La Víbora: Esta actriz no es famosa, pero se está haciendo por enseñar de más

A nuestra serpiente comentarista del entretenimiento no se le escapa nadie
La Víbora: Esta actriz no es famosa, pero se está haciendo por enseñar de más
Esta "actriz" no encuentra la manera de llamar la atención./Archivo

Hay una actriz de Hollywood con la que me da pena ajena. La pobrecita se hace cada vez más famosa, pero por las razones más tontas y equivocadas. Se llama Blanca Blanco, es hija de inmigrantes, y su nombre sonó mucho en los días recientes porque fue una de las pocas que no se vistió de negro para la ceremonia de los Globos de Oro que se efectuó el pasado domingo en Los Angeles.

No quisiera ser víbora con una internacionalmente desconocida, pero de verdad ni cómo ayudarla. Asistió de rojo, que está bien; como ella dice, no porque no se puso un vestido negro no quiere decir que no está solidarizada con el movimiento Time’s Up, que denuncia el acoso y el abuso sexual a las mujeres. Hasta ahí lo podemos entender. ¿Pero que el trapo que llevaba tuviera menos tela que los bikinis de Noelia? Eso sí no se le perdona.

Yo creo más bien que la muchachita –bueno, ni tanto porque tiene 36 años–, no recibió el memorándum, o si lo recibió ni siquiera lo leyó. Eso dijo mucho de ella, ¿pero saben qué? Yo creo que ella estaba feliz porque por segunda vez en su vida dio la nota en una alfombra roja. La primera vez fue en la entrega del Oscar del año pasado, cuando traía puesto un vestido con una abertura tan, pero tan pronunciada en una pierna, que unos camarógrafos juran y perjuran que fue ella las que les tomó fotos, si es que entienden qué quiero decir.

Bueno, a tanto llegó el escándalo que la mamá de Blanco le llamó bien preocupada a la actriz para preguntarle si era cierto que andaba enseñando sus partes nobles de allá abajo. Ella le contestó que no era cierto, que porque traía ropa interior del mismo color de su piel y que hubiera sido imposible que se le viera eso que se están imaginando.

En ese sentido, ¿cómo vuelves a otra alfombra roja con un vestido igual o más abierto que el primero que te causó problemas? ¿Como que es importante cambiar de look y hacerte de fama por otras razones, ¿no? No solo porque vas a eventos con atuendos tan reveladores.

Ah, pero ella feliz, y hasta presume en sus redes sociales las cosas malas que se están diciendo de ella. ¿Así ustedes creen que va a brillar en Hollywood?

En otros temas, ¿qué tal las parrandas que supuestamente se ponía Rafael Amaya antes de que dejara los vicios? La verdad de dar miedo. Dicen los que lo vieron que botellas completas de whisky, mujeres por montones y de ahí para arriba.

5) Porque nos gusta su sonrisa.
Rafael Amaya culpa a la fama de sus vicios./Archivo

Que todo por culpa de la fama que le trajo su personaje de Aurelio Casillas en “El señor de los cielos”. Dicen que ya se rehabilitó, que fue a una clínica de Ciudad de México a desintoxicarse, ¿ustedes lo creen?