Activistas alistan campaña de presión para que Congreso apruebe legalización de “tepesianos”

Los activistas alentarán a los "tepesianos" a solicitar asilo político, si califican
Activistas alistan campaña de presión para que Congreso apruebe legalización de “tepesianos”
Activistas de la diáspora salvadoreña prometen seguir campaña por legalización de "tepesianos". Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON— Activistas de la comunidad inmigrante denunciaron este lunes frente a la Casa Blanca el fin del programa de “Estatus de Protección Temporal” (TPS) para cerca de 200,000 salvadoreños, pero prometieron agudizar su lucha en defensa de los “tepesianos” y para que el  Congreso dé una solución permanente.

Pese a las gélidas temperaturas y una llovizna de granizo, los activistas de grupos cívicos, religiosos y sindicalistas, condenaron que la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, haya cancelado el TPS para los salvadoreños, dándoles plazo hasta el 9 de septiembre de 2019 para ajustar su estatus o preparar su salida de EEUU.

En declaraciones a este diario tras una protesta en el Parque Lafayette, los activistas afirmaron que los próximos meses servirán para una estrategia de doble carril: orientar a los “tepesianos” sobre sus derechos y posibles opciones legales, y presionar al Congreso por su eventual legalización mediante la vía legislativa.  

“Lo primero que tienen que hacer es buscar asesoría legal, ver si pueden solicitar asilo o si las empresas pueden patrocinar su visa”, explicó Abel Núñez, director ejecutivo de “CARECEN” en el área capitalina.

Núñez aseguró que el asilo político, en particular, “es viable pero difícil”,  pero los amparados podrían solicitarlo una vez que venzan sus permisos del TPS y “demostrar miedo creíble” a la persecución en sus países.

Según Núñez, “toda persona tiene derecho de protegerse” y grupos como CARECEN estarán creando la “infraestructura de abogados” y organizaciones de asesoría legal para ayudar a los “tepesianos”, de principio a fin en el proceso, que en el área de Washington está tardando cuatro años.

Las personas con órdenes de deportación o cuya solicitud de asilo fue negada antes no podrían calificar, pero para aquellas que soliciten, estarían amparadas de la deportación y tendrían permiso de trabajo mientras duren los trámites. En todo caso, deben consultar un abogado, subrayó Núñez.

Por su parte, Jaime Contreras, un veterano de la Navy y vicepresidente del sindicato “32SBJ SEIU”,  dijo que la decisión del DHS es “triste” y contraviene los valores fundacionales que él defendió cuando se inscribió en las Fuerzas Armadas.

“Este presidente está a punto de destruirle la vida a más de un millón de personas, si incluimos a los amparados al TPS y DACA, y ahora toca presionar al Congreso a que actúe y que de una vez por todas arregle la situación”, también para toda la población indocumentada en EEUU, dijo.

“En los próximos 18 meses, la gente con TPS debe acercarse a organizaciones nacionales para obtener orientación y ayuda”, aconsejó.

Según Contreras, en esta nueva fase de presión, la comunidad inmigrante también tiene el apoyo de sindicatos, y del empresariado, que afronta escasez de trabajadores en algunos sectores y sufrirán el impacto de la eventual deportación de los “tepesianos” cuando venzan sus permisos.

Más armas para demócratas

Tomando en cuenta la retórica anti-inmigrante del presidente Donald Trump durante y desde la contienda de 2016, el anuncio del DHS no causó sorpresa alguna entre los activistas porque ya había cancelado el TPS para nicaragüenses y haitianos el año pasado.

Sin embargo, para la salvadoreña Ana Sol Gutiérrez, delegada de la Asamblea Estatal de Maryland, el anuncio puede servir para movilizar a más hispanos a las urnas en noviembre próximo para votar por un Congreso bajo control demócrata que simpatice con su causa.

“No ha sido sorpresa… los 18 meses nos permite hacer lo que tenemos que hacer; no es un respiro, es una lucha para la residencia permanente”, explicó Gutiérrez, delegada del estado que acoge al segundo grupo más grande de “tepesianos” salvadoreños, después de California.

En los próximos días, continuarán presionando por la aprobación de iniciativas como las que impulsan los senadores demócratas por Maryland, Ben Cardin y Chris Van Hollen, para la legalización de los “tepesianos”.

La salvadoreña Ana Sol Gutiérrez, delegada estatal demócrata de Maryland, dice que fin de TPS renueva activismo pro-inmigrante. Foto: María Peña/Impremedia

“Nos han despertado de una manera importante y la lucha es dar a conocer el mérito del tepesiano y sus contribuciones… todo el mundo está despertando”, señaló.

Gutiérrez es miembro del Caucus Nacional de Legisladores Estatales Latinos (NHCSL, en inglés), cuyo presidente, Angel Cruz, calificó la eliminación del TPS como algo “reprensible”.

“El 2018 va a ser un año de cambio. Ya lo vemos venir, esto no se para”, vaticinó la legisladora, quien lleva años presionando por una reforma migratoria integral que resuelva también la situación de los “Dreamers”.

Para Javier Gamboa, director de medios hispanos del Comité de Campañas Demócratas del Congreso, el renovado activismo pro-inmigrante no sorprende, ante la creciente frecuencia con la que la Administración ataca a los inmigrantes y los latinos.

“No nos equivoquemos: los votantes en todo el país entienden que tenemos que corregir nuestro fallido sistema migratorio de manera que se mantengan unidas las familias y el país esté más seguro… ahora más que nunca necesitamos una Cámara de Representantes bajo control demócrata que corrija ese sistema de una vez por todas”, puntualizó.

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