Padres discrepan entre aumentar o no la seguridad en escuelas

Luego del tiroteo en colegio de Westlake, niños acuden a clases y el LAPD dice que el disparo fue accidental
Padres discrepan entre aumentar o no la seguridad en escuelas
El día del incidente, varios padres de familia de Westlake recogieron a sus hijos entre lágrimas. Foto: Aurelia Ventura.

Este viernes, Raquel Sánchez se llevó a casa su hija a solo minutos de haberla dejado en la escuela intermedia Sal Castro, en el área de Westlake y donde el último jueves se reportó un incidente con un arma que dejó a cinco personas heridas —dos de ellos de bala.

“Tuvo problemas para dormir; prefiero llevármela… No se siente bien”, dijo la madre.

“Mi niña vio todo y no pudo dormir pero se va a recuperar. Este es un evento que no se esperaba. La vamos a ayudar para que pueda volver a la normalidad”, aseveró Sánchez.

La adolescente, cuyo nombre no fue revelado para proteger su identidad, cursa el séptimo grado y se encontraba en el mismo salón de clases donde ocurrió el disparo que hirió de bala a dos estudiantes —un menor de 15 años que recibió una lesión en la cabeza y una joven de la misma edad en la muñeca. Ambos se encuentran en el hospital.

Otras tres personas, entre ellos un adulto, se lastimaron con fragmentos de vidrio pero ya fueron dados de alta.

Este viernes, el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) dio a conocer que aparentemente la pistola semiautomática usada se descargó mientras se encontraba dentro de la mochila de una compañera de clase, de 12 años de edad, que ahora se encuentra bajo custodia de las autoridades.

La entidad agregó que se cree que el tiroteo se dio sin ninguna intención.

“En este momento, la información que tenemos sugiere que se trató de un incidente aislado donde se disparó un arma, que involucró negligencia, y donde menores inocentes y un trabajador resultaron heridos”, según dijo el LAPD

Seguridad en las escuelas

Hoy luego del susto, los padres de familia tienen sentimientos encontrados en cuanto a la seguridad en la escuela Sal Castro, centro que está dentro del campus de la secundaria Belmont y con la que comparten la misma entrada.

Gabino Juárez, quien recogió a su hijo Uriel de 11 años el día del incidente, dijo que le preocupa la falta de vigilancia en la entrada. “Se necesitan más guardias”, dijo Juárez. “Cuando recogí a mi hijo nos dijeron que es opcional si los queremos mandar a la escuela [el viernes]”.

El mismo día Dominga Valencia, quien acudió a recoger a su nieta Melanie, mencionó que por seguridad no la iba a llevar a la escuela ayer viernes.

No obstante, Raquel Sánchez y otras madres de familia concordaron ayer que esa escuela es un lugar seguro, por lo que permitieron que sus hijos asistieran a clases.

“Mis hijos han venido aquí todo el tiempo y es la primera vez que pasa un incidente de esta magnitud”, dijo Sánchez, quien es residente del área. “La escuela está haciendo lo posible para ayudar a los niños en este momento”.

“Yo traje a mi hijo tempranito”, añadió María Vargas, cuyo hijo cursa el séptimo grado. “Esto fue un accidente… Ningún niño es un asesino”, reiteró.

Este viernes la escuela Sal Castro tuvo clases regulares. / foto: Jacqueline García

Pía Escudero, directora de servicios mentales en el distrito escolar unificado de Los Ángeles (LAUSD), señaló ayer que más de 30 consejeros estaban disponibles y visitando los salones de clases tanto de la escuela intermedia Sal Castro y la secundaria Belmont.

“Estamos buscando síntomas inusuales, [para lidiar] con esas emociones y ver si algún niño necesita apoyo extra”, dijo Escudero.

El jefe de la Policía Escolar de Los Ángeles Steve Zipperman, evitó discutir el tema de las medidas de seguridad que se aplican en la escuela intermedia Sal Castro, según indicó City News Service.

Este servicio agregó que el distrito requiere una revisión aleatoria en las pertenencias de los estudiantes de escuelas intermedias y secundarias.

Este dato fue respaldado por información del LA Times al mencionar que las escuelas de Los Ángeles se mantienen seguras con “vallas y detectores de metales para hacer revisiones al azar. Policías armados y consejería acerca de cómo resolver conflictos en la escuela…”.

El LAUSD es considerado el segundo distrito escolar más grande en Estados Unidos—después de Nueva York—sin embargo sus niveles de seguridad son muy diferentes.

La policía escolar del LAPD cuenta con unos 500 agentes asignados a las escuelas en comparación con cerca de 5,000 agentes de seguridad y 200 policías en la división de seguridad escolar del Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York.

Hoy se busca a un culpable

La pregunta más importante que se hacen las autoridades hasta el momento es de dónde salió el arma y por qué la tenia una niña de 12 años.

El procurador de la ciudad de Los Ángeles, Mike Feuer, arremetió contra los padres por no haber asegurado las armas que tienen en sus casas.

También señaló que los propietarios de los dispositivos pueden ser procesados en caso de que las armas lleguen a manos de menores.

Por su parte, la presidenta de la junta escolar del LAUSD y representante de Belmont, Mónica García, dijo que lo más importante es que los padres hablen con sus hijos.

“Al final del día queremos que los niños vayan a sus casas para hablar de cómo se sintieron, de lo que vieron y que sepan que somos resistentes y podemos salir adelante”, dijo García.

La policía de Los Ángeles (LAPD) confirmó que la pistola no estaba registrada y hasta el momento, la menor —quien se encuentra en el sistema juvenil— ha sido acusada de disparar el arma de manera negligente.

En lo que va del 2018 se han reportado tres tiroteos por estudiantes en planteles escolares.

El 22 de enero en la secundaria Italy, en Texas; el 23 de enero en la secundaria Marshall County, en el estado de Kentucky y el del jueves en la escuela intermedia Sal Castro de Los Ángeles.

La Opinión intentó contactar al LAUSD para saber cuáles son sus planes de seguridad hacia el futuro pero no obtuvimos respuesta.