Se fue de vacaciones y al regresar, ya no tenía casa

Luego de 10 días maravillosos fuera de casa, una mujer llamada Katherine Lang se topó con la desagradable noticia de que alguien había rentado su hogar
Se fue de vacaciones y al regresar, ya no tenía casa
Estas personas fueron víctimas de una estafa por Internet.
Foto: Shutterstock

Katherine Lang es una mujer que vive en vive en Beaufort, Carolina del Sur, y como cualquier persona, decidió tomarse unos días de vacaciones, sin imaginarse que al regresar, viviría una verdadera pesadilla, pues su casa ya no era suya.

Resulta ser que luego de 10 días fuera de su hogar, cuando arribó a este se topó con la noticia de que una familia ya se había mudado allí.

¿Cómo fue esto posible?

Tyggra Shepherd, una chica de 22 años, y su esposo, quienes radicaban en Kentucky, decidieron emprender un viaje a Beautfort, en búsqueda de nuevas oportunidades de trabajo y mejorar su economía por el bien de ellos y de sus hijos, a quienes dejaron al cuidado de algunos de sus familiares.

Así que Tyggra se puso a buscar por Internet una casa en renta y alguien le ofreció en un grupo de Facebook, por $850 dólares, justamente la que es de Lang. Así que al gustarles, Tyggra contactó al anunciante, a quien asegura haber realizado una transacción de $1,150 dólares a cambio del contrato de alquiler, así como de un juego de llaves, el cual les sería enviadas por correo.

Luego de varios días, las llaves nunca les llegaron, por lo que Shepherd contactó de nueva cuenta a la persona que les ofreció la casa, quien le contó que el encargado de llevarles las llaves había sido arrestado, pero que no se preocuparan, pues la puerta trasera de la casa se encontraba abierta y podían mudarse cuando quisieran.

“Me devastó saber que se trataba de una estafa… Es difícil encontrar una casa a un precio asequible en Beaufort en la que pueda vivir una familia cómodamente”, indicó  Shepherd.

Se cree que la persona que realizó la estafa encontró una copia de las llaves de la casa, las cuales Katherine escondía debajo de una toma de corriente exterior.

Al conocer la historia de este matrimonio, Katherine se conmovió y les permitió quedarse un par de días en su casa, mientras encontraban algún otro sitio para mudarse, aunque luego de lo sucedido, ha puesto en venta su casa.