Navidad sobre ruedas; mexicano decora su auto con miles de luces

"Todos me preguntan que cómo le hago, y por qué lo hago, y siempre les digo que lo hago por amor a la Navidad", dice Juan Gutiérrez
Navidad sobre ruedas; mexicano decora su auto con miles de luces
Juan Gutiérrez lleva la Navidad a donde quiere que vaya con su auto adornado con 2,000 luces. (Alejandro Cano, Especial para La Opinion)

Hay gente que por estas fechas le pone coronas decembrinas, moños o astas de reno a sus carros.

La Navidad tiende a hacer eso; la gente se emociona y todo se vale.

Pero Juan Gutiérrez, residente de Colton, ha ido in poco más lejos.

Si Santa Claus necesitara un trineo sobre ruedas, bien se lo podría pedir prestado a este mexicano.

Año tras año Gutiérrez lleva el espíritu navideño donde quiere que vaya a bordo de su camioneta SUV decorada con miles de luces de colores.

Dificultades

Desde hace siete años, la vida de Gutiérrez se ha complicado por problemas de salud. Con una cirugía en la espalda y en espera de una segunda para reemplazar los tornillos en la columna vertebral, el mexicano sufre a menudo de dolores intensos.

Sin un empleo fijo, sin beneficios médicos y una familia de cuatro que mantener, el hombre de 53 años, se las ha ingeniado para subsistir. La situación económica fácilmente desplomaría la moral de cualquier persona. Sin embargo, Gutiérrez se ha mantenido firme gracias a su fe y al apoyo familiar, incluyendo el soporte incondicional de su esposa Gloria, de 44 años.

El auto de Juan Gutiérrez siempre brilla en la Navidad. (Alejandro Cano, Especial para La Opinion)
El auto de Juan Gutiérrez siempre brilla en la Navidad. (Alejandro Cano, Especial para La Opinion)

A pesar de sus problemas, el oriundo de Santa Cruz de la Soledad, un pequeño pueblo que limita con el lago de Chapala, en el estado de Jalisco, México, no ha perdido el espíritu navideño y lo transmite con el paso de su carro.

“No traigo ni un cinco en la bolsa, pero aquí andamos, transmitiendo alegría a mi gente, a mi raza, a los niños y a toda la comunidad”, comentó alegre Gutiérrez a La Opinión. “Esto lo hago de corazón, lo hago para llevar alegría a la gente”.

La decoración

Tras varios años perfeccionando su talento, Gutiérrez adornó este año su vehículo negro modelo 2007 con 2,000 luces de colores, cuidadosamente pegados en formas lineares.

Gutiérrez dice que la energía para el alumbrado exterior de su auto proviene de la batería a través dos cables gruesos y un transformador. Las luces que adornan los rines de las llantas son de batería, añadió.

“Donde sea que voy causo alegría. Todos me preguntan que cómo le hago, y por qué lo hago, y siempre les digo que lo hago por amor a la Navidad”, dijo.

El padre de cuatro hijos – Montserrat, de 20 años y estudiante de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA); Jacqueline, de 16; Juan Jr., de 14; y Génesis, de 4; explicó que la idea nació de la intención por darles alegría a sus pequeños.

Gutiérrez narró que durante su infancia sus navidades fueron muy sencillas, recibiendo regalos – si acaso – muy simples, pero llenos de amor. Proveniente de una familia de 13 hermanos, Gutiérrez siempre soñó con tener más, con ser más, con realizarse como persona y repagar el favor a su comunidad.

Juan Gutiérrez dice que recibe halagos y sonrisas donde quiere que vaya en la Navidad.(Alejandro Cano, Especial para La Opinion)
Juan Gutiérrez dice que recibe halagos y sonrisas donde quiere que vaya en la Navidad.(Alejandro Cano, Especial para La Opinion)

“Dios me dio la oportunidad de tener este juguetote (la Expedition) y lo comparto con todos”, añadió. “Es mi manera de decirle a la gente que no importa las condiciones, ni situaciones que estemos pasando, siempre hay alguien con mayores problemas que uno”.

Para Gutiérrez, mientras haya vida hay esperanza, y mientras haya esperanza hay que transmitirla.

Explica que causa asombro y recibe halagos participando en desfiles y otras actividades comunitarias. El pasado martes 12 de diciembre, Gutiérrez participó en el desfile HO HO de la ciudad de San Bernardino, un evento de vehículos adornados con luces y otros ornamentos navideños que recorre las calles de la ciudad llevando alegría.

El planea continuar con la tradición mientras Dios se lo permita.

“La vida es bella, la vida es hermosa, hay que sonreírle”, concluyó.