Activistas “Dreamers” acusan a demócratas de ser “cómplices de la máquina de deportación” de Trump

Regresarán a Washington el mes próximo para exigir la aprobación del "Dream Act"
Activistas “Dreamers” acusan a demócratas de ser “cómplices de la máquina de deportación” de Trump
Activistas "Dreamers" desactivan su "cuartel" frente al Capitolio y prometen más protestas en 2018. Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON— Activistas “Dreamers” acusaron este viernes a los legisladores demócratas que votaron por una ley de gastos sin el “Dream Act” de ser “cómplices de la máquina de deportación”, y prometieron continuar el mes próximo su campaña por la legalización de los jóvenes indocumentados.

El Congreso, bajo control republicano, inició hoy su receso decembrino sin incluir el “Dream Act” en una ley de gastos que aprobó ayer para evitar el cierre del gobierno pasada esta medianoche, con la ayuda de 14 demócratas en la Cámara de Representantes y 18 en el Senado.

La medida financia las operaciones del gobierno federal hasta el próximo 19 de enero, pero para entonces el Congreso tendrá que votar una medida presupuestaria de largo plazo que, según los activistas, ofrecería un campo de maniobra para la oposición.

Así, los cerca de mil activistas “Dreamers” que realizaron protestas en el Capitolio en las últimas dos semanas, regresaron este viernes a sus estados para darse un breve respiro, pero advirtieron que regresarán a Washington para exigir cuentas a los demócratas.

Greisa Martínez, directora de abogacía de “United We Dream” (UWD), elogió a los 32 senadores demócratas que votaron en contra de la ley, pero acusó a los que la apoyaron de ser miembros de un “grupo de deportación” mientras, a sus espaldas, los jóvenes puntualizaban cada nombre con un grito de “vergüenza”.

Greisa Martínez, de “United We Dream”, acusó a algunos senadores demócratas de apoyar deportaciones de “Dreamers”. Foto: María Peña/Impremedia

“No nos vamos a rendir… un presupuesto sin un Dream Act es un presupuesto que paga para la deportación de jóvenes indocumentados”, agregó.

“No hay mañanas”

Al final, ninguno de los dos partidos quiso cargar con la culpa de un cierre del gobierno pero, según observadores, la minoría demócrata tiene pocas opciones para forzar un voto sobre el “Dream Act”.

Las negociaciones en 2018 para un megaproyecto de ley presupuestario de largo plazo, que incluiría un aumento en los gastos de defensa y otras prioridades, serían la única “palanca” de los demócratas para lograr concesiones de los republicanos.

Esa medida, aún si incluye algunos elementos para la seguridad fronteriza, necesitará 60 votos en el Senado, donde los republicanos tendrán un margen de ventaja reducido, de 51-49, tras la victoria del demócrata, Doug Jones, en Alabama.

Marielena Hincapié, directora ejecutiva del Centro Nacional para Leyes de Inmigración (NILC), dijo que Jones fortalecerá la “palanca legislativa de los demócratas” para extraer concesiones.

“Si no cumplen, los demócratas saben que van a sentir las consecuencias en las urnas en 2018.  Los demócratas tienen que salir desde enero diciendo que esta es una urgencia nacional, una necesidad humana, económica… que le conviene al país”, afirmó.

Durante una tensa reunión a puerta cerrada con el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, líderes del Caucus Hispano del Congreso (CHC) lo instaron ayer a que presionara por el “Dream Act” –como prometió a los “Dreamers”- porque, según dijo uno de los participantes, para los “Dreamers” que están perdiendo su protección bajo “DACA”, “no hay mañanas”.

Se calcula que poco más de 13,000 “Dreamers” ya han perdido sus permisos del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012 desde el anuncio de su desmantelamiento el pasado 5 de septiembre, o alrededor de 122 cada día.

Este diario no consiguió respuestas de algunos de los demócratas que votaron a favor de la ley de gastos. Los senadores Menéndez, Dick Durbin, Diane Feinstein y Kamala Harris votaron en contra.

Más movilizaciones a partir de enero

Desde una carpa instalada frente al Capitolio, activistas de grupos como “United We Dream” y “NAKASEC”,  organizaron numerosos actos de protesta dentro y fuera del Congreso en las últimas dos semanas, en los que participaron cerca de mil activistas de estados como California, Nueva York, Texas, Florida, Illinois, Arizona, y del área de la capital estadounidense.

La carpa desaparecerá del “Mall” esta tarde, pero tanto los activistas como los aliados del movimiento de los “Dreamers” aseguraron que la inacción del Congreso sólo servirá para aumentar las movilizaciones en 2018.

“Regresaremos en enero a seguir luchando. La comunidad está organizada y lista para seguir presionando a los demócratas, a los senadores que son cómplices de la máquina de deportación porque no usaron su poder para proteger a la comunidad inmigrante“, explicó Jonathan Jayes-Green, del grupo “Undocublack”.

Otros grupos de la frontera también regresarán a Washington para el comienzo de la segunda sesión del Congreso. El Senado reanudar la sesión la semana del 3 enero, mientras que la Cámara de Representantes lo hará el próximo 8 de enero.

Mañana sábado, activistas del grupo “Make the Road New York”, tienen previsto realizar una protesta en la oficina de Brooklyn de Schumer, para reclamarle que rompió su promesa.

Héctor Martínez, un “Dreamer” de Nueva York que figuró entre el denominado grupo “#Dream7” –siete “Dreamers” arrestados en el Congreso y que hicieron una huelga de hambre por cinco días- reiteró la queja de que estos jóvenes mostraron más valentía y liderazgo que los políticos.

“Es vergonzoso que aun cuando siete jóvenes permanecieron en una cárcel y arriesgaron su deportación, los demócratas no tuvieron la valentía de apoyarlos a ellos o a los 800,000 jóvenes indocumentados en todo el país”, dijo Martínez.

Grupos cívicos como la Asociación de Abogados de Inmigración de EEUU (AILA), la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU), “America´s Voice”, y una amplia coalición de las principales organizaciones hispanas en todo el país, se han sumado a la campaña de presión por el “Dream Act” y prevén acompañar el movimiento con más actos de presión el próximo año.