Para Tinder, a los 30 ya eres “viejo” (y debes pagar más)

La famosa app de citas considera que la gente que supera esa edad es más selectiva, tiene mayor poder adquisitivo y por ende, pueden pagar más por el servicio
Para Tinder, a los 30 ya eres “viejo” (y debes pagar más)
Tinder aplicará tarifas más altas para quienes rebasen esa edad.
Foto: Shutterstock

Empieza la cuenta regresiva para el fatídico Día de San Valentín, fecha que se supone festejan quienes están en pareja o algo semejante, mientras los solteros se consuelan cenando con amigos en idéntico estado civil. Pero si querías conseguir un match esperanzador para compartir ese día, Tinder no es la mejor opción, sobre todo si pasaste los 30 años y eres alguien muy selectivo. Parece que para esta aplicación de citas la gente de más de 30 ya es vieja, o peor, un saldo.

La red social que suma la mayor cantidad de usuarios “solteros” en el mundo, fue recientemente condenada por el Tribunal de Apelaciones de California por discriminar a los “adultos mayores de 30” al intentar cobrarles una tarifa más cara por usar el servicio preferencial Tinder Plus. Quienes pasaron la barrera de las tres décadas, dice una nota publicada por el diario San Francisco Chronicle, pagaban una tarifa fija de $20 dólares mensuales mientras que los menores solo $10. A medida que cumples años, sube la cuota.

Las redes de citas no hacen “filantropía sentimental”, eso quedó claro desde el principio, pero considerar que a los 30 ya eres alguien “difícil de colocar” es una manera directa de sugerir que pasada esa etapa estás fuera de juego. A esa edad, las mujeres atraviesan el esplendor de la fertilidad, ídem los hombres, y se supone que a los 40 ambos han afinado su performance sexual, ni hablar de los 50, cuando deberíamos haber alcanzado algún diploma en la materia. Cuestión es que el juez ordenó suspender la medida, aunque desde la compañía sostienen que ese segmento tiene alto poder adquisitivo y pueden permitirse pagar una tarifa más alta, pese a que el sistema termina mezclando la fauna humana que pulula en ambos circuitos (el pago y el gratuito).