Derrumba a salvadoreños la cancelación del TPS

Devastación, tristeza y miedo deja la decisión en las familias amparadas con este programa
Derrumba a salvadoreños la cancelación del TPS
La salvadoreña Lorena Cepeda beneficiaria del Estatus de Protección Temporal (TPS) abraza a su hijo Benjamin Cepeda el día de enero pasado en el que se anunció una última renovación por 18 meses (Araceli Martínez/La Opinión).

A la salvadoreña Lorena Cepeda la tristeza se le clavó en el rostro tan pronto supo que el gobierno de Trump canceló el Estatus de Protección Temporal (TPS) para casi 200,000 inmigrantes de El Salvador beneficiados con este programa.

“Tengo miedo y estoy triste. Aunque el anuncio ya lo veía venir, no podemos perder la fe. Vamos a hacer lo posible para conseguir un estatus permanente y mantener a la familia unida”, dice Cepeda de 50 años mientras abraza a su hijo Benjamín de 14 años nacido en los Estados Unidos.

Para la salvadoreña Lorena Cepeda regresar a El Salvador no es una alternativa. Su hijo Benjamín de 14 años nacido en Estados Unidos la abraza para animarla. (Araceli Martínez/La Opinión)
Para la salvadoreña Lorena Cepeda regresar a El Salvador no es una alternativa. Su hijo Benjamín de 14 años nacido en Estados Unidos la abraza para animarla. (Araceli Martínez/La Opinión)

Lorena Cepeda vino en 1991 a California. En 2001 se amparó con el TPS. Además de Benjamín, es madre de Lizeth, una niña de 12 años que nació en este país. Su esposo Orlando también tiene el TPS. Ella trabaja como empacadora en una fábrica de ropa en Los Ángeles. Su esposo Orlando es encargado de mantenimiento en un asilo para ancianos.

“Le pedimos a los congresistas que nos ayuden a seguir siendo una familia unida. Necesito ahora un estatus para trabajar y sacar a nuestros hijos adelante. A mis 50 años, qué voy a hacer a mi país. Allá cuando uno pasa de los 40 años ya no hay oportunidad para trabajar”, dice. Su hijo Benjamín reconoce que tiene miedo pero afirma que no puede perder la fe.

La cónsul de El Salvador en Los Ángeles, Mercedes López Peña urge a los salvadoreños a acudir al Consulado para que los ayuden con la reincripción cuando se anuncien las nuevas fechas. (Araceli Martínez/La Opinión).
La cónsul de El Salvador en Los Ángeles, Mercedes López Peña urge a los salvadoreños a acudir al Consulado para que los ayuden con la reincripción cuando se anuncien las nuevas fechas. (Araceli Martínez/La Opinión).

No todo se ha terminado

La cónsul general de El Salvador en Los Ángeles, Mercedes López Peña, estima que en esta ciudad viven unos 40,000 salvadoreños amparados bajo el TPS y en todo California alrededor de 55,000 de los 190,000 que hay en todo el país.

“Quiero ser catégorica. Los salvadoreños protegidos tienen 18 meses más. No es que ahorita tengan que salir. El gobierno de EEUU ha dado una renovación de 18 meses más. La puerta no se ha cerrado del todo”, dice tajante.

Urge a los beneficiados con el TPS a renovar este alivio tan pronto salgan las fechas para la reinscripción. “Qué el miedo y la incertidumbre no los detenga. Manténgase pendientes de la fecha para la reinscripción. Pueden sentirse libres de llegar al Consulado, ya tenemos el equipo y las oficinas listas para ayudarlos con la reinscripción”, subraya.

La diplomática enfatiza que está clarísimo que los salvadoreños amparados con el  TPS tienen que trabajar muy fuerte en los siguientes meses por una residencia permanente. “Les pido que mantengan la actitud de salvadoreños para demostrar que la contribución de los tepesianos es fuerte y que somos parte esencial del desarrollo de este país”, destaca.

