Cuatro migrantes separados de sus hijos apelan al corazón de los estadounidenses con mensajes navideños

Piden ser reunidos con sus pequeños, de quienes fueron separados al entregarse en la Garita de San Ysidro. Son parte de un cambio de política con el que este gobierno separa a familias migrantes en la frontera.
Cuatro migrantes separados de sus hijos apelan al corazón de los estadounidenses con mensajes navideños
José Fuentes, un inmigrante salvadoreños detenido en Otay tras su solicitud de asilo político se encuentra separado de sus dos hijos Mateo y André. André quedó en Tijuana con su mamá Olivia (foto suministrada).

Cuatro padres centroamericanos que llegaron a la frontera de Estados Unidos pidiendo asilo junto con sus hijos menores de edad, apelaron este jueves al corazón de los estadounidenses en mensajes navideños en los que pidieron ser reunidos con sus pequeños.

Activistas de Pueblo Sin Fronteras, una organización que está asistiendo a los padres legalmente y difundiendo sus casos, dijeron que esperan aumentar la conciencia del público sobre lo que significa para estos migrantes el estar detenidos y separados de sus hijos en estas épocas navideñas.

Los cuatro hombres centroamericanos están confinados en el Otay Mesa, California, desde su  arresto del 12 de Noviembre, cuando llegaron a la garita de San Ysidro, en California, a pedir asilo.

“Desde esta detención le pido al ICE que haga posible mi reencuentro con mi pequeño hijo, ya que desde el 16 de noviembre no tengo nada de información. Lo que pido es protección justicia e igualdad, sería el regalo perfecto para esta Navidad. Muchas bendiciones”, dijo el hondureño Eric Matute Castro, padre de Roger, de tres años de edad.

Aquí la grabación de Eric:

Las grabaciones y mensajes fueron tomados por activistas en el Centro de Detención de OTAY, donde los padres de familia al parecer pasarán la Navidad separados de sus hijos que fueron detenidos en refugios del gobierno.

Sólo uno de los menores ha sido liberado a un patrocinador, dijo Alex Mensin, de Pueblo Sin Fronteras.  Dominic, de 13 años de edad, hijo del salvadoreño Carlos Batres, fue entregado a un familiar que se hizo cargo de él. Batres sigue detenido con los otros tres padres.

En su mensaje, Batres deseó lo mejor “a las familias de los agentes de ICE”

Refiriéndose a los agentes federales, rogó “que no les importe color ni religión ni credo. Siempre que trabajen para ser un fruto nuevo. Que no trabajen para separar familias. Que dios les bendiga, y que sus sueños se hagan realidad como tanto yo espero que en este mes de milagros, yo espero que mi milagro sea mi anhelo, estar al lado de mi hijo para disfrutar estas fechas con amor y gratitud y fe en dios”

Un cambio de política : separación familiar

A diferencia de la política anterior de Estados Unidos, que era la de enviar a padres o madres con hijos menores a un centro familiar de detención o liberarlos juntos, estos cuatro padres fueron separados de un hijo con el que viajaban cada uno. Los niños variaban desde 1 año hasta 13 años de edad.

Al centro de la atención mediática estuvo José Demar Fuentes, que fue separado de su hijo Mateo de 1 año de edad. Ellos dos viajaron con la esposa de José, Olivia, y otro hijo de 4 años, Andrés. Formaron parte de un grupo llamado “Viacrucis Guadalupano” un grupo de centroamericanos que buscaban pedir asilo en EEUU en forma organizada, con ayuda de activistas y abogados.
Aquí el audio del mensaje de José

Hace un par de semanas La Opinión reportó los cuatro arrestos y el análisis de organismos que han visto un cambio en el trato a los solicitantes de asilo.

La separación familiar como estrategia de disuasión para que la gente no se lance hacia Estados Unidos desde Centroamérica, es algo que se aplicó en algunos casos durante el gobierno de Obama -aunque lo negaban- y que una vez tomó posesión el nuevo gobierno, personeros de Trump dijeron que pensaban sistematizarlo.

El papá de Mateo,  José,  mandó un mensaje a otros padre y pidió la reunificación con su hijo.

“¿Quien mejor que un padre? Nadie”, dice José. “Llevo más de un mes  sin abrazar a Mateo, por eso tú que tienes la bendición de disfrutar a tu hijo, dale un abrazo, dale un beso, dile te amo, tu eres un superhéroe para él, eres su mejor amigo, también su eres su viejo. Es el mejor momento para que lo tomes de su mano, lo cargues sobre tus hombres o le des un abrazo”.

En el centro de detención, José conoció a los otros tres padres, y los cuatro se aliaron cuando todos fueron arrestados en Otay, y sus hijos enviados a diversos refugios de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, que es donde normalmente recluyen a los “niños migrantes no acompañados”.

Otro de los padres salvadoreños, Walter Ramírez, pidió disculpas a los estadounidenses por migrar a este país sin un estatus previo y explicó por qué lo hizo.

Pido disculpas por tener que ingresar sin ningún estatus legal que me permita mi estadía aquí a mí y mi familia. Permítanme entrar en este país que es su casa y así demostrar que somos una familia con principios y valores que podemos demostrarlos y nuestro afán de vivir aquí, en este país, es porque yo quiero brindarles una vida mejor a mis hijas y mi esposa, alejadas de los problemas sociales que afecta en mi país y son el motivo principal por el cual he buscado ayuda en esta nación”, dijo Ramírez.

Según los activistas y asesores legales, la Agencia de Inmigración y Naturalización tiene la potestad de liberarlos bajo palabra, mas no lo ha hecho hasta ahora. Alex Mensing, activista de Pueblo Sin Fronteras, indicó que su organización está preparando solicitudes formales de libertad condicional (parole) en nombre de los cuatro padres, que esperan presentar pronto.