Caravana de fe: cuatro latinos parten en motocicleta rumbo a Guatemala

Salen desde Riverside a reunirse con miles de motociclistas para honrar al Cristo Negro de Esquipulas

Bajo la penumbra justo antes de amanecer, cuatro osados motociclistas partieron este sábado desde la ciudad de Eastvale, en el condado de Riverside, hacia Guatemala —en un recorrido de más de 2,700 millas. Su objetivo: ser parte de la popular Caravana del Zorro, en honor al Cristo Negro de Esquipulas.

Motivados por su fe y ansiosos por disfrutar de la libertad que les brinda el motociclismo recreativo, aunque sin ignorar los peligros, los cuatro intrépidos se marcharon liderados por Fausto David Méndez, de 58 años de edad.

El grupo comenzó el recorrido, que les tomará al menos cinco días en completar, con energía ya que tendrán que atravesar gran parte del territorio mexicano hasta culminar en Esquipulas, lugar catalogado como la capital centroamericana de la fe.

Fausto David Méndez (i) y Miguel Ángel Viazcán, revisan sus motocicletas antes comenzar su recorrido. / fotos: Alejandro Cano

“[Estoy] Nervioso, pero a la vez emocionado de hacer este viaje por segunda ocasión”, comentó Méndez a La Opinión, mientras bebía un café para iniciar el viaje alerta.

“Hace precisamente 10 años hice el recorrido acompañado de mi gran amigo Mario Santizo, quien desafortunadamente ya no está entre nosotros y a quien le agradezco me haya introducido al mundo emocionante de las motos. Este viaje es por él”, agregó.

En efecto, Santizo murió en abril de 2009 en un accidente de tránsito mientras conducía su motocicleta Harley-Davidson por la autopista 210 en la ciudad de Claremont. En el accidente también fueron lesionados Samuel Urías y Steve Falcón, ambos miembros del club motorizado Old Nations, fundado por Santizo.

Fausto D. Méndez (i), su hijo David Alexander (d) y Germán Santizo (c) ultiman detalles antes de partir hacia Guatemala. / Foto: Alejandro Cano

Por su parte, Germán Santizo, residente de Pomona y sobrino del fallecido, dedicó el viaje en honor al aventurero quien —asegura— será por siempre recordado con respeto y admiración.

Santizo comentó que el viaje tiene un significado especial para él ya que le permitirá reconectarse con el país que lo vio nacer y a la vez disfrutar la caravana junto a su padre, Eugenio Santizo, quien los espera en Guatemala.

“Siempre hay riesgos, en todo lo hay, pero también hay satisfacciones y eso me motiva. Poder conducir mi moto al lado de mi padre es algo valioso para mí. Visitar al Cristo Negro y sentir la fe me emociona”, indicó Santizo.

“Sin duda alguna el recorrido será duro pero tenemos el equipo necesario y estamos decididos a no dar marcha atrás. Nuestro destino será Esquipulas”.

Así se ve la caravana, un mar de gente con motocicletas una vez que se reúnen en Guatemala. / twitter: @maztecoscom

No todos tienen experiencia

Una vez en Guatemala, el grupo se unirá a más de 40,000 motociclistas de varias partes del mundo para recorrer las últimas 140 millas, desde la Plaza de la Constitución de Guatemala hacia la Basílica del Cristo Negro, en Esquipulas.

El intrépido grupo de latinos está formado también por David Alexander Méndez, de 27 años de edad e hijo de Fausto, quien confiesa que conducir cientos de millas no representa un reto, sino que en vez de ello es “toda una satisfacción”.

En 2013, el joven viajó de Hanói, una ciudad ubicada al norte de Vietnam, hacia la Ho Chi Minh, localizada al sur de dicho país. Esto lo logró sobre en una moto que adquirió por 300 dólares.

Los viajeros cuentan que viajan con equipaje ligero. / Foto: Alejandro Cano

“Me gusta palpar, sentir el viento, oler los caminos, estar en contacto con los pobladores, poder experimentar cómo viven y qué comen…
Me gusta la aventura y éste viaje es especial para mí ya que lo estoy haciendo junto a mi padre. Nos servirá para estrechar los lazos”, comentó David.

