Una escuela para todos en Los Ángeles

Estudiantes con discapacidades intelectuales y físicas reciben formación vocacional en la escuela Widney CPTC

Marilyn Cisneros de 21 años durante una clase en la escuela Widney CTC.  Widney CTC que provee educacional vocacional a adultos jóvenes con discapacidades físicas e intelectuales. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Marilyn Cisneros de 21 años durante una clase en la escuela Widney CTC. Widney CTC que provee educacional vocacional a adultos jóvenes con discapacidades físicas e intelectuales. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Lentamente pero con firmeza Bianey Ramírez trabajaba en su pieza de arte: una máscara en honor al mes de la herencia afroamericana.

“Ya hice otras dos máscaras”, cuenta emocionada Ramírez, de 19 años, señalándolas pegadas en la pared acompañadas de unas pinturas de arte. “Me gusta la clase de arte”, añadió con su limitado lenguaje debido a su discapacidad intelectual.

Al fondo del pasillo Lourdes Gutiérrez, de 18 años, explicaba lo fascinante que es trabajar en Widney Specialty Store, una tienda que vende ropa usada para toda la familia y artículos creados por jóvenes con discapacidades físicas o intelectuales.

 

Bianey Ramírez de 19 años trabaja en una máscara. Ella es una de las estudiantes de la escuela Widney CTC. Widney CTC que ofrece cursos vocacionales a estudiantes con discapacidades. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Bianey Ramírez de 19 años trabaja en una máscara. Ella es una de las estudiantes de la escuela Widney CTC. Widney CTC que ofrece cursos vocacionales a estudiantes con discapacidades. (Aurelia Ventura/La Opinion)

“Yo me encargo del departamento de mujeres”, dijo Gutiérrez, quien padece una discapacidad intelectual. “Tengo que separar la ropa por tallas…Me gusta mucho”.

La mañana estaba muy ocupada. Por todas partes de la institución se podían ver estudiantes realizando diferentes actividades; algunos pasaban de salón en salón vendiendo artículos de higiene y dulces, otros vendían café y bocadillos a la entrada de la escuela y algunos más tomaban sus cursos académicos.

Una escuela singular

Todos son estudiantes de Widney Career Preparatory and Transition Center (CPTC) de Los Ángeles, una escuela que se enfoca en formar a jóvenes de 18 a 22 años—con discapacidades moderadas a severas—para carreras vocacionales.

Debido a que los estudiantes tienen dificultades para sobresalir académicamente, no reciben un diploma de secundaria pero sí reciben un certificado de finalización mientras aprenden una vocación, dijo el director de la escuela Casey Johnson.

“Esta es una forma de buscarles algo que hacer después que se gradúen y algunos pueden llegar a vivir una vida independiente”, dijo el director.

 

La escuela provee oportunidades laborales y vocacionales a sus estudiantes. (Aurelia Ventura/La Opinion)
La escuela provee oportunidades laborales y vocacionales a sus estudiantes. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Los estudiantes que llegan por primera vez a Widney CPTC toman una clase de asesoría donde se determina su nivel de discapacidad, buscando sus puntos fuertes y sus debilidades.

Hazel Rodríguez, la maestra encargada, dijo que los estudiantes toman una tarjeta de una lista al azar en la que se les indica alguna actividad para hacer. “Los calificamos de acuerdo a su trabajo, dependiendo en tiempo y precisión”, dijo Rodríguez. “Vemos si necesitan más tiempo, si necesitan acomodaciones y qué tan independientes pueden ser”.

Una vez que se determina el nivel físico y mental de cada estudiante se envía para que aprenda un oficio. Este puede ir desde aprender arte, cocina y limpieza hasta aprender venta al menudeo, artes gráficas, uso de las redes sociales, detalle de autos y cine.

 

Lourdes Gutiérrez (izq.) durante una clase de ventas en tiendas en la escuela. (Aurelia Ventura/La Opinion)
Lourdes Gutiérrez (izq.) durante una clase de ventas en tiendas en la escuela. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Hay estudiantes que continúan con su formación afuera de la escuela trabajando en tiendas y hospitals, incluso hasta en un centro de cuidado de niños.

Widney CPTC es parte del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) y cuenta con aproximadamente 330 estudiantes con una gran mayoría (65% al 70%)  latinos. Las clases varían de ocho a 15 estudiantes, dependiendo del trabajo y la materia.

“Cada año se gradúan de 30 a 50 estudiantes pero este año tendremos la graduación más grande con 60 estudiantes”, dijo Johnson.

Varios alumnos afirmaron estar contentos en su escuela, sobretodo porque crean nuevos amigos y aprenden vocaciones sin ser juzgados.

“Me gustan mis clases de arte, de canto y baile. También tomo clases de artes gráficas”, dijo Marilyn Cisneros, de 21 años, quien padece de múltiples discapacidades físicas.

La escuela es parte del LAUSD. (Aurelia Ventura/La Opinion)
La escuela es parte del LAUSD. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Una vez que se gradúan de Widney CPTC, los estudiantes tienen la opción de empezar a trabajar, dependiendo de la vocación que aprendieron, o pueden transferirse a uno de los seis colegios asociados que cuentan con el programa Centro de Habilidades Avanzadas de Transición (CATS). Uno de estos es el colegio Los Angels Trade Technical, el cual permite que los jóvenes estudien en la mañana y de forma independiente se dirijan a sus empleos en la tarde o viceversa.

Ramírez dijo que le gustaría transferirse cuando se gradúe de Widney. Solo esta en el proceso de convencer a sus padres que “sí puedo”, dijo sonriente.

Para saber más acerca de la escuela Widney CPTC visita: http://widneyhs-lausd-ca.schoolloop.com