Dreamers desafían amenazas y piden aprobación del Dream Act en el Capitolio

Republicano amenaza con arresto a los "Dreamers", mientras Trump admite que no ha logrado la unidad nacional
Dreamers desafían amenazas y piden aprobación del Dream Act en el Capitolio
Líderes demócratas y decenas de "Dreamers" piden aprobación del "Dream Act" pronto. Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON.— Luciendo calcomanías de mariposas como símbolo de libertad, decenas de legisladores demócratas y una treintena de Dreamers exigieron este martes la aprobación del Dream Act,  y condenaron la amenaza de un líder republicano de que éstos sean arrestados en el Capitolio al presenciar el discurso del “Estado de la Unión”.

Durante una rueda de prensa, uno tras otro, tanto los legisladores demócratas como sus más de 30 invitados al discurso presidencial de esta noche, reiteraron que el Congreso tiene que aprobar lo más pronto posible una medida que legalice a los jóvenes indocumentados.

Los Dreamers, procedentes de estados como California, Nueva York, Nevada, Nueva Jersey, Arizona, Illinois, Florida y Texas, han sido invitados por legisladores demócratas y un republicano, a presenciar el primer discurso del presidente Donald Trump sobre el “Estado de la Unión” ante una sesión conjunta del Congreso esta noche.

“Cuando el presidente Trump vea hacia la galería (auditorio) durante su Estado de la Unión, el verá la dignidad, valentía, y patriotismo de decenas de Dreamers”, dijo la líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que invitó a la “Dreamer” guatemalteca Melody Klingenfuss.

En declaraciones a este diario,  Paulina, una Dreamer mexicana de Los Angeles (California) y miembro de “CHIRLA”, dijo que tiene un mensaje muy sencillo para Trump: “estamos aquí, no nos vamos a ir, él nos tiene que aceptar como americanos, porque hemos estado contribuyendo muchísimo al país”.

Las súplicas de los Dreamers han caído en oídos sordos de muchos líderes conservadores, como el legislador republicano por Arizona, Paul Gosar, que contactó a la policía del Capitolio para que exija la presentación de cédulas de identidad de toda persona,  y arreste a los “inmigrantes ilegales”.

“De todos los lugares donde debe aplicarse el imperio de la ley, son los pasillos del Congreso. Cualquier inmigrante ilegal que intente pasar por seguridad, bajo cualquier pretexto de invitación o cualquier otro motivo, debe ser arrestado y deportado”, dijo.

Gosar tiene un historial de posturas extremas en materia de inmigración, y nunca ha tenido miramientos para expresarlas. De hecho, en el pasado ha recurrido a estudios de dudosa credibilidad sobre la presunta alta tasa de crímenes a manos de “Dreamers” en Arizona, donde se colocaría parte del prometido muro fronterizo de Trump.

La policía del Capitolio, sin embargo, no ha recibido instrucción alguna de realizar arrestos, confirmó este diario.

Aunque se trata de una amenaza vacía –pensada para su base anti-inmigrante-, el mensaje de Gosar generó un soplido colectivo en el salón, tomando en cuenta que los incidentes de arrestos de inmigrantes indocumentados en hospitales, tribunales, sitios de empleo y cercanías de colegios, han crispado los nervios en la comunidad inmigrante.

La presidenta del Caucus Hispano del Congreso (CHC), Michelle Luján-Grisham, rechazó la “retórica de odio” de Gosar y afirmó que éste está interfiriendo con la obligación constitucional de los legisladores de representar a todos los habitantes en sus distritos.

Por su parte, la legisladora demócrata y miembro del Comité Jurídico de la Cámara de Representantes, Sheila Jackson-Lee, dijo que si los “Dreamers” no están violando ley alguna y han sido invitados al Capitolio, no tienen que temer por su derecho a libertad de expresión.

Los testimonios en la rueda de prensa dieron fe de la frustración con la inacción en el Congreso, que sigue enzarzado en pugnas partidistas sobre el futuro de los jóvenes amparados al programa de “acción diferida” (DACA) de 2012.

Ambos partidos rechazaron la propuesta migratoria que la Casa Blanca envió al Congreso el jueves pasado y que pide $25,000 millones para el muro y la seguridad fronteriza, a cambio de una vía hacia la ciudadanía para 1,8 millones de “Dreamers”.

Los demócratas y grupos progresistas afines reiteraron hoy mismo que no aceptarán un costoso “rescate” por los “Dreamers”,  a cambio de medidas que son, a su juicio,  la fantasía que durante años han promovido “supremacistas blancos” y grupos ultraconservadores opuestos incluso a la inmigración legal.

Mientras, varios republicanos, y grupos conservadores, replican que tampoco ellos aceptarán una  “amnistía” para quienes se saltan el proceso regular para el ingreso legal a EEUU.

Varios legisladores en ambas cámaras del Congreso realizan reuniones entre bambalinas para elaborar una medida que logre amplio apoyo bipartidista.

Un país polarizado

La retórica anti-inmigrante que catapultó a Trump al poder en noviembre de 2016 ha mancillado aún más la imagen del mandatario y del Partido Republicano en la comunidad hispana, que en numerosas encuestas son percibidos como “hostiles” hacia los inmigrantes.

Pero, durante un almuerzo con presentadores de televisión, Trump afirmó que el país ha enfrentado una “división tremenda no sólo en el último año” sino que durante muchos años.

“Lo consideraría un gran logro si pudiésemos unir a nuestro país. Si pudiese unir al país. Eso no es fácil de hacer porque los puntos de vista son tan divergentes”, lamentó Trump, cuya tasa de aprobación se mantiene a la baja.

Preguntado sobre cómo pretende lograr la escurridiza unión nacional,  Trump respondió: “mucho de eso requiere corazón, mucho de eso es compasión, mucho de eso va más allá del dinero, como en inmigración”.

“Tienes que gobernar con corazón. Les digo, la inmigración es algo tan fácil de resolver si fuese puramente un asunto de negocios, pero no lo es… tienes que añadirle más corazón y alma a tus decisiones más de lo que jamás hubieses pensado antes”, dijo Trump a manera de reflexión.

Entre la audiencia que presenciará el discurso de Trump estarán también numerosas legisladoras demócratas vestidas de negro, en solidaridad con el movimiento “#MeToo” contra el acoso sexual de las mujeres, asi como víctimas de abuso sexual y activistas defensoras de las mujeres.

El discurso de Trump estará centrado en inmigración, economía, comercio, y seguridad nacional.

La Casa Blanca ha invitado a la tribuna de la primera dama, Melania, a personas que ilustran cada una de esas prioridades del presidente. En el campo migratorio, tendrán a los padres de dos víctimas hispanas de la pandilla “MS-13”.

Activistas de la comunidad inmigrante y decenas de “Dreamers” desafiaron el frío en la capital y realizaron un simulacro de una procesión fúnebre para destacar los efectos nocivos de las políticas migratorias de Trump.