 

Las salvadoreñas María Isabel Barrera y Jessica Sicaray, amparadas con el TPS dicen que aunque se sienten muy tristes van a dar la pelea por el TPS. (Araceli Martínez/La Opinión).
Las salvadoreñas María Isabel Barrera y Jessica Sicaray, amparadas con el TPS dicen que aunque se sienten muy tristes van a dar la pelea por el TPS. (Araceli Martínez/La Opinión).

Decididos a luchar

La activista sindical y trabajadora de hoteles, María Isabel Barrera – también beneficiada con el TPS – no niega sentirse devastada.  “Teníamos una ligera esperanza de que el gobierno de Trump tendría más conciencia de una comunidad tan grande que ha cumplido con las leyes. Pero ya nos dimos cuenta que el racismo es más fuerte que mantener a las familias unidas”, dice Barrera.

“Ahora nos toca organizarnos como comunidad. Vienen elecciones y es tiempo de pasarles la factura a los congresistas que no nos apoyan. Por lo pronto, tan pronto mi hijo Diego cumplió los 18 años le pedí que se registrara para votar. Mi hija de 22 años vino de El Salvador, ya perdió su permiso de trabajo cuando este gobierno suspendió el Programa de Refugiados Menores Centroamericanos (CAM, por sus siglas en inglés)”, dice.

Jessica Saracay, una tepesiana salvadoreña que labora como recamarera en un hotel, no solo está triste sino decepcionada. La noticia la dejó con un semblante de desolación. Pero agarra fuerzas y asegura “voy a luchar para que no nos lo quiten”. Ella es madre de David, un niño de 8 años quien es nacido en Los Ángeles.

Después de recibir la noticia de la cancelación del TPS, el salvadoreño José Singüenza no se deja caer y dice que van por el segundo round para pelear por una solución permanente para los beneficiados con este programa. (Araceli Martínez/La Opinión).
Después de recibir la noticia de la cancelación del TPS, el salvadoreño José Singüenza no se deja caer y dice que van por el segundo round para pelear por una solución permanente para los beneficiados con este programa. (Araceli Martínez/La Opinión).

José Singüenza de 47 años de edad, quien lleva más de 20 años protegido con el TPS, dice que literalmente “todo se derrumbó” cuando recibió la noticia de la cancelación del programa que le ha permitido vivir y trabajar legalmente en el país. “Muchos de nosotros nos quedamos en silencio, analizando qué va a pasar. Ahora no tenemos ninguna seguridad”, dice.

“Yo no califico para ninguna otra opción de residencia o cualquier otro alivio que no sea el TPS. Pero voy a luchar por quedarme acá y ser ciudadano estadounidense. A los congresistas les digo que vienen las elecciones y que esto solo ha sido el primer round. ¡Vamos por el segundo! No nos quedaremos de brazos cruzados”, admite.

La líder de CARECEN, Martha Arévalo anuncia una movilización el 13 de enero en la Placita Olvera defensa del TPS. (Araceli Martínez/La Opinión).
La líder de CARECEN, Martha Arévalo anuncia una movilización el 13 de enero en la Placita Olvera defensa del TPS. (Araceli Martínez/La Opinión).

Movilización en puerta

Martha Arévalo, directora de CARECEN hace saber que el sábado 13 de enero se llevará a cabo el día nacional en apoyo a las familias Tepesianas en la Placita Olvera a partir de las 2:00 de la tarde.

“La noticia no me sorprendió pero sí me sentí devastada y con mucho miedo. Al mismo tiempo muy enojada porque esta decisión no tiene nada que ver con lo mejor para el país. Quitarles a los salvadoreños esta protección, es algo muy negativo para muchas familias e industrias”, exclama.

Pero después de llorar y secarse las lágrimas, esta líder sostiene que no se van a dejar y que van a pelear por una legislación que les dé la residencia permanente.

Estamos también pidiendo a los Tepesianos que vengan a reunirse con nuestros abogados en CARECEN, porque puede haber algún alivio migratorio al que no saben que califican. También está la decisión de la Corte del Noveno Circuito que en California, permite en algunos casos ajustar su residencia permanente sin tener que salir del país”, destaca.