Frontera— mencionó a EFE que “Jesucristo fue migrante y que él también cruzó fronteras sin papeles”.

“Debemos de seguir su ejemplo de amor, de tratar al prójimo bien, algo que la persona que está en la Casa Blanca no está haciendo”, añadió, en alusión al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Más de dos décadas

Tal como se hizo desde su primera edición, hace 24 años, en esta posada los organizadores leyeron los nombres de quienes murieron en su afán de cruzar la frontera para lograr alcanzar el Sueño Americano.

En el evento también se recordaron los nombres de las personas que murieron en su intento de cruzar la frontera.

También, como en toda posada navideña, los participantes cantaron villancicos y lanzaron burbujas a través de la valla metálica; además de, compartir en el lado mexicano tamales y otros dulces tradicionales en esta época del año.

Los activistas y líderes religiosos destacaron que este 2017, que ya casi culmina, ha sido especialmente difícil para la comunidad inmigrante e indocumentada en Estados Unidos, debido a las políticas migratorias de la actual Administración en la Casa Blanca y su empeño en construir un muro fronterizo.

Aunado a ello, la intensificación de redadas y el fin del programa de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) han hecho que miles de indocumentado vivan con el miedo a una deportación.

“Ha sido un año bastante difícil”, reconoció para EFE Pedro Ríos, director del Comité de Amigos Americanos en San Diego.

“Pero a su vez, hay mucho interés de saber cómo participar, y sólo así vamos a poder hacer cambios”, agregó.

Posada en México

Así mismo, se recordaron las consecuencias de las políticas migratorias actuales.

“Los desplazados, los migrantes en tránsito y solicitantes de asilo [entre otros] que hoy recibe Tijuana”, mencionó para este diario en un mensaje Gabriela ‘Gaba’ Cortéz, coordinadora de actividades culturales y atención al mmigrante-deportado y solicitante de asilo de la organización Border Angels.

“Todo esto se logró gracias a la unión de activistas,grupos religiosos y organizaciones binacionales… Nos promovió la empatía y la solidaridad”.

También indicó que el evento fue un mensaje claro a los gobernantes de ambos países de que “estamos organizados… Que no podemos permitir que los migrantes sigan muriendo en su tránsito y que nuestros gobiernos deben escuchar las voces de sus ciudadanos”.

Cortéz señaló que lo que les da esperanza es que las personas “del otro lado” [EEUU] no quieren el muro.

“Quizá no podamos abrir el portón de la frontera, pero sí abrir los corazones de la sociedad de ambos lados y que todos podamos hacer algo por un migrante antes de la Navidad, para que su sufrimiento de estar alejados de su hogar sea menor”, dijo para Agencia Reforma el director de la Casa del Migrante, el sacerdote Patrick Murphy.

También en Arizona

Fotos: Cortesía de Frontera de Cristo

Otra posada que se llevó a cabo este viernes fue aquella entre Douglas, Arizona, y Agua Prieta, en Sonora (México).

Entre los objetivos de este evento, en el que llevaron diversas cruces, fue recordar a quienes fallecieron en la frontera y apoyar a los jóvenes DACA.

Por este motivo tuvieron como lema: “Todos y todas tenemos un sueño. We are all dreamers (Todos somos Dreamers)”, indicó la organización Frontera de Cristo.

También se aprovechó para contactar a los legisladores y pedirles que apoyen esta causa.

Con información de Mey Lyn Mitteenn