Quien también forma parte de los viajeros es Miguel Ángel Viazcán, de 56 años de edad y oriundo de Oaxaca, México, quien dice tomar el viaje como un reto personal.

Siendo el menos experimentado de los cuatro, Viazcán entiende los riesgos y posibles obstáculos; no obstante, asegura, está decidido a completar la travesía.

“Tengo pánico. No estoy acostumbrado a conducir por autopistas ni carreteras pero me mueve la fe y el hambre de aventura. Primero Dios allá estaremos el 3 de febrero participando en el magno evento”, dijo.

En efecto, la Caravana del Zorro, que comenzó en 1961 cuando Rubén Villadeleón y un pequeño grupo de amigos —también devotos del Cristo Negro de Esquipulas— hicieron la peregrinación en moto, está pactada a iniciar el próximo sábado a las 6:00 a.m.

Villadeleón, apodado el “Zorro”, liderará la caravana que año tras año atrae a osados motociclistas de Estados Unidos, México y Centroamérica y misma que en 1995 el gobierno de Guatemala declaró como Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.

El plan de viaje

Méndez y su grupo piensan ingresar a territorio mexicano por la ciudad de Mexicali. De ahí atravesarán el estado de Sonora hasta arribar al estado de Sinaloa.

Seguirán su rumbo hasta cruzar la ciudad de Guadalajara, en el estado de Jalisco, para eventualmente arribar a la Ciudad de México.

De ahí, atravesarán los estados de Puebla y Oaxaca hasta llegar al estado de Chiapas, que colinda con Guatemala.

“En el viaje anterior nos tocó lluvia, frío, calor, mucho viento y hasta un incendio… Estaremos expuestos al rigor del clima. Será difícil, pero llegar al destino final te da una satisfacción difícil de describir”, comentó Méndez.

Después de participar en la caravana el grupo piensa visitar la ciudad maya de Tikal, un yacimiento arqueológico ubicado en el departamento guatemalteco de Petén, donde seguramente recargarán energía para su viaje de regreso.

Equipaje ligero

Los motociclistas están equipados con celulares y las debidas herramientas que serán utilizadas en caso de emergencia. Llevan ropa para cualquier clima, incluyendo chamaras y rompe vientos; así como sabanas livianas y cualquier otra vestimenta para estar cómodo al momento de reposar.

Traen consigo agua y artículos de primeros auxilios.

El grupo piensa recorrer la mayor cantidad de distancia antes de detenerse solo a recargar gasolina, comer y dormir. El viaje, cuentan, durará tres semanas, dos de viaje y una de esparcimiento.

Los motociclistas viajan ligero con bolsas de dormir a cuestas para descansar en el camino. / foto: black riders club.
Diversas tiendas de campaña (arriba) se ven a lo largo de la ruta de los motoristas en su camino a ver al Cristo Negro de Esquipulas (abajo). / faceboook: caravana del zorro.

El último estado antes de ingresar a territorio guatemalteco será Chiapas. En dicho estado casualmente se encuentra el pueblo autónomo de Tila, cuyo santo patrón es precisamente El Señor de Tila, un Cristo Negro que es venerado por cientos de miles de feligreses cada 15 de enero.

Aunque algunos motociclistas se unen a la caravana por la experiencia y aventura; miles de visitantes acuden al país centroamericano en busca de un milagro o regresan a dar gracias por los milagros concedidos.

Una réplica

Aunque el Cristo original de Esquipulas se encuentra en Guatemala; una réplica muy venerada también existe en un pueblo del Municipio de Ejutla, estado de Jalisco, México.

Con respecto a su color, algunas versiones indican que en 1595 el escultor usó madera oscura para esculpirlo y que se parezca al tono de piel de los habitantes de Esquipulas; no obstante otras teorías afirman que han sido los años de exposición a las veladoras lo que le han proporcionado ese matiz.

Miles de fieles entre hombres y mujeres llegan a venerar al Cristo de Esquipulas. / Facebook: Caravana del Zorro