Rosca de Reyes une a familias latinas en L.A.

Con una dimensión de 24 por 2.5 pies, Downey buscó batir el récord de elaborar el pan dulce más grande durante esta fiesta

La Rosca de Reyes más grande jamás elaborada en el sur de California buscó ayer ser inscrita en el libro de los récords Guinness.

“Vamos a recopilar toda la información y la enviaremos a los directivos de los Récord Guinness”, dijo Steve James, director ejecutivo de Junta de Procesadores de Leche de California, tras la develación de la rosca, frente a la panadería y pastelería Porto’s en la ciudad de Downey.

Dicha entidad fue la que creó la iniciativa de elaborar el enorme pan dulce que terminó por medir 24 pies de largo por 2.5 pies de ancho.

El festejo reunió a centenares de personas de diversas nacionales latinoamericanas, quienes hicieron fila por más de dos horas para recibir una rebanada de rosca y un vaso con leche o champurrado.

Para la develacion de la rosca en Downey asistieron cientos de familias con sus hijos./ Foto: Jorge Luis Macías

“En mi país tenemos la tradición de los Reyes Magos, pero no de la Rosca de Reyes”, indicó Lorena Ventura, oriunda del Departamento de La Libertad, El Salvador. “Los regalos que no trajo el niño Dios en Navidad, llegan el 6 de enero; a mí siempre me trajeron muñecas”.

Su esposo, José Ventura, nacido en Guatemala, comentó que en su natal Jutiapa es costumbre que los Reyes Magos marchen en procesión por todas las calles.

“Yo siempre les pedía botas a los Reyes Magos y sí me las traían”, dijo el hombre, un cargador de camiones en la ciudad de Fontana. “Ahora, ahora a mi esposa no le gusta verme vestido con botas y ¡no me las quiere comprar!”.

En medio de un sol abrasador se efectuó la develación de la enorme Rosca de Reyes, que realzó la tradición y cultura de Latinoamérica.

El exquisito pan representa una corona, la cual se adorna con frutos secos y cristalizados de colores simulando las joyas que estaban incrustadas en las coronas de los Santos Reyes, Melchor, Gaspar y Baltasar —quienes volvían de visitar a Jesús, el niño Dios nacido en Navidad.

Las costumbres

De hecho, en la tradición católica, el niño que se esconde en la rosca recuerda el momento cuando José y María escondieron al niño Jesús para salvarlo y evitar que lo matara el rey Herodes. El hecho de comerse el pan se relaciona a la comunión con lo sagrado del personaje recién nacido.

Para los cristianos, la forma circular de la rosca simboliza el amor eterno de Dios, que no tiene principio ni fin.

“Hasta que mi familia llegó a Estados Unidos fue que pudimos volver a experimentar esta celebración”, dijo Betty Porto, vicepresidenta de relaciones comunitarias de la afamada panadería y pastelería.

“Yo nací en 1957 y en la década de los 60 fueron prohibidos los actos religiosos en Cuba, incluyendo la fiesta de los Reyes Magos”.
Porto indicó que, debido al comunismo en la isla —impuesto por el difunto expresidente Fidel Castro— esta celebración debía realizarse a escondidas y a la llegada de los Reyes Magos se volcó un tinte político, porque los regalos a los niños se entregaban cada 26 de julio, día de la Revolución Cubana.

“Antes que llegaran los Reyes Magos, debíamos ponerle hierba para que comieran los camellos y así los reyes dejaran los regalos”, recordó. “Mis padres [Rosa y Raúl Porto] nos hablaban de la fiesta y yo era feliz con un lapicito y un cuaderno que me regalaban”.

Para poder completar la obra, Tony Salazar —un pastelero cubano— dirigió a una docena de trabajadores, quienes por tres días laboraron sin descanso y se esforzaron por casi 30 horas consecutivas para lograr la hazaña de tener la rosca a tiempo.

“Estábamos nerviosos porque se fuera a caer algún pedazo de la rosca”, dilo Salazar.

“Lo más bonito de todo es tener la satisfacción de que la gente diga ¡ay que rico! o ¡que suavecito está el pan”.

Tony Salazar, pastelero cubano, fue quien coordinó para con tros trabajadores para realizar la gran rosca. / fotos: Jorge Luis Macías

En efecto, fueron los niños quienes disfrutaron las delicias de la rosca de reyes. Ellos no sabían qué se celebraba, mucho menos algunos de sus padres, quienes son nacidos en Estados Unidos.

“Humm, esta rico!”, dijo Salvador Parra, un niño de 9 años de edad, quien acompañó al festejo a su madre Elvia Cajero, y a su hermanita Alondra.

“Los traje para que aprendan [de la tradición]”, dijo Elvia Cajero, residente de Downey, quien estaba acompañada de sus hijos Salvador y Alondra Parra.

“Vinimos para que no se pierda la costumbre y pase de generación en generación… Aunque yo misma no sé cuál es el significado completo”.

Por el contrario, el mexicano Manuel Rosales y su esposa portorriqueña, Jeshualey, dijeron que ellos han enseñado a sus dos pequeños varones, Jaycob y Chris Medina el valor de la fiesta de los Reyes Magos y no solamente la celebración de la Rosca de Reyes.

“Para mí es una tradición que en México y otros países reúne a las familias, amigos y compañeros de trabajo”, indicó Manuel.

“Si a uno le toca el niño Dios, debe cuidarlo y el 2 de febrero [Día de la Candelaria] debe hacer una tamaliza para todos”.

“En Puerto Rico se tiene que ofrecer arroz y gandules”, añadió Jeshualey.

Becas para organismos sin fines de lucro

Como parte de este evento, la Junta de Procesadores de Leche de California hizo una donación de $4,000 a dos organizaciones sin fines de lucro: el Programa de Carreras a través de las Artes Culinarias (C-CAP) y Homegirl Café, para ayudarles a continuar con sus programas educativos y culinarios.

“Este donativo nos ayudará a seguir ofreciendo oportunidades educativas a nuestros estudiantes”, dijo a La Opinion, Lisa Fontanesi, directora de programas en C-CAP .

Al festejo, además de Porto’s Bakery, participaron El Pavo Bakery, La Mascota Bakery, y Homegirl Café.