Cómo saber si necesitas tratamiento de emergencia para la influenza

Aumento de hospitalizaciones y muertes en esta temporada. La vacuna no es muy efectiva contra cepas particularmente problemáticas
Cómo saber si necesitas tratamiento de emergencia para la influenza
Aprende a identificar esos síntomas en donde es necesario consultar al doctor.
Foto: Shutterstock

La influenza ha pegado fuerte y se ha propagado rápido este año. Todos los estados, excepto Hawaii, informan casos de influenza generalizada. Las hospitalizaciones también alcanzaron cifras superiores a años anteriores y se han registrado más de 700 muertes por la influenza hasta el momento durante esta temporada, un número superior a las 300 muertes que hubo el año pasado en la misma época.

Los expertos de la salud indican que no hay necesidad de entrar en pánico, pero que es importante saber qué hacer si uno se enferma y cuándo hace falta solicitar tratamiento de tu médico o dirigirte a la sala de emergencias.

Este año, la cepa predominante de la influenza que está circulando es la H3N2. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), esta cepa se relaciona con más infecciones, hospitalizaciones y muertes que otras. Además, la vacuna contra la influenza tiende a ser menos efectiva para prevenir una infección de H3N2 en relación con otras cepas. (Sin embargo, sigue siendo de vital importancia vacunarse, ya que puede reducir el riesgo de complicaciones y hospitalizaciones si te enfermas de la influenza).

Estos son algunos datos útiles para saber cuándo consultar al médico o buscar tratamiento de emergencia contra la influenza.

Consigue tratamiento adecuado para la influenza en el momento oportuno

En la mayoría de las personas, la influenza dura de 1 a 2 semanas. Sin embargo, hay personas con una mayor probabilidad de sufrir complicaciones potencialmente peligrosas debido a la influenza: niños menores de 5 años, adultos mayores de 65 años, mujeres embarazadas, personas con afecciones crónicas como enfermedad del corazón, los pulmones, los riñones o el hígado, personas con diabetes, gente que tiene VIH, o que consumen medicamentos inmunodepresivos como la prednisona (Deltasone, Prednicot, otros y genéricos) o medicamentos utilizados en quimioterapia.

Las complicaciones graves que las personas pueden experimentar incluyen neumonía y sepsis (una reacción que el cuerpo puede desarrollar contra una infección y a veces es mortal). Para mantenerte a salvo:

Sigue estas medidas en tu hogar. “Con la influenza, por lo general, hay escalofríos, fiebre alta, dolor muscular y uno se siente muy mal”, dice Andrew Pavia, M.D., profesor en pediatría y medicina en la Universidad de Utah y vocero de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (Infectious Diseases Society of America).

La mayoría de las personas que tienen influenza deben permanecer en casa para evitar contagiar a otros. Procura descansar y consumir líquidos dulces o salados en abundancia: el té, los jugos y las sopas de caldo son buenas opciones. Para bajar la fiebre y aliviar los dolores, puedes tomar acetaminofeno (Tylenol y genérico), ibuprofeno (Advil y genérico) o naproxeno (Aleve y genérico).

Saber cuándo llamar al médico. Para aquellos con mayor riesgo de sufrir complicaciones: como los niños pequeños, adultos ancianos, mujeres embarazadas y los que tengan una de las afecciones crónicas ya mencionadas, recomendamos que se comuniquen con el consultorio del médico si sospechan que tienen influenza para poder recibir indicaciones claras sobre cómo proceder.

Para todos los demás, los expertos indican que la mayoría de las personas con influenza mejoran por cuenta propia y no requieren atención médica. No obstante, puedes llamar a tu médico si te preocupa tu enfermedad o tus síntomas parecen ser graves.

Cuando se trata de medicamentos para la influenza, si realmente te sientes mal, las medicinas antivirales con receta, como oseltamivir (Tamiflu y genérico) o zanamivir (Relenza) pueden acortar la duración de la enfermedad en un día, aproximadamente, lo que podría ser un beneficio leve para una persona, de otro modo, saludable, indica Pavia. Es posible que sea más importante que las personas en los grupos de alto riesgo indicados anteriormente comiencen a tomar un medicamento antiviral de inmediato, ya que estos fármacos pueden reducir el riesgo de complicaciones y hospitalizaciones debido a la influenza. El tratamiento antiviral debe iniciarse en las siguientes 48 horas después de que aparezcan los primeros síntomas.

Si llamas a un médico que te conozca bien, es posible que no necesites ir al consultorio. “Es razonable obtener una receta por teléfono si la probabilidad de tener influenza es muy alta”, dice Pavia.

Dirígete a la sala de emergencias. Independientemente de si te encuentras en la categoría de alto riesgo o no, las señales de advertencia clave que indican que debes ir a la sala de emergencias son tener: fiebre que sube a 103° F o más alta, o problemas para respirar cuando estás en reposo o apenas te esfuerzas un poco, indica Marvin M. Lipman, M.D., asesor médico en jefe de Consumer Reports.

Además, los CDC recomiendan a los adultos visitar la sala de emergencias si sienten dolor o presión en el pecho o el abdomen, mareos repentinos, confusión o vómitos graves. Todos estos podrían ser signos de complicaciones peligrosas de la influenza. No obstante, a menos que estés muy enfermo, lo mejor es evitar la sala de emergencias: allí es muy fácil contagiarse de otras infecciones.

Lleva a los niños a la sala de emergencias si respiran rápidamente o con dificultad, si tienen la piel azulosa, fiebre con erupciones o sarpullido, si beben muy poco o no responden.

Además, los CDC recomiendan a cualquier persona que tenga síntomas de influenza que hayan mejorado y luego reaparezcan, en especial fiebre y tos, que vayan a la sala de emergencias. Esta puede ser una señal de una infección secundaria, como neumonía.

¿Qué debes hacer si no estás seguro sobre cómo proceder? “Cuando dudes, llama a tu médico”, aconseja el Dr. Lipman.